Democracy

2 Repertorio Americano 1824, primer Jefe del Estado: gobernó amado pueblo, en Tegucigalpa, mi Historia. Mora protestó enérgicamente en paz y en justicia: respeto hizo nido de águilas, Morazán vive en el contra el atentado, y, fué tal su eperrespetar las garantías individuales y pensamiento y en el corazón de todos gía, que la protesta fué atendida. Enpolíticas de los Costarricenses, siendo los libres, y sus glorias están inmorta tonces de los labios del General Flores fiel al régimen de las instituciones fe lizadas en los blancos mármoles de salieron estas palabras memorables: derales de la República. Sin seduccio Carrara y en los eternos bronces. Este hombre es un Catóp en deneş y sin amenazas, los pueblos agra (Grandes y prolongados aplausos. fensa de las garantías individuales. decidos lo eligieron por segunda vez, Si queréis que os ponga de relieve Qué honrosísimo juicio, y más pro.
Jefe del Estado: continuó su gobierno lo que fué la moralidad política de nunciado por Flores, por el guerrero bajo los auspicios de la legalidad y de Mora, recordad conmigo algunos de de la independeucia sudamericana, por la democracia; y cuando terminó su sus rasgos más geniales. Decía a sus el amigo de Bolívar, y más tarde, por período quisieron sus conciudadanos conciudadanos cuando esperaba alguna su mal, el desgraciado protegido de elevarlo, por tercera vez, al Poder; perturbación en el Estado. No seáis. los Borbones para restablecer la wal.
pero la Constitución se oponía a su sencillos;. si queréis revolución, avi. decida monarquía en América. Pro.
deseo, y Mora no era hombre para sadme para dejar el poder, y así con longados aplausos. aceptar nada que fuese anticonstituHe acabado de presentaros la figura cional. Aplausos. Dejó, pues, la ensimpática de Mora en su bella y repu.
vidiada silla presidencial, no para ir Esa vida fecunda en bienes para blicada sencillez. No olvidéis que si su al destierro o al patíbulo como acon.
sus compatriotas; esa existencia nombre y sus hechos, a despecho de tece a muchos de los tiranos, saltea gastada por los continuos trabajos los tiempos han llegado hasta nosodores de presidencias. Grandes aplarıde la inteligencia; esa consagra tros, ha sido porque obedeció a la fesos) sino para ir a su honrado y ción sin límites por el bien público; cunda inspiración de la moralidad pomodesto hogar, llevando la conciencia que le llevó a ser desde pobre merlítica, que siguifica: probidad en la tranquila, y con los testimonios de la cader a dignísimo representante de gestión de los negocios públicos, fe en gratitud pública, y con las augustas un pueblo en los Congresos de la la libertad, amor a la justicia, y resbendiciones de los pueblos. ProlonFederación y en las Asambleas peto profundo a los derechos del homgados aplausos. Nacionales; desde humilde maes bre y del ciudadano. El primer Jefe Más tarde Mora tuvo el inmenso tro de escuela a excelso Jefe de la de Costa Rica, que en vida mereció el dolor de ver a la República Federal patria que tanto amaba. desde hoprosísimno título de Benemérito de despedazada, arrojada a los abismos simple Secretario de una Municila Patria, después de sus días, y casi, de una completa desorganización, de palidad hasta venerable Regente de a través de un siglo, os da una grande bido a las estúpidas y criminales revola Corte Suprema de Justicia; tantos enseñanza: Moralidad política. Graluciones a que se lanzara la reacción generosos servicios bien merecen un badla en vuestra mente y en vuestro liberticida, reacción que tenía el maritributo eterno de gratitud de sus corazón, y inodelad por su ejemplo daje infame de los dos elementos más conciudadanos, de todos los hom todos vuestros actos, para que este tenebrosos y adversos del progreso y bres que aman la virtud, la consquerido pedazo de tierra centroamerila felicidad de los pueblos: la superstancia, el patriotismo y ese genio cana sea, en lo porvenir, la tierra clátición que embrutece, y el privilegio patriarcal, que eleva a los seres cica del trabajo, de la honradez, del que anula el derecho. cuando Mora previlegiados sobre el torbellino de derecho y de la hermosa libertad; para vió espectáculo tan triste, a la Repúlas sociedades.
