REPERTOR El conferencista público se distinguió especialmente en el Atenco, hace unos treinta años, cuando su gran animador don Jttsto Facio un escritor y poeta de los mejores que tuvo el «pais, le dió nuevos impetus a la Institución, hoy caida ya por falta del víejoentnsiasmo que la hizo posible. acaso desplazada por la actual Amdenzza, donde García Monge dejó vacío su asiento, durante casi rtcda su vida, por razones que ignoro. De todas suertes, el catedrático engendró en él al orador claro, sencillo, pero fogoso, que tanto admlramos en todas partes, especialmente en La Escuela Normal de Heredia, al par del verbo encendido en fuego helénico de Omar Dengo y de erudición universal en Roberto Brenes Mesén, uno de los intelectuales más grandes que ha tenido, no sólo Costa Rica, sino nuestra América, por sus luces propias y sus letras. Sus profesores principales fue aon hombres de la talla del Lic. don Rómulo Tovar, el Prof. don Luis Do bles Segreda, don José hïaría Orozco. don Daniel González Víqnez, don Rafael Salas hoy Redactor de un periódico de la Librería Chilena, donde lasletras campean lo, mismo que en E! iPaper aria, gracias a él y al Sr.
Perrín, periodista francés que lo sustenta y lo maneja en su compañia.
Todo lo mejor del país en materia. de letras tuvo que ver, lo mismo que en materia docente, con García Mongey Brenes Mesén. Los dos ilustres hombres tenían nexos políticos: eran casados con dos hermanas y ésto facilitó grandemente el entendimiento entre ellos, por más que Brenes pensaba en filosofía cosas diferentes a Garcia Monge, quien se mantuvo siempre independiente en sus gustos y en sus predicas a pesar de las más encontradasiy más cercanas tendencias espirituales.
Fué al principio, poco después de haber venido de Chile, a principios. del siglo, un tolstoyano: sus novelas de juventud. El Moto, Abnegación, etc. están infiuldas en la técnica, por Pereda; y en la parte doctrinaria por dos cor ientes contrarias: la de Tolstoy por un lado y la de Zolá por el otro. Era, pues. en ese entonces, un realista: jamás un retórica, ni nn preciosista. Su costumbrismo él inició el costnmbrismo en Costa Rica. con esas novelas dan fe de su estética sincera y arraiga en el corazón de. su pueblo.
híncho más tarde siguió siendo cos.
tumbrista en La. ala 50222621: y Giros Sucesos, pero ya de otra manera: más sobria, más condensada, más madura. Los cuadros de este librito son lo más firme que escribió Garcia Monge.
Fué, en suma, más que un escritor, un gran divnlgador de cultura, de alta cultura. Como hombre, una lección viva por su sencillez, por su bondad, por su corazón pacifico, por su voluntad de amor perenne. Fué un éiudadano intachable: jamás transigió con nada que no fuera digno de mérito. Una lección viva en todas partes: un costarricense a la antigua por sus costumbres y a la ultramoderna por sus ideas de avanzada, en cualquier dirección que fuera. Valiente para sostener sus ideas y sus más profundas convicciones como pocos. No creyó nunca en la ostentacion, enla vañagloria, en lo que no fuera cosa auténtica. Por eso atraía el cariño de todos los costarricenses que lo trataron íntimamente y de todos los americanos que venían a visitarlo, en rome ría, a su casa. Tuvo relaciones intelectuales con los mejores escritores del habla castellana. Todos le escribian engozosa intimidad de espíritu. Si su correspondencia fuera recogida por nuestros universitarios y seleccionada inteligentemente, se realizaría una labor extraordinaria que revelaría más de un secreto de los lideratos americanos, ya muertos muchos de ellos. españo. les. Por ejemplo, don Miguel de Unamurio mantuvo correspondencia constante con él. Diez Canedo, también; y Madariaga; y Eugenio Dors; y Gregorio Marañón; y todos los grandes IC AMERICANO 91 de España se relacionaron una y otra y otra vez, con él. De América, ni digamos. Todos losnnayores escritores americanos tenían a García Monge como a un amigo cotidiano e invariable.
Creo sinceramente que esta corresv pondencia, de proporciones gigantescas, debe ser recogida por su hijo Eugenio Médico hecho en Fraucia y por su esposa, intelectual ella misma reconocida por osé Fabio Garnier como admirableypuesta en manos oliclales. universitarias o de otra clase. lo mismo que su gran bibloteca,. que en mi opinión debe recoger y guardar y utilizar con esmero especial, la Escuela García Monge en Desamparados, su pueblo natal.
La carrera de García Monge es tan varia, tan modesta y tan fecunda a la vez, que será motivo, en lo futuro, de atentas reflexiones. Pero como quieraque sean juzgados sus diversos aspectos, quedará triunfando siempre en ella, una cosa inmortal: su purezades espíritu; su trabajo incansable por las: cosas buenas y bellas: su entrega a los mejores ideales del hombre: la libertad de los pueblos y el mejoramiento de los humildes sobre todas las cosas.
Es, en verdad, cosa bella haber vivido así, para morir, al fin, en gracia de todos los hombres amantes del Bien y de la Belleza. De El Noticiario. San José. Anteiel féretro de Garcia Monge Aquí estamos, maestro amado, los que un, día te encontramos en la Escuela Normal de Costa Rica para seguirte toda la vida. Aquí estamos, los queal conjuro de tu voz, hicimos la promesa de vivir para servir.
Los que hemos visto tu ejemplo, edificante y heroico, no hemos claudicado nunca, porque no podriamos haber sido tus discípulos, si nos hubiéramos apartado de la linea de conducta que tu índice maravilloso nos señaló.
Con nosotros están los exponentes más altos de la crllttira, de 1a lealtad, de la lucha por la libertad y el ansia eterna de superación.
El pais entero, se habría volcado sobre San José, si de tu partida se hubieran enterado todos los que durante un cuarto de siglo, han leído el RajJer orzo Anzerlcano, tu gran tribuna.
Maestro, lo único pequeño para tí en este mundo fué el escenario en que te tocó moverte. Costa Rica fué demasiado pequeña para tí, pero la América Latina te seguía con devoción. Perú, Chile, Ecuador, Colombia y Venezuela fueron tus devotos. Ahora, junto a tu cuerpo inerte, pienso en el homenaje, que otrora los intelectuales del país llevaron a cabo, con la cooperación de un gran venezolano, auténticamente demócrata al cumplir el Íïejfiezïaïío N. Í¿ Zí! 25 años de vida. Te entendieron y te amaron más los extranjeron que los ticos y te vas ahora sin haber recibido una sola herida inferida por los que en Sur América, en ltiéjico y España. supieron a conciencia tu valor en el campo de las letras, de la docencia y delas luchas políticas.
e Los pobres de espiritu te negaron: tus méritos y te regatearon el títulode Benemérito de la Patria; pero el; ptreblo costarricense, tus discípulos, los hombres de verdadero mérito y la Asamblea Legislativa te otorgaron esetítulo profundamente consternados.
Al despedirte hoy, sentirnos que senublan los ojos, se anuda la garganta, y un frio de muerte recore la columna del continente; pero recogemos, como los caballeros del Santo Grial, lo que de ti aprendimos para mantener vivoslos principios indeclinables de la dignidad humana. Este documento es propiedad de la Biblioteca electronica Scriptoriurn de la Universidad Nacional, Costa Ri