Repertorio Americano 219 sión de ambiguas fuerzas que libraban grupos pacionales en una superior uni. Esta mañana cuando amanecía, un batalla en su corazón y en su cerebro; dad política.
carro rústico se encontraba estaciona.
sintió la lucha entre su sangre y su La obra de Franklin es el manan do frente a la ermita; un toldo blanco pensamiento, como aquellos Lafaye. tial de dos ríos caudalosos: el de la lo cubría a modo de firmamento, y una tte y Chateaubriand, cuya juventud libertad, política y el de la libertad pa. gran yunta de bueyes, en cuyas pupi.
se templo en la propia América, que. cional. Francia, maestra directa de la las como en remansos de meditación los atraía con su prestigio de libertad. pueva Europa, fué fecundada por la flotaban flores de melancolía, tiraban Mirabeau, al cantar la oración fúne primera corriente, y luego recibieron del carro.
bre de Franklin, le proclama superior ese bautismo todas las naciones que Bajo aquel toldo blanco iba el amor la espécie humana; recuerda su doble penosamente iban emancipándose de en forma de una boda de jóvenes camministerio al servicio de ala filosofía y su dura tradición. La segunda corrien: pesinos.
la libertado, su doble dominio sobre el te actuó sobre América como un agua En la mitad del puente, apoyado en rayo y sobre los tiranos. Jawás esa lustral de iniciación, y desde Bolívar la balaustra, permanecí algún tiempo palabra tiranos souó con más. resonan a José Martí, la vigorosa estirpe de li. con la vista vagando a lo largo de la cia de anatema histórico. El sonido de bertadores no se interrumpe. Mas tam cinta interpolada tendida en los flanaquella campana de exequias era tam bién Europa debió a aquella corriente cos de la colina, y sus fragmentos me bién un rebato de alarma y guerra; y otras impulsiones mixtas de libertad parecieron por momentos blancos; azu: liuía, en lontananza, un séquito de política y nacional, singularmente la les, coloreados de rosa o iridescentes.
sombras malditas.
que rebizo a Italia.
El carro había tomado por aquel deAquel Parlamento unicameral, con ¿Presenciaremos hoy la divergencia rrotero perfumado y ya no se percibía sagrando la fuerte unidad del poder definitiva de ambos ríos? En los albo. otra cosa que el ruido de las ruedas legislativo, reflejaba una de las influen res de la nueva Revolución, anticipa alejándose indefinidamente.
cias del pensamiento revolucionario de da por la guerra, y de la Sociedad de Franklin, proclanıada en 1789 por el Naciones, promovida por la propia RUBÉN Coro duque de la Rochefoucauld, miembro América que guarda la herencia de del Comité de Constitución. Pero acaso Benjamín Franklin. serán dos ener GARCÍA MONGE CÍA.
la integridad del pensamiento republi gías adversas destinadas a combatirse, EDITORES canó, la armonía entre la libertad de el principio de las nacionalidades, que SAN JOSÉ DE COSTA RICA, APARTADO DE CORREOS 533 las agrupaciones y la cohesión total, pone una nueva pululación de pueblos imagen de la futura integración huma. sobre los cadáveres cesáreos de AusEdiciones Sarmiento CUADERNOS PUBLICADOS na, tal como quiso infundirla Franklin tria y Rusia, y el principio de la emanen su fórmula federativa, Estados Uni cipación del cuarto estado, que, desde Juan Maragall: Elogio de la palabra.
dos, había que buscarla en la generosa, las estepas moscovitas, lanza un reflejo y José Martí; Versos.
aunque frágil, concepción girondina. ambiguo de hoguera y de luz? José Enrique Rodó: Lecturas.
Franklin aplicó esa fórmula federal a una concordia de diferentes núcleos GABRIEL ALOMAR Almafuerte: El Alisionero. Ernesto Renán: Emma Kosilis, políticos en el seno de un mismo con.
