Archivo rebelde es
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de enero de 1941. HASTA DONDE ¿Se AYUDA L. H 11. ha sido siempre un enigma para. rniblico rnaaieanp Ese hecho no se de be a que los problemas de ese país a ¡ra misteriosos e incom¡n eni3ib lce; más bien. mni colonirrtes, es objeto de las maniobras q:rc limita a eabo los grandes imperios ceonórrri3 os Todos los mcrirnnov. bemos. ventidl en nuestra propia como las maniobras de 311 prensa mundial que desfignra falsea lui 3e3darl acerca de nuestro país. Por esta causu el público nunca se entera de los proble¡3 per an en el panorama internacional. El enso de China es de particular interés, en esque los conoce tan sólo a la luz de las maqui. de declarar que lº º if¡ il eficaz a vu naciones que las potencias imperialistas des. ºn 1ºllºr PQ tanto, puntualizar en de rrrollan en función de sus conveniencias po lIÍ(1 f011 l 1 sirnrifiracróu que ese ºfl ººi liticas de hegemonía económica. que va miento tiene, rclacionándolo con los aconte rían de acuerdo con las mulacionés que seI cimientos pasados que lo explican tiene como causa que China, al igual que la India y todos los países colonialesy la coirqrriatn integral de yClr ina. Por la guerra civil lo que a juicio de los gober uarrtes nipones facilitaba sus planes. Apro3 echando las disensiones internas, agodizando artificialmente las enemistades creían los militar istas 3nponeses poder lograr fácilmente 33 sujéciórt de China. Tales propósitos, sin. mlínr, g0 se vieron f3ust3adós como cous errrcncia de la reacción que se opera al prin cipiar la injustificada invasión; Mas. de tres años han transcurrido desde que tuvo lugar la caida de Shangai, lo que Tokio creyó que sería un breve alegre paseo militar, se ha convertido en una gue LA ravasrorv JAPONESA SI. I3 do haberse apoderado de lfane. hrrria en 1912, los ejércitos japoneses, dit.
ran. el 3crano de 10:17, iniciaron el bombardeo de Shangai como preludio de aquel entonces la situacióri asistente era e. completo caos Los (rnta aoniarnoe entre las versan tendencias politicas se habían inten 3i3icado a un grado tal, que durante largo tiempo ese inmenso país había sido presa de rra cruenta. prolongada. que ha costado a. lapón las 3irlas de centenares de miles de oldados que ha significado una brutal sangría de su sistema económico Entre soldados rivilcs han caido en la lucha más dean millón de chinos; por docenas se cueir.
tan los poblados que han sido borrados del mapa pero contra lo que el Mi kado espe rr rba ha nacido en China un poderoso sentimiento nacionalista; se han extendido y vicorizado las organizaciones populares, y ha surgido del pueblo mismo un ejército disci plirrrrdo y consciente.
LA ACTITUD DE INGLATERRA LOS ESTADOS UNIDOS UBA. NTE las úlítmrrs semanas, particularmente con posterioridad a la jirma del pacto militar del Japón con Alemania e Italia, principiaron a escucharse roces de simpatía hacia China, prácenientei; de Londres y li aahington. Esas meca encontraron el más favorable de los ecos en la prensa anglo americanófila, de suerte que son ya muncrosas las personas que están o. 3ucnci das de que lrrgirrterrar y los Estados Unidos son, han sido, los más firmes sosteues con que cuenta el pueblo chino, La reali dad. por el contrario, es muy otrºri, y conviene hacer un poco de historia para cómpren. cr debidamente la verdadera situación que guarda China en relación con las llamadas democracias, los favores que a éstos les (le bc. la clase de o 3uda que en estos momentos le prestan El primer disparo de la ofensiva totaliun in, qlue ocho años más tarde habría de protocar la Segunda guerra mundial, se escu clró en la noché del 18 de septiembre de 1031, al lanrarse las tropas japonesas al ataque rontra la población de Mukden en el sur de Manchuria El acto inicial de violencia del Mikado fué cometido en violación de los tra todos internacionales existentes de los principios más elementales del derecho inter nacional, pm c1330 motivo Japón se