76 Amauta ai. previamente. no se transforma la escuela destinada a cumplir una misió burocrática. en otra capaz de ser el núcleo de una agitación revolucionaria Dónde comienza. función social y politica de la Escuela y d6ri. de en función meramente pedagógica; eon cuestione. que a Mariátegui. llamó la atención deade los primeros ensayos con que ne inició en estl. árida y compleja materia. En el Perú, tal problema no he tenido has ta hoy aolución posible, y juzgamos que no lo tendrá mient ¡ubaista la actual organización social y politica. Buscar la solución de eontinui, dad entre el fenómeno político y pedagógico de la Escuela en la: actuale. circunstancias es sencillamente un absurdo.
Mariátegui. como aociólogo. apuntó el hecho de suyo grave en el Perú, donde el elemento aborigen constituye una formidable masa que obstaculiza todo proceso evolutivo. Ese elemento se ha detenido ¡obre la ruta no por deficiencia de orden biológico, nino económico. El indio vivio un largo periodo de tiempo dentro del ayllu. organización soq al esencialmente económica.
Si España hubiera enfocado como lo hicieron los incas toda eu politica hacia esa célula socia. ésta hubiera alcanzado proporcione.
inesperadas. No fué asi: el latifundio destruyó el ayllu. Esta quiebi a económica originó el desastre espiritual del indio. agravado con la Brutal imposición del catoliciemo. El hecho de haberse desconocido la función económica del ayllu.
prueba lo que acertadamente diio Mariátegui al iuzga. la obra de pe ña como una labor de conquista. más no de colonización. Si este eriterio de colonizar hubiera predominado. la misma (ardía política de las reducciones de indios hubiera tenido mayor exito. Pero las causas de la dispersión fueron tan profundas que el indio no quiso reagrupar ae. Las reducciones tenian en su esencia un carácter administrativo; el factor económico quedó descartado. Esta errónea interpretación de la conciencia social del indio destruyó el ayllu y el espíritu de solidaridad dominante en aduél. El imperio buscó en el fenómeno económicº la unidad del Estado El Virreynato trató de encontrarlo en una maquinaria administranva que funcionó mal y entorpeció el propósito perseguido. La República ha seguido estas huellas. Ni la famosa legislación española. ni las de claracionea ditirámbicas de ion gobernantes de la República a favor del. indio nirvieron ni sirven para dar solución al denominado problema del indio. precisamente porque olvidaron y olvidan que el desideraturn está en devolver al indio en capacidad económica.
Considerada la cuestión en este terreno. la educación del indio.
ln de ser concomitante al problema económico. que en este caso es la erru. El indio esta descentrado, vrve fuera de órbita propia, ai se le aleja de la tierra, ll ae usurpa la que fué suya. ae menoecaba en lo míº nimo el derecho innato que siente hacia la propiedad de ura. xrcela.
Si la vida total del indio se mueve bajo el impulao de este complexo mental. es evidente que ninguna función de orden nocial. como es la educación puede apartarse de ese nexo, sin que la tarea resulte improbl. i. Esta viaión clara y precisa del probleni a ha de llevarnos. pato ner el lema: wela con tierra propia. Tal es. por lo inenos. el carnino que la política educativa sigue en México y el que Rusia adopta; rectifioandp. en parte. sus primeroá ensayos de la eeeuela comuniuta. la interpretación literal de la doctrina pedagógica marxista de que la