Teléfono 3754. Correos: Letra J. Garcia Mon ge Editor Eu Costa Rica. Suse. anual: 9718. 00.
y enriquece, por lo que o eeaeroïaro arvseeïreamo. y concebí juna federación de ideasP Mía de Hostos.
El suelo nativo es la única propiedad plena del hombre, tesoro común que a todos iguala para dicha dela persona y calma pública no se ha de ceder ni fiar a otro, ni hípotecar jamásQ José Martí. Entre los individuos como entre los pueblos el derecho al respeto es la paz. Juárez. Bárbaros, las ideas no se matan. repitió Sarmiento.
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Desgraciado el pueblo cuandoel hombre armado deliberar Bolívar. nuestros ojos. La belleza enla audición tiene sus variaciones; nos conmueve algo extraño y alado con mayor o menors intensidad. La Pastoral de Beethoven va ascendiendo en los movimientos orquestales, y los acor des, llenos de gracia y de ternura nos llevan a las lágrimas o a la desesperación. Es una belleza larga, majestuosa, terriblemente encantadora.
Otros canalizan el placer enla investigación cientificacon ese conmovedor ejemplo de valor en esa lucha.
humana por el descubrimiento. El incomparable Freud, uniendo esos profundosacordes de una sinfonía, la disciplina del espíritu y la bondad de corazón. Piensa. que los secretos arrancados al alma humana pertene cen a todos los idiomas y a todas las generaciones. Iv. a Marcel Proust, el poeta de la memoria, encuentra el placer buscando en el tiempo erdido la manera de recuperarlo con verismo estremecedor. Durante quince años dejó correr los dias de una existencia sin sentido, pero lo que veía en los salones, esas naderias volanderas, las anotaba cada noche en su imemoria. En sus últimas horas analizó su caso y escribió esas cuartillas que aprisio nan con pasión detalles y recuerdos de los personajes de su historia. alt Jhitman busca en los seres.
la historia de la Humanidad, el drama. el valor, la alegría de la vic a.
Un amigo lo describe así. El espectáculo real, tal como yo lo vi, de este hombre, cruzando por entre los mutilados, los rostros lívidos, los desesperadosflos agonizantes, con todo lo que ocurría y se intercambiaba entre él y los pacientes muchos de ellos casi unos niños ninguna pluma, por hábil que sea, puede talvez pintarlo.
Su magnetismo era increible e inagotable. No es esto una metáfora, sino un hecho más profundo que las palabras. Los ojos cobraban un resplandor nuevo a su aproximación; las palabras fútiles que él pronunciaba in fiiiidian una onda cle vigorfun aire reconfortante parecia llenar la sala y neutralizar los malos olores. Si el poder de una emoción produce en el ser el fenómeno del desdoblamiento, esemetroceso hacia el pa sado, resucitando lo acescido con el, anhelo de hacer surgir la vida de lo que, fué detenido en la telamaestra hay que suponer que ese sea el fundamento de las escuelas nuevas que tratan de explicar con la pintura los. sueños y las manifestaciones del alma en las horas del profundo reposo. Lo raro es que tales formas en estado de vigilia sean muy semejantes a un viaje hacia otro mundo y se vea loque realmente ha sucedido, como el caso de Goehte, una historia muy curiosa, relatada por su criado Stadelmann.
Una noche, Stadelmann, respondiendo a un imperativo campanillazo, llega al aposento de su señor y lo encuentra sentado en su lecho. Goethe le pregunta. No has visto nada en elcielo? Stadelmann no ha visto nada.
Goethe hace sentar a su, criado en su lecho y le cuenta que acaba de ocurrir en el mundo, en ese momento, un terrible temblor de tierra. Cómo pudo darse cuenta del sismo de Mesina que, a la misma hora, tan lejos de Weimar. hacía tantas victimas?
Goethe, refinado catador de la emo!
ción, nos dice con una elocuencia sin. gularmente conmovedora. La prime ra página que he leído de Shakespeare me ha hecho suyo para toda la vi. da, y cuando hube terminado una de sus obras me asemejába a un ciego, de nacimiento al que una mann poderosa da instantáneamente lavista. Vi, senti, dela manera más aviva, que mi existencia se había ensanchado infinitamente; todo era para mi desconocido y una claridad a la cual no estaba acostumbrado heria mis ojos. Una suscripción al Rep. Americano la consigue Ud. con MATILDE MARTlNEZ MARQUEZ LIBROS REVISTAS Avenida Los Aliados N? 60 APARTADO 2007 TELÉFONQFO 2539 a La Habana. Cuba Impreso por. difarínl ¡ríurora Soria! Ltda. 0 O O 0 13 O 00000. 00000000000 00000000 Ese deleite se experimenta al visiltaijuna iglesia grande con sus capillitas apiñadas y se miran las paredes antiguas teñidas con esa capa herrum. brosa del tiempo, los relicarios de oro formando el tejido los ensueños de los artistas, y. las pálidas flores que hablan de pasiones extinguidas.
En Ïel conjunto y en os detalles hay una belleza indefinible siempre fngitiva para el concepto de la emoción. Acerca de elloflícewalter Pa, ter. La definición de la Belleza deja.
de tener sentido y de. ser útil en proporción de su abstractividad. Definir la Belleza, no «en lostérminos más abstractos sino en los más concretos posiblesg hallar no su fórmula universal, sirio la fórmula que exprese más adecuadamente ésta o aquella especial manifestación suya es el objeto del verdadero estudiante de estética.
La pintura, el paisaje, la persona interesante en la vida, un libro, las montañas, valen, como hablando de una hierba, de una piedra preciosa.
Emerson habla de una emoción con gratitud a la vida. En otras horas, dice, la naturaleza nos satisface con apacibilidad y sin mezcla alguna de beneficio corporal. Yo contemplo el espectáculo de la mañana desde lo alto de una colina que estáfrentea mi casa y si un ángel pudiera participar de las emociones que experimento cuando sale la aurora y se levanta el sol, también seria muy feliz. La emoción de Emersom matizada de un aspecto religioso, me trae el re cuerdo de otro lienzo extendido en la pared de un museo donde aparece Jesús a la orilla de un pozo de construcción hebrea. frente a una mujer alta y esbelta, en actitud de pedir un poco de agua. En los ESPBÉIOS que sirven de escenario aparecen los espectros de las flores caídas insinuando la alegría de una amable conversación, o una música delicada de palabras bajo la sombra de un follaje donde se cue la esa luz de la mañana con tono violáceo. Parece que dice Jesús con su a ¡nirar sereno. Vuelve al pueblo y ha bla de las cosas que van palidecienclo en este mundos. Este documento es propiedad de Ia Biblioteca electronica Scriptorium de Ia Universidad Nacional, Costa Rica