hizo acreedor a las sanciones prescritgs por el Pacto de la Sociedad rie Naciones. Pero a. pesar de ser lnglaterra el país europeo con 3r3a3ores intereses en Asia, el gobierno britá nico repudió las obligaciones impuestas por el Pacto. oponiéndose, a que la institución de Ginebra tomara medida alguna en contra del pais agresor;cldl gobierno inglés prestó su apoyo a Japón pensando nratar dos pf3jaIOS de un solo tiro: por una parte, juzgó que el triunfo japonés crearía una amenaza constante para la URSS en su frontera sibéria 3333: por la otra, vió en la invasión nipona de China, el medio para asentar un, golpe de muerte al creciente movimiento popular chino que pugnaba por la unificación nacional por la abolición de los privilegios extranjeros existentes. La derrota del Japón, que labría resultado inevitablemente de una actitud enérgica de parte de Inglaterra, hueriers fortalecido en grado sumo al movi mieutopop ular chino, lo que ciertamente ha. brla tenido hondas repercusiones en la India. Ante esas perspectivas, Inglaterra prefirió dejar plena libertad de acción 331 imperialismo japonés, con la espe3anea de que los iirtereses imperialistas británicos en Cirin33 serian respetados por el Mlkado. Fuil ese el primer paso en la politica de apaciguamiento seguirla frente a las agresiones del Eje, que tuvo su culminación en Munich que finalmente desencadenó la nueva contlagración.
Por lo que a los Estados Unidos se, refiere, se debe señalar e1, lreclro de que inicialmente intei3taron oponerse a la expansión japonesa, no. por razones humanitarias. sino con el fin de proteger sus propios intereses en el Lejano Oriente; En enero de 932 la Foreign Office inglesa, reconoció, en ¡ocumento oficial, que el gobierno británico se habia negarle a aceptar las proposicio nes dci Secretario de Estado norteamerica no Stinrson, en el sentido de que los 30biernos de ambos países, inglaterra y los Estados Unidos, procedieron a lraccr ama declaración conjunta, condenando la agresión nipona oponiéndose a la ocupación de Manchuria, Sin embargo, habiendo fracasado ese primer intento de la Casa Blanca para oponerse a la expansión japonesa, al prin cipiar la invasión de 1937 el gobierno norte:mc3icano y el británico fueron uno, en lo sólo se abstuvieron de prestar ningún apo3 o material o moral al gobierno chino, sino que de manera incesante han venido aprovisionando al Japón con los materiales de guerra necesarios para que pueda continuar desarrollando sus operaciones militares de conquista APARENTE CAMBIO DE ACTITUD 3)
ESPUIJS de celebrado en octubre parado el pacto militar del Japón con Alentania Italia, concertado indudablemernto con el propósito prmcipul de distraer la atención de los Estados Unidos del ¡mate crrro nco, creando una seria amenaza o que se refiere a su política hacia China. No.
tor intereses nortermrcricnnoa en Asia; Wdafringto333 y Londres han hecho declaraciones públicas, identificándose con la causa de China. Sin embargo, esas declaraciones no eo3rcsponden a los hechos La primera medi3133 de importancia adoptada por Roosevelt en materia internacional, ricspufs de su reelección, consistió en otorgar al gobio1no de (llrungking un empréstito de 100. 000, 000 de dólares, de los cuales la mitad est. destina fila a la estabilización del sistema monetario chino, la otra mitad consiste en créditos comerciales l empréstito concedido por el gobierno nor teamericano ha sido aclamado como pr r3cbn indudable de 33po vo al pueblo chino, y comcel primer acto de franca hos tilidad hacia el Japón. Pero si se determi. v. de los pueblºs 0010. esy sino los momentos en que el residente Roosevelt. conr strs. tie nipo que se mide la ajuda que los Estados Unidos Siguen prestando al Japón, la im portancia del acto teatral de Roosevelt en t3i3or de China se reduce considerablemente.
Paradójicamente, el empréstito de. 30. 000 000 de dólares destinados a la estabilización del sistema monetario chino ha sido bien recibido en lºs clrculos nipones.
