Repertório Americano verla avanzar hacia él, que estaba pá propia salud. Después madre e hijo podía ver a su padre sentado allí ahora; lida y que tenía ojeras violáceas bajo guardaron silencio. Tenían muy poco allí estaba, sobre la repisa de la chilos ojos oscuros. Al momento se en. que decirse. Por último su madre le menea, la pipa de su padre. El reloj contró en sus brazos, anunció que su cuarto estaba listo y sobre la chimenea, se había parado y Oh, Rupert! iRúpert. sollozó. que ella iba a preparar la comida. El recordó que era su padre quien le Ayer. ayer por la mañana. murió se marchó silenciosamente escaleras daba cuerda siempre.
tu padre.
arriba.
Al abrir la gaveta del escritorio, El aposento de su padre estaba en contuvo el aliento. Adentro todo esIII el segundo piso; y tenía la puerta sig. taba colocado en orden, de una manificativamente cerrada. No entr6. nera rudimentaria, y todo hablaba de El primer efecto de las malas noti Su propio cuarto estaba en el tercer su padre. Había unos enseres de pesca, cias, como el primer efecto de un golpe piso. Había sido suyo desde que es. y la memoria de Rupert retrocedió a fuerte, es casi siempre el aturdimiento. tuvo bastante crecido para dormir aquellas tardes del sábado en que, de Sólo después viene a saberse el estrago solo, y mientras subía las escaleras niño, acompañaba a su padre cuando que han causado. Tras una primera y recordó cómo su padre acostumbraba iba a pescar. Eso fué autes de que se rápida ojeada al rostro de su madre, llamarlo por las mañanas desde el pie alejaran uno de otro.
Rupert apretó su mejilla contra la de de la escalera. aiOoh! ibijo. era Había, además, una multitud de ella. No quería mirarla a los ojos. como lo llamaba siempre.
cartas, atadas, con seguridad pero con Por varios momentos permanecieron La comida fué tétrica. Su madre torpeza masculina, en un liaz abultado.
así, Rupert con los brazos ceñidos al había preparado molletes de maíz, que Las wiro con curiosidad. Estaban dirededor de su madre, mientras miraba sabía le gustaban mucho, y él se atracó rigidas a su padre cou letra de su masio ver, como deslumbrado, por enci. de ellos, mientras su madre, sin pro dre; y echando una ojeada a la fecha ma de su hombro. Después de un rato bar casi la comida, permanecía sentada de los sobres, bizo uu cálculo rápido: se dio cuenta de que estaba mirando frente a él. Cuando terminaron, la eran anteriores a su matrimonio. Por algo y vio que era una gorda gallina. ayudó a llevar los platos a la cocina. prinera vez pensó Rupert en la vida del vecindario que vagaba por el cam Nunca habían tenido criada, y aunque de su padre antes de que el viniera al po, balanceando la cabeza inquisitiva hacía años que había pasado para ellos mundo y en la larga uvión con su mente, como buscando que coner. la época en que la falta de dinero les madre. Agresivo, doninador, impa. Ven, mamá. dijo al fin, senci. impedía tenerla, Ráchel Crocker pre ciente, su padre había sido impetuoso llamente, y la siguió al interior de la fería hacer, ella misma, los oficios do. y violento enre los hombres, y había casa, en silencio. La mujer a quien mésticos y dirigir su casa, como su tratado a su hijo como a un hombre.
había visto en la ventana se les reunió. esposo había dirigido la fábrica, sin Solamente a su esposa, tan serena y en la sala. Tenía puesto ahora el som que nadie la contradijera. Mientras visiblemente sumisa, habíale demos.
brero.
preparaba el agua para los platos Rú trado tosca y embelesada ternura. Mrs. Crocker, dijo con. tono pert permaneció a su lado cohibido; y Nunca comprendió su delicada reserva, bondadoso. nome quedo más tiempo fué ella quien lo sacó de su embarazo y quizás por la misma razón nunca en vista de que ya tiene usted a su diciéndole: comprendió a su hijo. Más entendía hijo en casa; pero vendré por la ma. Rupert, desearía que buscaras un de honibres hechos y derechos, y de ñana temprano, por lo que pueda ofre. papel que debe estar en el escritorio hierro y acero.
de tu padre. Es el título del terreno Detrás de las cartas Rupert encontró Muy bien, Mrs. Doyle, muchas de la familia en el cementerio. El em. un envoltorio de papel de seda, Cierto gracias, contestó su madre. Ha sido presario de entierros lo pidió esta vago recuerdo lo indujo a abrirlo.
usted muy bondadosa al venir a acom. mañana.
Contenía un pequeño bosquejo que pañarme.
Fué él a la pequeña sala de lectura Rupert mismo liabía hecho cuando La mujer se volvió hacia Rupert y de su padre, y, al abrir la puerta y apenas tenía ocho años. Ahora recor.
le habló gravemente: encender la luz, los objetos familiares daba que lo trajo orgullosamente de la Es un triste regreso el que usted parecieron salir a su encuentro, des. escuela y se lo ofreció a su padre could ha tenido, joven; y siento que haya pertando memorias de tiempo atrás regalo de cumpleaños.
perdido tan buen padre. Se detuvo olvidadas. Todo evocaba a su padre. Papá. díjole. yo voy a ser un un segundo. Luego, tomándole la Era aquél el único aposento de la casa, artista. Mi dibujo fué el mejor de la mano y apretándosela con fuerza, que su madre no trató de arreglar clase. Si tú pudieras ser el mejor agregó en voz baja: Tal vez le haga nunca. Allí estaba, ante el escritorio, del mundo en algo. qué te gustaría falta algún día.
el viejo y gastado sillón de cuero; casi más ser: el mejor tirador, el viejor Cuando cerró la puerta tras jinete o el mejor artista?
ella se detuvo con la mano en Los ojos de color azul grisála manecilla.
ceo brillaban mientras sostenía ¿Te acuerdas de Mrs.
apartado en una mano el diDoyle, Rupert? preguntó su bujo infantil, examinándolo madre. Vive allí al lado des mensuales regala entre sus clientes la con mirada crítica. Me pa.
de. desde mucho antes de rece, hijo. contestó, que que te fueras, FERRETERIA más me gustaría ser el mejor. Sí, mamá; contesto dispadrev. luego fruució el traído. Preguntábase qué ha.
ceño enojado, coino desapro.
bría querido decirle con aque.
bando esta repentiua wanifesllo de «tal vez le haga falta tación sentiniental sin precealgún día. Opinaba acaso en premios de 50 clu. dente. Pero tú deseas ser un como ella toda la ciudad que artista. no es eso? agregó Si el número del tiquete de su comél era un alfeñique?
pra corresponde a tres últimas con sequedad. Bucuo, no poVino luego el relato de la cifras del premio mayor de la lotedemos hacerte un artista, pero enfermedad de su padre y al. ria, pase por sus cincuenta colones. sí podemos ayudarte.
gunas preguntas acerca de su Rupert comprendió con triscerse. 500 Miguel Macaya y Cía.
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