Joaquín Garcia Monge Por ¡l oiseis VÍNCENZÍ La muerte de Garcia Monge ha conmovldo profundamente, no sólo a Costa Rica, smo además a toda la América. Su Reperforza Auzeriïauo. fue una de las revistas mejores del Hemisferio por la amplitud de su programa ideológico y artístico y por la constancia con que supo servirlo durante cuarenta años. Pero, no sólo se contrajo este afán de publicidad americana al artículo de los mejores escritores de nuestras tierrasí también a la presentación de grandes escritores de Europa, en particular de España. Por otra parte, antes de aparecer E!
Reperzono publicó García Monge Coferczóiz Artic. La Oóra y E! Conviene, donde la juventud pudo apreciar obras. de tipo clásico, antiguo y moderno.
Cuadernos de Varona, de Leopardi, de Alfonso Reyes, de los hermanos Garcia Calderón, de Olivares de Ni: caragua, de Brenes Mesén, de josé Martí, de Blanco Fombona, de Pedro Emilio Coll, de Manuel Rodriguez, gran estilista venezolano, del Duque Job, de Rubén Darío, de Leopoldo Lugones y cien más. La juventud de aquel entonces tuvo oportunidad de conocer, por su medio, obras inolvidables y autores definitivos, que no habrían de olvidar nunca.
No solamente se dedicó en sus múltiples publicaciones a regalar nos con obra de grandes autores: además rapro.
vechó especialmente Re bcr orzb con el fin de alentar a los jóvenes publicistas de todas partes. En este sentido se hizo un verdadero maestro, un cultor de las fuerzas nuevas que después habrían de florecer, en sus más fecundas formas, en todas partes. Los el continente. todo estd hecho sin ninguna protección oficial, pues Garcia Monge la costeaba con y si había un déficit lo satisfacia de su propio y escaso peculio, realizando él solo todo el trabajo de selección. composición y corrección de pruebas. La revista era obsequiada en gran número a los amigos del maestro y a instituciones de cultura de toda América. Su única preocupación era la divulgación del mensaje que iba en ella, porque al igual que Sarmiento tenía en mente que «educar era cívilízar» y quería que ese mensaje llegase a todas las manos, sin ninguna preocupación remunerativa. Raro caso de desinterés y que presenta a donjoaquin como un verdadero propulsor de la cultura y del conocimientdeu nuestro dividido mundo americano.
Quien hojee posteriormente la colección de Rape rio Aaxzenmno quedará admirado de la labor realizada por esa revista. Tabloide de sólo 16 páginas, se las componía don Joaquín para que quien la tuviese entre manos pudiese alcanzar una visión completa de lo que aparecia en el mundo. Pongo, por ejemplo, el sumario de un número del 18 de enero de 1930: un artículo sobre Goehte, cuyo año jubilar se habia celebrado en 1929; el caso de Cuba, pais dominado entonces, por Gerardo Machado; otro artículo sobre Benito Pérez Galdós; unas páginas de Simón Bolívar sobre educación; poemas de un poeta nuevo chileno, Federico Manso y de otro argentino. Gervasio Espinoza; un cuento del peruano Serafín del Mar, titulado la leva, algunas cartas, tin trabajo bibliográfico. No podía el lector negar que estaba satisfecho.
Será difícil que el vacio que deja Garcia Monge en las letras del continente sea llenado en los momentos actualas en que cada día es mayor el egoísmo y en que el mundo está dividido en dos campos ideológicos, al parecer inconciliables. García Monge nos deja su ejemplo altruista y señero y por su labor en pro del mejor conocimiento entre unos y otros, por su amor desinteresado por la cultura, y por sus condiciones humanas de bondad, justicia y comprensión, merece ser colocado en la galeria de santos laicos de nuestra América. e La pérdida de este hombre admirable causa duelo no sólo en Costa Rica y en los paises de Centroamérica. Es pérdida continental, pues en todos nuestros países era conocido yapreciado por cualquiera iniciado en la cttltiura. Vasconcelos declaró una vez que fué el ejemplo de Garcia. Monge el que le sugirió la publicación de las obras que difundió cuando era secretario de Educación Pública de hier rico.
García Monge deja un modelo a todos los que creen luchar por la unidad cspirítual iberoamericana he aquí cómo un país tan pequeño como Costa Rica ha podido producir a uno de los hombres de inteligencia más amplia y elevada del continente. Su memoria perdurará para siempre porque pasó por la tierra haciendo luz. a (De Novedades. México. nuevos de Costa Rica y de América sintieron los espaldarazos del maestro, a distancias enormes y por esta razón su nombre se extendió de tal manera, que se hizo mundial. Nadie había alcanzado antes en Costa Rica una amplitud de prestigio más vasto y más entrañable, por máscjtte fueran precisamente sus ideas de filósofo o sus obras literarias las que consiguieran la realización de este portento de milagro glorioso: el de ser conocido, respetado y amado en todas partes.
Por otro lado, toda amistad intelectual que se fundaba con El Repertorio habia de permanecer durante cuarenta años consecutivos de relaciones ininterrumpidas. así fué cierto lo que sostuvo muchas veces eu diversas partes: que jamás habia realizado Costa Rica una propaganda más profunda y más sólida; y que bien podría considerarse, como valor monetario. en varios millones de colones. En efecto: Costa Rica no le paga, ni con el tardío Benemeritazgo, esta deuda fabulosa. Sin embargo, considero que el título de Benemérito, poco antes de morir, era lo menos que podíamos tributarle para no sentirnos oprimidos por ingratos con este hombre sencillo, heroico en sus grandes empeños y bueno siempre como ciudadano, como esposo, como padre, como amigo, como profesor, como publicista incansable.
No nos importó nunca el curso de sus ideas, aunque éstas fueran distintas a lasnuestras porque su honradez fué el denominador común que las movió, de un modo o de otro, en el periódico, en la revista. en el libro, en el corrillo o enla cátedra. Como profesor su obra fundamental fué la de enseñar a leer a generaciones de estudiantes entre las que estábamos, para sólo recordar a unos pocos, Carlos Luis Sáenz, poeta magnifico; Rafael Estrada, lo mismo; León Pacheco, uno de los hombres más cultos qtte tiene actualmente el país; los primos Murillo, Lizano y tantos otros que alcanzaron a florecer, como Marco Tulio Salazar y otros, en diversos aspectos de la vida docente nacional. En Cozrggrzc) de Señarz as, en 2cea de. Jr zz Rica y en tantas otras partes, dejó temblando en todos los corazones su voz conmovida y sincera.
Entre sus grandes devociones americanas estuvieron todos nuestros clásicos: Hostos, hIartí. Sarmiento, Sncre, Montalvo y otros tantos, al par de modernos como Vasconcelos y Caso que ya no dejamos de frecuentar nunca, después de la presentamon condigna del maestro costarricense que acaba. de abandonarnos. Este doofiumento es propiedad de la Biblioteca electronica Scriptorium de la Universidad Nacional, Costa Rica