Yakiébiro Suma, recientemente designado Ministro de Toquio en España, ha declarado, según información publicada en el New or73 Ti3rrca. que dicho empréstito benefietorri a :13s intereses japoneses en Shangai, donde los bauqueros y comerciantes nipone tienen en su poder considerables cantidades de divisas chinas. En otras palabras, una LA AYUDA i3 1LiSQÚIlJR rentajas efect ¡cdi 33ve China pridiérd obtener como consecuen, Púgin Siete nan los alcances del emprértito. al nrismí parte, de este empréstito beneficiara directamente a Iris japoneses, que en la costa, en las regionesocupudas, especulan con lomoveda china. El empréstitotambién es de uti lidad para un sector reducido del pueblo chino, para los banqueros y los comerciantes. que representan el grupo que con menos en iusiasmo, defiende los intereses del pueblo chino. Por lo que toca a los 50, 000, 000 de dó lares consistentes en créditos comerciales, es importantehaccr notar que China no podrá apiovccharlos en la forma que más ne cesita: en la adquisición de aeroplanos y municiones en los Estados Unidos, pues has»
ta ahora Washington se ha negado sistema ticamente 33 vender aviones y materiales de guerra a China AL JAPON cia del enrpre stito norteamericano, se. eontrarreetan con exceso por razón de los cnrío 33 de 33nrterr alcr de gama que los Estados Unidos corrtimianlraeiendo a Japo n;z1 pesar de las discusiones que al reapertoihan tenido lugar, tan sólo se ira 3mpueato un embargo contre la exportación al Japón de gasolina de 87 oetanos, pero las cantpautas petroleras norteamericanas han conliurrado 3endiéndóle gasolina de octanos en grandes cantidades No se ha opuesto ningrin obstáculo a la exportación de cobre, zinc o acero a pes ar de que según ha expresado el una Street Joirr írai, las rºabricas de zinc no cstfrn en condiciones de satisfacer as necesidades del programa de defensa de los Es tados Unidos, envirtud dé lo grandes envíos que se hacen al Japón En caso semejante se plantea en lo que se refiere a la pro. ducción de acero EL COMERCIO con Jarorv AUMENTA. OS siguientes datos, tomados del 11 Illl YORK TIMES, revelan mejor que nada.
la verdadera situación: Mientras las exportaciones o Japón ascendieron en septiembre de 1940 a 17 800, 000 de dólares, con cijra fué superada por lo de.
ºb 200 000 dólares en el, mes de noviembre. La mayor parte de las exportaciones consis1303 un en cobre, gasol ind, petróleoa refinados, cine y maquinaria metalúrgica En cutm to a importaciones de merc cancías japone ms 33 los Estados Unidos spdas principalmente, el monto ascendió de 11. 000, dólares en septiembre, 33 18000000 cir octu bre. Por su parte, Inglaterra también sigue prestando una a3uda eficaz al Japón. mediados de noviembre se firmó un contrato entré Tokio el trust petrolero inglés Royal Dutch Shell, conforme al cual esta compa fría se comprometió a entregar a Japón 1800 000 toneladas de petróleo, lo que. ha lrerlro a la re3ista libe al inglesa New Sta ytcarndn and Milan de 23 de noviembre de 1910, preguntar con asombro. Cómo es po siblc que al lirismo tiempo que los gobier 3ros de Inglaterra de los EstadosrUnidos han abrazado públicamente la causa de Ghi n3r. permitan pie las compañías petroleras. sobre las cuales ejercen control, sigan pro porcionando al Japón el petróleo que ne casita para que sus aviones de bombardeo srgan sembrando la mi1erte en Clruugking. La pregunta que formula la revista inglesa puede contentarse afirmando que a la luz de la política seguida por Inglaterra y los Estados Unidos frente a China desde que se inició la agresión japonesa hace más de tres unos, no es posible creer que esos países que es difícil que esto suceda Por ello es que, abrigando esa misma duda, la esposa del mariscal Chiang Kai shock acaba de expresar en la revista norteamericana Liberty. de fecha 21 de diciembre. Si China final mente sucumbe, será ahorcado en una soº ga económica, tejida por el Japón con la a3uda del apaciguamiento británico 33 del espiritu de lucno norteamericano. EL DISCURSO DE ROOSEVELT. 