Archivo rebelde es
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. proplos gobiernos matarrfes ¿Estan es :la unica salida positiva que ex1ste Del triunfo de cualquiera de los bandos solo puede esperarse una agmvac1ón de todas las calamidades y la preparacion de otra guerra aun más feroz y aniquiladora Los gobernantes fascistas subieron al poder y os. condujeron a la guerra. baio el sia no de la lucha edn. tra el pacto de Versalles Es verdad que los vencedo res de 1918 realizaron una bárbara expoliación con Alemania. Pero qué hace la burguesía alemana con los países vencidos? Los destruve o los explota econó micamehte, según le conviene, los tiraniza siempre, en condiciones que superan con mucho las del pactode Versalles. El objeto de la guerra imperalista no puede ser más que ese; el vencedor pisotea y destruye al vencido. También es verdad que los mismos ven cedores de 1918 maouinan ya el desmembramiento y.
la destruccion económica de Alemania; pero no lo es menos que los gobernantes fascistas orden lo mismº contra Inglaterra y los Estados Unidos. No es posible salir de ese círculo vicioso entre vencedores v vencidos, sin orientar la lucha en un sentido totalmente opuesto al de la guerra nacional. El argumento sobre el cerco económico, tan intensamente explotado por la burguesía alemana, no debe impresionar vuestra con. ciencia. En Inglaterra y los Estados Unidos, los gru pos revolucionarios de la IV Internacional, sostienen un combate denodado contra su prºpio imperialismo. seguidos por la simpatía de las mesas pobre. Los obreros y los campesinos ingleses y americanos, no consideran suya esta guerra y aumentan. de día en día su resistencia a los capitalistas. Churchill ha admitido recientemente que el número de jornadas de tra bajo perdidas en Inglaterra por conflictos con los obre ros, está ya cerca del número total perdidas durante toda la otra guerra. Poned en esto vuestra confianza obreros alemanes,. y seguid también el camino de la, resistencia a vuestro imperialismo. Cuando los obre ros expropien a todos los capitalistas, cesarán las expoliaciones de una nación contra otra.
En realidad, la capacidad productiva del mundo es apenas suficiente para sacar a la humanidad de la barbarie y la esclavitud. Pero el sistema capitalista ha llegado al cénit de sus posibilidades. Si la revolu ción no triunfa, viviremos una epoca horrífica de gus rras, invasiones, deportaciones y, degiiellos en masa, empobrecimiento general, paroobrero, hambre conti nua y tiranía vesárica, todas las conseCuencias, en fin;. de los instintos desencaden ádos de una clase degenera da, pero no vencida.
Los stalinistas, socialdemócratas anarquistas que apoyan al imperialismo, son en el fondo tan reee II cionarios como la burguesía, aunque más peligrosos por su lenguaje pseudo obrerista. Por el camino que ellos señalan se. va al ocaso de la civilización; porel que 1nd1camos nosotr03, a la expropiación de la indus. las d1ferenc1as dé raza, de las de clase; a la industriali izaciónº eºdelmundo a los Estados Unidos Socrahstas de jíÁ 1PfifEuropa y de la Tierra a la libertad en un grado jamás. al. con ido hasta hoy ¿Esto piensan los. obreros, esto If. las masas pobres, las voces de Churchill y Roosevelt manten al asegurar Que los trabajadores están tras de sus planes de rapiña, LA eusuea Conroe LA S, Hitler había paseado sus legiones sobre Europa sin encontrar apenas resistencia Ya hacía las cuentas de la lechera creyéndóse un Alejandro superado. Pero en esta época, los Alejandro están al servicio del pro letariado, no importa los senos que se empeñen en pa recérsele. Lejos de haberle ganador la guerra a su ri. val imperialista, se encontraba apenas en los prolegó menos de la lucha principal, falto de carburantes, materias primas, municiones de boca, con que alimentar su máqúina militar, y con que alimentaros a vosotros, que la ponéis en marcha. El ataque a la tuvo esos objetivos inmediatos, si bien tiene otros mucho más vastos e importantes. Caracterizado desde su origen por un antimar xisnm que condensa y centuplica los intereses de la burguesía contra la clase obrera, el faSciSmo no podía haber abandonado su panacea fundamental, verdade ra razón de su existencia, sino episódíca y aparente mente. Su pacto de neutralidad y alran za económica con Stalin, le fue impuesto al primero por necesidades estratégicas y de abastecimiento, al segundo por mie. do a los obreros y campesinos armados. Stalin favoreció a Hitler hasta ponerle en condiciones, estratégi. cas ventajosas para atacar a la Unión Sóviétíca y darle el petróleo necesario para ello. Lo que ha hecho Sta lin no borra, sin enibargo, el carácter diferente de la III guerra germano some tica, por relación a la germano inglesa. En esta última, dos grupos de burgueses se disputan un puñado de millones; en aquella Hitler ata. ca a la primera revolución proletaria de la historia, el país donde la economía planificada y nacionalizada, ha expulsado y deshecho a la burguesía, demostrando en. un ejemplo que el mundo entero ha de seguir, que el sagrado derecho de pr0piedad y el cometido social de los propietarios, son un mito y una rémora.
En uno de sus discursos durante los primeros diasde la guerra, Hitler prometió vencer a las democracias del exterior por el mismo método con que venció a la democracia en Alemania Cada uno de vosotros, pr oletarios y oprimidos, habéis presenciado ese método.
puesto en juego; Mediante la democracia, la burgue.
sia se veía impotente para vencer a la clase obrera, el hitlerism o le ofreció la postración total, el aniquilamiento de las actividades revolucionarias yla. burguesía se le entregó jubilosai. Sólo después, pudie ron vuestros capitalistas montar el ejército más po tente de la historia militar. Con él atacó Hitler a sus rivales europeos, amenestándoles: someteos. al capi talismo alemán o corred el riesgo de la revoluéión.
Los Petáin, Quinsling, Antonescu, etc. aceptaron el Págill 1h