10. Jacinto Benavente: El principe que todo lo glomerado nacional, como antes los (El Imparcial, Madrid, 17 de noviembre de 1919. 11. Silverio Lanza: Cuentos.
helvéticos y los holandeses la habían 12. Carlos Guido y Spano: Pousias, aplicado a la convivencia de diversos (Envío de Sanin Cano. Londres. 14. Arévalo Martinez: El hombre Oxiyare15 y 16. Rubén Dario en Costa Rica. 50 ctms. 20 ctvs. oro am. cada tomito Clario: Cuentos. Enrique José Varopa: Lecturas. Herodoto: Narraciones.
aprendió en los libros.
13. Andrés Gide: Oscar Wilde.
cla un caballo, EL CAMINO EN Nel extremo del valle, en un rin. es un vuelo hacia lo alto escalonado concillo feliz en donde las maña. a larga treguas.
nas parecen muchachas campesinas co ¿A dónde, hacia qué lejano confín ronadas de verbenas y llenas de vida, y conduce esta ruta. Hacia una aurora, el anochecer es como el suspiro de un hacia uu crepúsculo, hacia el dolor. niño que después de escuchar el posAh. bien sencillo me habría sido co.
trer cuento de hadas siente en la fren nocer todo esto desde tiempo ha. Nada te la dulce caricia del sueño, hay una más simple: me habría bastado con aldea de casitas de techos oscuros y cargar la pipa, tomar el sombrero y el paredes blanquecinas. Apiñadas como viejo bastón y hacer una señal a mi están, semejan una banda de golon perro.
drinas en actitud de emprender el mi; Debo confesar que en más de una gratorio vuelo camino de la eterna bus: ocasión he tomado todas esas provi.
ca del balago solar. Hay una ermita dencias, pero luego de caminar algún de ventanales azulinos; y tras de la ertrecho aspirando con ansia no colmada mita va pasando un peregrino que lleva el aroma de las flores silvestres, he desistido de mi designio, me he vuelto sobrepelliz bordado de blanco, y que a la aldea. Prefiero el encanto de este canta, que canta: un río. Con rumbo misterio que gravita en mi fantasía al Levante y en sentido ascendente como un mundo desconocido y lleno otro peregrino, de humilde sayal, se de ensueño, y me conformo con el exdiria que va al encuentro del sol que traño placer de contemplar desde el nace: un camino.
puente las sinuosidades de esa cinta Visto desde el puente, el camino es amarilla que se pierde y surge, se una larga cinta gualda tendida en los oculta y revive, y luego desaparece ya fragmentos de los fancos de la colina, por siempre.
El Convivio.
25 tomitos publicados 50 ctms. 20 ctvs. oro am. Roberto Brenes Mesén: Voces del Angelus (Versos. Roberto Brenes Mesén: Pastorales y Jacintos (Versos. Manuel Diaz Rodríguez: Cuatro Sermones Llricos.
Pedro Henriquez Ureña: Antologia de la Ver.
sificación Ritmica.
Alberto Gerchunoff: Nuestro Señor Don Quis jote, Jullo Herrera y Reissig: Ciles alucinada y otras poesías.
Giacomo Leopardi: Parini o De la Gloria (Tratado. Leopoldo Lugones: Rubén Darlo (Per 61. Federico de Onís: Disciplina y Rebeldia (Conferencia. Eugenio Ors: Aprendizaje y Heroismo (Con.
ferencia. Eugenio Ors: De la aniistad y del diáloco, Santiago Pérez: Articulos y Discursos.
Ernesto Renán: Páginas escogidas Allonso Reyes: Visión de Anáhuac. Ensayo)
José Enrique Rodó: Cuentos Filosóficos.
Marqués de Santillana: Serranillas, Cantares Rabindranath Tagore: Ejemplos.
Julio Torri: Ensayos y Fantasias, Juan Valera: Parsondes y otros cuentos.
Enrique José Varona: Emerson (Perfil)
Con el eslabon (Pensamientos. Enrique José Varona: Con el eslabón (Segun da Parte. Carlos Vaz Ferreira: Reacciones y otros ar.
tículos.
Antonio de Villegas: El Abencerraje (Novelita. 75 céntimos.
José María Chacón y Calvo: Ilermanito menor. 1 25 Longfellow: Evangelina. Este documento es propiedad de la Biblioteca electronica Scriptorium de la Universidad Nacional, Costa Rica