3r discurso del 30 de diciembre, el Presidente Roosevelt declaró que se propoA nía obrar de manera que China pueda aprovieibnaree de cuantos materiales de querra necesite para continuar su iu 3ha por la, libertad No puede uno menos de 3ornc¡r al. cvcrrcirar una promesa concebido en tales términos. La julio de ayuda a 0hi. no durante. más de dos años, y la muy ect. rar prestada al Japón durante ese trompa, demuestra que la libertad del pueblo chino es algo que tiene al señor Roosevelt muy sin cuidado. Son muy otras las consideraciones que guían a ashirrgton a Londres. En tanto que el empréstito autorizado por Roo se3elt las frases melosas de Churchill, no se 3can seguirlos por el envio de materiales or guerra a China por un embargo total rle 1as exportaciones al Japón, resulta po»
en serio hablar de una n3 33d33. Pero, por otra parte, en caso de que se llegara a la adop HITLER. Viene de la página. Ncrdie ignora que esos promesas nuncd fueron cumplidas por Hitler, lo que no debe llamar o nadie la atención, si se tiene prerente que la vértebra del fascismo alemán fué creado por los más poderosos industriales y banqueros, como to demuestra el hecho de que a pesar de todd la propagan.
der dirigida contra los grandes monopolios durante la campaña de Hitler, al triunfar éste, el Consejo General de Economia fué íntegrado por dieciséis personas, de los cua les nueve representaban a los grandes in dustriales, cuatro a la banca, y dos a los latifundistas. habiendo sido designado Ministro de Economía el representante del mm de seguros, Kurt Schmitt. Por otra parte; para mediados de 1933 los sindicatos obreros hhbion sido suprimidos; prohibido el derecho de huelga y de controlaoióncoleelivu, ouedondo en manos de los patronos una ouloridad absoluta en el manejo interior de sus empresas. Por otrcr parte, en virtud de la purga de 30 de junio de 1934, of ser ose5inc3dos Rohm, Heines, Ernst y otros representantes de la clase media, se esfumcrron las esperanzas que Hitlerhobfo hecho concebir. este sector social. Fué dis ueltcr la Liga de Lucha de la Clase Media Comercial, y para 1939. más de cien mil carniceros, poción de tales medidas, seria infantil atribuírles nobles y generosos motivos. Todo eriira en el juego de los imperialismos rivales, se hace y se deshace al compás de sus con: 3eniencias, y no sera seguramente el interés hacia la liberación del pueblo chino lo que los inspire, sino simples y crudas considera ciones nacidas de las necesidades que im ponga la amenaza de una expansión japo cesa hecha en perjuicio del poder económico de los ricos yanquis.
roderos, sastres y peludueros hablan per dido sus pequeños negocios independientes, ouedcmdo reducidos a la categoria de irabaiadores asalariados.
Como balance neto del socialismo hi. tierista durante. el periodo comprendido entre 1933 y 1938, la producción del país con tl olcda por las empresas monopolisias ha bía ascendido del 40 o 70 de crcuer. do con datos estadísticos oficiales del Terc er Reich, publicados en el Herald Tribune de de octubre de 1939, desde el advenimiento al poder del nocionalsocicriismo en 1933, los sectores que poseen ingresos más elevados, han aumentado considerablemente la proporción que perciben de lor renta nacional. Tal ha sido el socialismo de Hitler. De esta manera ha practicddo el soc alismo que cr otros predica. Solamente el temor provocado por los posibles consecuencias de la guerra, por el descontento el pueblo alemán que una guerra prolongado hard cr la postre estallar. puede haber inducido. Hitler. desempolvar el arsenal de frases demagógicos cr que tan frecuentemente recurrió con anterioridad a 1933, queriendo hacer aparecer que una guerra que 5610 puede beneficiar al copita1ismo qlemán es una guerra de los trabajodores alemanes contra los capitalistas del mundo. Si así fuere, Hitleriendrío que ser una de los primeros víctimas. lo será, llegada la hora. hayan abrazado la causa del pueblo chino.