Violence

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Repertorio Americano tando mensajes de estas almas lati en la mañana de su agonía, al oir incomparable; a su cariño de oro y nas, a tierras de alegría solar, nues. el canto de los gallos, el ruido de la seda, a su decir ponderado en que no tros augurios lo. siguen coino fieles gente en la calle, los primeros carros aparecían ni el malicioso comentario defensores de su confianza, y la amis. que pasaban en la bruma, exclamo: ni la apagada violencia: era Ramón tad y la admiración se ericienden enal a La Vida. Esta criatura versátil ha un hombre de lo más bueno que yo tecidas con sólo evocar al hombre sido inicua con el poeta, volviéndole he conocido en este mundo. Tendimos bueno; queremos que la bruma del la espalda. No es posible entender lo su cadáver en el anfiteatro de la Uni.
mar y, el estupor del cielo continúen inusitado, de esta ausencia, porque es. versidad; y en la dulzura lúgubre del manifestándole los prodigios de la tábamos acostumbrados a su bondad amanecer ardían de amor nuestras lá.
Vida para que nos los revele en el Engrimas. Allí ví a Vasconcelos rodeado sueño y los magnifique en la Acción; de Antonio Caso, Roberto Monteney que oyéndolo, el Continente escuche Dr. FISCHEL gro, Alfonso Cravioto, Méndez Rivas, lo que México dice desde su trono de Dentista americano Gómez Robelo, Rafael López, Ricardo deidad defendida por rosas bravas, Toléfono 683 Apartado 434 Aretiales, Julio Torri, Pepe Gorostiza, pero animando, su diaria sonrisa en el Carlos Pellicer y todos los que lo amarostro pavoroso del mundo.
Venta de materiales para dentistas. rori de verdad y auo están estupefac. Voy a cerrar esta carta elevando un Frente al Correo. Sao José.
fos ante esta catástrofe, Ha muerto él.
responso en gracia de un ami.
cuando su poesía anunciaba go que yo empezaba a cons.
una plena magnificencia: lo entruir. iUnlamigo es un temterramos en el Panteón Fran.
plo. Ha muerto Ramón Ló.
cés Cravioto dijo en nuestro pez Velarde, el de «La Sangre nombre una ardiente elegía.
Devota. Cómo reímos jovial mensuales regala entre sus clientes la Acaba de cincelar otra, en mente, la última noche que oros obscuros, José Juan Ta.
lo ví y cómó bajo la lupa co.
FERRETERIA blada. Al leer. El Retablo»
mentamos a Góngora! Altísi.
yo columbro en el cielo una ma su cortesía, cordial y se.
sorprendente claridad: algo ñorial su afecto, ni aun en los del mármol por donde entrara momentos de su fiebre olvido la tarde nemorosa y azul; y su gentileza. y. cuando los en premios de 50 u.
luego las rosas rojas, los cla.
seres familiares, los amigos veles en delirio.
íntimos se le acercaban lloran.
Si el número del tiquete de su compra corresponde a las tres últimas do, él se llevaba a la faz, ya cifras del premio mayor de la loteSaludo al amigo lejano.
santificada por la Muerte, las ria, pase por sus cincuenta colones.
lágrimas caídas. Cuentan que RAFAEL HELIODORO YALLE wines 500 Miguel Macaya y Cía. POÈTAS DE MEXICO ALFONSO CRAVIOTO PATIO BAJO LA LUNA Nochecita linda, que tu pajarilo venga con canciones para este angelito.
La luna vence entre la yedra, y el patio, diáfano, espectral, parece enorme ansia de piedra que quiere, en ímpetu que arredra, volar con rumbo al ideal.
Candor seráfico de nieve emperla el patio conyentual; el nácar triunfa en brillo breve, y el límpido aire es como leve, como leve alma de cristal.
Duérpete ya, niño, del sueño disfruta, que a los uiños buenos la Virgen da fruta, y a los desvelados sólo les da sal. Ya viene el Nahual!
LA CANCION DE LA PILMAMA La Virgen lavaba, San José tendía, y su Niño bueno siempre se dormía.
Sombra azulada se esfumina en la ancha paz del corredor. y en la quietud de la bornacina, frente a la imagen, flama aurina late con vago resplandor.
Duérmete, niñito, ya viene el Nahual, y a los que no duerwen se quiere llevar.
Arriba del cielo hay un agujero por el que se asoma Narices de Cuero.
Don Quién quién te lleva si no duermes tu, ja la rurrurra!
La fuente apenas si murmura como en extático rezar, y el surtidor su chorro apura rizando grácil la onda pura, con vagaroso borbotar.
La Bruja está espiando cerca del corral y la sangre, niño, te vaya a chupar; sus ojos de lumbre parecen burbuja, se nionta en la escoba de Doña Maruja, si tú no te duermes te pica su aguja, si te lalla despierto te echa en su morral: ya viene la Bruja ila Bruja. la Bruja. ia la rurrurra. iya viene el Nahual!
y te muerde el lobo que hay en su costal. Ya viene el Nalual!
Cuelgan jazmines su mampara; y en la arquería, muda y clara, los arcos se alzan en tension, cual si el misterio disparara con ellos, flechas de oración, Duérniete, niñito, tu cuerpo arrebuja, pues si no, te come, ite come la Bruja!
Si el niño no duerme. Viejo Coco, sal. la rurrurra. Ya viene el Nahual!
Naranjita dulce, gajo de sandía, traigan para el niño toda su alegría. Este documento es propiedad de la Biblioteca electronica Scriptorium de la Universidad Nacional, Costa Rica