o 86 La politica, que él entiende como la única ciencia capaz de dar una concepción precisa y multidimensional de la vida de los pueblos, o como visión certera del futuro aristotélicamente hablando. la ve dcsquiciarse en América, y paralizarse en su propia estructura en Europa, ante el desconcertante y profuso surgimiento de falsos Apóstoles de Ares, y de corrientes y fuerzas regresivas. Pero como el maestro es genuinamenteliberal y demócrata, cree fundadamente en el poder de los pueblos y en la severidad de la Historia, Centinela insiobornable de los tesoros eternos de la cultura, don joaquin hace patente, desde su retiro. los errores sicológicos de quienes a estas alturas piensan de rodillas, como si no supieran que asi sólo se piensa mal, según la marmórea frase deRenánq frente a estas situaciones. facetas borrosas en el avance de nuestro tiempo el ciudadano maestro yergue su respetable figura, esgrime su serena inteligencia y su razonamiento visionario, para dejar constancia definitiva de su reproche y de su inconformidad.
Don joaquin repudia la posición de las mentalidades claudicantes o calculadoramente pasivas; condena las divagaciones hipotéticas; ron altivez a los predicadores de insubstancialidades y rechajza la intolecancia. Por eso, cuando hasta él llegan los débiles ecos dela dignidad humana amenazada, alza su tonánte voz, para exigir la vigencia y el respeto al hombre y al pueblo. Esto completa las dimensiones de su apostólica figura, y por ello, cuanto más pronto mejor, deberá realizarse el reconocimiento continental que intelectuales de selección acordaron unánimemente hacerle, según consta en las actas de las históricas sesiones del Congreso biartiano celebrado en La Habana, el año de 1953, Conociendo la critica situación en que alborean y se desarrollan los ar tistas, en estos paises, no escatima medios para que no se malogren sus producciones, ya sea folletizándolas o publicándulas en Repertorio Americano. No creo que haya sido otro el motivo que asistiera al gran Luis Alberto Sánchenpara, que dijera que don Joaquin era el «mejor te legrafista de América. por su constante atención en el señalamiento de autores y novedades literarias del ontinante. Esta actitud, que él realiza Este documento es propiedad de la Biblioteca electronicajsczriptorium dela Universidad Nacional, Costa Rica aspas Tonto AM desprecia Eaicafi i Un Tal Garcia Monge hu muerto Por Luz. ALBERTO SANCHEZ Hace unos veintitantos años, en un diario de Lima, recargado de odio, queriendo sacudirse del enojo que causaba, a él y a su gente, la voz alerta del pensamiento foráneo frente a la ola cruenta que bañaba al Perú, acuñaron una frase memorable refiriéndose a un lider laborista británico, Mr. Lansbury, y a un eximio pensa dor centroamericano: los curonaron con la despectiva. boomerang expresión de «un tal Fulano. El pensador centroame ricano era joaquin Garcia Monge. Le llamaron «un tal Garcia Monge. Don Joaquin reía de buena gana cuando se le recordaba el episodio.
Rollizo y chico, de cuello corto pudiera agregar de ideas largas, peroes tópico y cursi. era García Monge un hombre saludable de cabeza a pies, y del revés al derecho. Tenía alma higiénica, dadivosa, y cuerpo de campe.
sino, con manos pequeñas de artista.
Había publicado en su primera y segunda juventud tres volúmenes, dos novelas y un manojo de cuentos. Pero, desde este último, allá por 1917, se vino a percatar de que ajAmérica le hacian más falta coordinadores que rapsodas, y se consagró a crear y sostener una revista de coordinación continental, a la que bautizó con un nombre ya heráldica, el de la revista en que colaboraba Andrés Bello en Londres. Repcrlornïo Ávzrriïrnïro. Hay tachas que no puedenlanzarse sobre ciertos hombresy sus obras. con suma devoción, tiene una explicación: la total ausencia de elementos coordinadores de cultura. a lo largo de América. Sin que yo me hubiera propuesto llevar la conversación hasta un nuevo punto, sin embargo, por la fecundidad de la misma, quise saber qué afirmaba don Joaquin, respecto de si ya es posible hablar de la existencia de una Filosofía Americana, especificamente americana; habiéndose concretado a expresar, que pensadores de la estatura de don Francisco Romero, Vasconcelos, Vaz Ferreira, Zea yotros, ya habia dado principio a examinar los testimonios, los expedientes de nuestra cultura integral, para iresolver tan imperiosa necesidad.
Obsérvese la respuesta: es parca y prudente. La sabiduría descansará siempre en estos dos pilares.
Lo ciertojes que en actualidad tal vez no se pueda decir más. Se trata ni más ni menos, que de establecer la calidad y originalidad de un pensamiento, de un «sistema de conocimiento; de valorizar un modo de vida singular por su naturaleza y universal por sus proyecciones. no simplemente de recordar la presencia de filósofos americanos, o de expositores de escuelas, doctrinas y sistemas filosóficos de otras latitudes. Claro que cjaládel examen aludido surja la conclusión de que en vista de las especulaciones realmente lógicas y accesibles; el clima o espiritu filosófico reinante; el modo de reaccionar frente a los sacu dimientos históricos y las eminentes creaciones artisticas. que como floraciones de nuestra cultura flotan en ¡américa y en el mundo sea posible hablar de la existencia de una filosofía netamente americana; esto es, de un modo de pensar y hacer ajustado intima y absolutamente a nuestra conformación general y que refleje estrictamente nuestra realidad.
Si alguien desea conocer. dónde nació don Joaquín, que visite el pue blo de Desamparados. Alli jugó cuando niño, y también recibió parte del balsámico e inspirador hálito dela juventud. si acaso no hubiera en ese pueblo quién recordara su origen y desconociera su obra, bastaría con alzar la vista y leer el nombre del apóstol en el frontispicio de una preciosa y amplia escuela, que corazones generosos construyeron en el mencionado lugar.
Blás aún: si todavia queda alguien que no haya reparado en la labor dilatada y fecunda del ex Ministro de Educación Pública, eat Director de la Escuela Normal y Profesor de Estado graduado en la Benemérita Universidad de Chile, que preste atención al clamor que vibra en el Continente.
proclamando sus altas virtudes: o que se informe en Repertorio Americano.
vocero antológico que dt fine para siempre al maestro, don joaquin Garcia Monge. como uno de los cerebros de mayor capacidad analítica y selectiva de nuestro Continente.
Cartago, Costa Rica.