Archivo rebelde es
01 14 10 1915 05
01 14 10 1915 05 black white

. 13 de ocio bie! Fecha lu ctuosa y gloriosa a la vez. Porque si la :eacción cortó en ese día una vida consagrada por entero a laborar por la. redención humana. esta mis ma vida, a: ser tron ch ada, derra mó su :evia sobre el fértil terreno de educa ción racionalista, que el. ár tir prepara: a con tanto amor. el arbol simbólico de la ¿scuela Moderna, encarnado en ºla. persona de su gran. iniciador, al ser cortado, no. urió, como creian. ene:nigo. i::o que, abonado con e sacliticio del apostol, dióvida exuberante. inñnida de ro bustos retoños que se multiplica. por toda la tierra.
Asi surgieron las escuelas que hoy están esparcidas por todas las latitudes, las cuales son universa:ln:ente aceptadas como las. perfectas en su orientación y ¡métodos, para hacer de las inteligencias ti ei na. ho:nb:es aptos a abrirse paso en. edio de las :icisitudes de la vida, de inteligencia: despejada y libre de prejuicios.
Los descendientes de Loyola, vien do en el iundador. de escuelas ra cionalistas. un enemigo terrible, que de. admin las posiciones por su misma base, maq::inaron un plan diabólico y ¡lograron eli minar. su formidable a:dre1sari0. Pero el resúitado fue contrap:oducente, pues, apesar de poner todo su empeño en qnerer justificar el. odioso crimen, lo único que consiguieron fue provºcar las airadas pro testas de todos los pueblos civilizados. en verdad que ¿la trama fue demasiado burda. Acusai a Ferrer. de criminal. El, todo amor, todo bondad, que, desatentado por la ineticacia de las luchas políticas, quiso buscar derroteros más amplios para reaiiza:r su obra; él, tin e, perdida. esperanza de poderi ver :redin:idae. las :presentes ºenerac:ones su.
po, escudriñando el porvenir, vis lunnbrar la aurora ¿ansiada en las.
cabecita rubias de la niñez. si. riéndose feliz con el descubrimiento, se entrego a él en onerpo y, al ma deode entonces se olvidó de, refugiándose en el lasc como en un oasis de esperanza. Su crimen fue ¡querer. sus semejantes con ex ceso. la prueba del delito fue la nine arrancada por él de las garras de. la ignorancia Su amor a la infancia le per dió. desde que in ció su noble tarea ¿staba condena do. an uerte. Y, él sabía quela amenaza se c::n:pliría. Pero no podía subs erse. la satisfacción de imparé tir su 1::rotecoión. aquellos cuer pecitos tierno s, de. :nas can dores. que necesitaban de su pater bal solicitud el cuidado espiritual que sólo él había sabido prodigar.
ies. Oh. irrtir de la. e ligi:3. del a:i:or, in. olado en holocausto. la paridad de los lioi::l:re¿í! Recibe de esta l:u. nridad doliente, a la cual quisiste redi:nirfel homenaje del. dec i:niento, descansa tranquilo en la eternidad de no ser, pues en vida cu. pliste con tu mi sión. La glorificación de tu memori. por la generaciones venide us ser. el premio de tu obra. Atl:o: a, debemos ser nosotros dos cm:tinua dores de su interrumpida. labor. Y, bebiendo en el manantial de su bondad fundemos escuelas :aciouaiistas donde los ninos puedan aprender a ser justos. ser buenos. ser libres y útiles a sus semejantes.
El mej or homenajea los desapa recidos es seguir sus enseñanzas él nos enseñó a querer a ios IIIIIOS.
Is:nitémosle.
Pero. acaso hay alguien que no los quiera. Quién no se siente sul:yugado por unos Ojos ingenuos o un baihuceo inocente. La infancia!
No hay palabra más dulce.
Al oír pronunciada, tropel de. á:gicos recue:dos invade nuestras ahnas, eterna mente románticas. su conjuro. quéinefables re :ne:n:b. zas acuden a nuestra mente. Cuántas ilusiones perdidas, cuántos sueños esfumados cuántas espe:anzas fallidas. Cuántos proyectos fantásticos. forjados en ias. jb? ras ft1ue. a. aa::aa e:nlii:ia. inía, al idmm:strrdor Ednar. do ¡Moned. aba nuestro espí:itu. tran9por.
tánddn os. las regiones (del ensue ño, nos recuerda este nombre adorado. Pero también, qué amarga, al por que tierna angustia, oprime nuestro pecho al evocar aquellos.
felices tiempos, que parecen menos aginarioe cuanto. más lejos están. Oh. la eterna añoranza de io que fue. Para sus padres, los niños son. consuelo, su esperanza, su or. gallo; pero para nosotros, os que por hacer de la vida una iucha sin tregua, no hemos podido sentir la felicidad. de un hogar formado, son esto. algo :nás. Son nuestra religión, porq ue nos inspiran la: te que necesita mos para perseverar en la lucha. Son nuestro dio s, porque sólo ellos son la fuente inagotable de toda bondad, a quien recurrimos para el consuelo de nuestras decepciones, y también porque ellos son los úni cos dignos de ser ado ados.
Son nuestro ideal, porque ellos realizarán nuestros sueños de ternidad. armonía universales. Son, en fin, la humanidad futura. la humanidad. ibre. feliz, por enyo advenimiento llarboramos, y que só. o su perspectiva basta para amen guar nuestras penas 5: MM fica nuestra azarosa enistenciag :Pero si no hay nadie que no quiera a ios niños, en cambio, hay muy pocos que sepan quereilos. Cuántos padres, por no romper con la. rutina, llevan a sus hijos a escuelas focos de prejuicios y embotadoras de inteligencias. Si su pieran ei perjuicio que los causan, seguramente no io harían, pero lo hacen sin darse cuenta.
No basta querer alos niños Es preciso saber querer los. juan Tudó.
lili Elli ¡iS. Siliiilí lillii Las personas que eiin rp::ticen con la ¡labor que esta. publicación va a emprender y deseen suocribirse, para contribuir, de este modo. sn sostenimiento, pueden inandar desde luego la orden de. cripcitin. nuestras oficinas, ti0to