que en ella, ni por la fuerza de los blica en ruinas, no buscó el éxito, no (El Eco de Irazú. 16, XII. 1854 Necrodespotismos, ni por la fuerza de las se afilió a las turbas de las mayorías logia de don Juan Mora. revoluciones, nunca sobrevengan des.
triunfadoras. Todo lo contrario: se venturas públicas que hagan derramar puso de parte y hasta fué Vice Jefe lágrimas y sangre; y para que en ella de aquel gran batallador, de aquel cluirá todo sin necesidad de lágrimas se asegure, por el acatamiento al de.
héroe de cien combates, que nunca y sangrep. anticipando el poble recho, la inmortalidad del nombre de quiso la dictadura por querer siem. ejemplo del gran Rey de los Belgas, un gran pueblo, como asegurada está. pre la libertad de los pueblos; que con su sincero desprendimiento, con por sus virtudes insigoes, la inmorta.
punca quiso, como separatista, ser este pararrayo del patriotismo hacía lidad del nombre de Juan Mora, nomapo y Señor de un miserable cacicazgo, impotente la electricidad de la atmós. bre que, mientras Costa Rica sea, será por querer siempre la gran Patria que fera revolucionaria, e impedía el esta. blasón y orgullo de sus nobles bijos!
alumbrara el Sol de Septiembre de llido de crueles y desvastadoras re. Ruidosos y prolongados aplausos. nuestra Independencia; de (Aplaụsos) voluciones! Dió un famoso decreto aquel abnegado Repúblico, del inmor reduciendo a número insignificante la Llamado el orador, repetidas veces, y tal Morazán, que ha sido, es y será, guardia de su persona, y de hecho, con entusiastas aplausos, se presentó dc así en nuestros días de derrota, como llegó, en absoluto, a no tenerla. Como Nuevo en la tril ra, y dió las gracias en nuestros días de triunfo, la inspi se le preguntara, por qué procedía de con las palabras que sigurn: ración viva y radiante de los hombres esta suerte, respondía. Yo no necelibres que se asientan en este grande sito de guardia: mi guardia debe estar Señores: y hermoso Istmo de América (Aplau en el amor y en la moralidad de los Gracias por vuestra benevolencia; sos. Mora, Morazán! Personificación pueblos. Qué magníficas, qué subli. mil y mil gracias por vuestros aplau.
el primero de la acrisolada moralidad mes palabras, digoas de que las gra. sos que estoy muy lejos de merecer.
política; genio el segundo de las bata. béis, por doquiera, en bronces impe. Desde esta noche, que nunca olvidaré, llas y de las excepcionales visiones re. recederos. Aplausos. sé que tengo en vosotros un público publicanas. Mora, Morazán! Si los Por fin, no siendo ya Jefe del Es. amigo, generoso. Yo trataré de corresdébiles ecos de los vivos llegan a dila tado, sino Magistrado Integro de la ponderos. Si vuelvo a ocupar esta tritarse, a través de las tumbas, y a im. Corte de Justicta, tratose de imponer buna os diré muchas cosas del alma presionar y a commover el espíritu de injusto destierro a los señores, mi que. que, en algo, satisfagar a vuestras los que fueron, regocijaos. Tu pueblo rido e ilustre amigo, Doctor Castro, y ideas y a vuestro corazón. Aplausos. honrado y laborioso hoy glorifica tus General Flores, ecuatoriano, cuyos Pero si queréis ser todavía más galan.
virtudes, Ilustre Mora; y allá en mi nombres son ya del dominio de la tes, ni un aplauso más para mí: os pido. Este documento es propiedad de la Biblioteca electronica Scriptorium de la Universidad Nacional, Costa Rica