Archivo rebelde es
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si politicos. lasíiÍjtesisfºaudaces Se Rectodece mi Furor Romántico Por entonces. 10 he dicho ya era yo un romántico ignorante del romanticismo. Nin gún libro de Rousseau, Chateaubriand, Vic tor Hugo, etc. habia llegado a mis manos.
Masel azar se hace muchas veces cóm Xliijo varón.
plice de nuestros deseos. Un día, explorando a la ventura mis resbaladizos dominios de tejas arriba, me asomé a la ventana de cierto desván perteneciente ai vecino coniitero y contemplé. oh grattsima sorpresa. al lado de trastos viejos y de algunos caiiiios ou biertos con dulces y frutas secas, topio sa. vanadisrma coleccion de novelas. versos, lus.
torias, poesias. y libros. dextviajesx ¿Alliífse mostraban, tentando mi arºdrente curtoszdad,? el tan oelebrádo Conde de Mºntecristo y Los Tres Mosquetéros. de Dumas (padre. Maria la Hija de un Jornalero. de Sué: Men Rodriguez de Sanabria de Fernández y Gonzádez; Los Mártires. Atala y hactas y el René de Chateaubríand. Graciella de Lamartíne; Nuestra Señora de Paris y El, Noventa y Tres. de Victor Hugo: Gil Blas de Santillana. de Le Sage. Historia de España. por Mariana; las comedias de Calderón, varios libros y poesias de Quevedo, Los via es del Capitán Cook. el Robinsón Crusoe? el. Quijote. e infinidad de libros de menor cuantía de que no guardo recuerdo puntual. Bien se echaba de ver que el coniitero era hombre de gusto y que no cifraba solamente su ventura en fabricar caramelos y pasteles.
ne ¡Quién seria capaz de encarecer lo que yome deleité con aquellas sabrosisimas lecturas!. Tan grandes fueron mi entusiasmo y alegria, que me olvidaba de todos 105 vulgares menesteres de ia vida material. íin, aunque por medios ilícitos, trabé.
conocimiento con las grandes creacrones de la fantasía; seres soberbios y magnificos, todo voluntad y energía, de corazón hipertrófico sacudido por pasiones sobrehumanas.
Verdad es que casi todas las novelas devo radas :por entonces pertenecían a la escuela romántica, a ¡la sazón en bºga, ciryos héroes parecian forjados expresamente. para. suby. u gar a la juventud, siempre sedienta de larices extraordinarios y de aventuras maravi iiosas. Diitcil me seria señalar hoy, pasados tanto años, cuáles fueron los libros que. me impresionaron más hondame nte. Creo, em pero, no apartamne muchoj dela verdad declarando. que me emocioharon y. eautiyaron sobremanera las amenisima ;novelas de pe ripecias. e. intrigas de Dumas (padre). y. ias ultiaromártticas de Víctor Hugo, que diputé. entonces. superiortzs al Fausto. al Gil Blas de Santillana. y basta rubor me dacon iesatio al asombroso. D0n. Quijotef. Hay cierta psicología. de, ia niñez. y ocedad, acaso ¡insuficien temehte. estudiada. or diluye. admin, en, los. es ctitoiº el. estilo. en. ático. vehementeºiyedeclamuorio, ay¿ cn los Tradicaless,? ref ººº;º lo ;í:idéaif. epíteto xplós irno od dí tti eí iiíelsorden. cien ti ib fi ºt. íla Eáeti¿iásibbj étittd íí áºfiias lamiídasgº disctpl :uajsgabstracj ¿tastten. FRAGMENTO)
Nos encontramos en Petilla, pueblo. pe queño y pobre del Alto Aragón, en España.
Tan pequeño y pobre es que los vecinos no se han molestado en abrir caminos o carreteras. En el pueblo no hay carretas. Paráqné iban a, servir si está el pueblo encara. mado en uno de los cerros del Pirineo Aragonés? Los campesinos rudos, serios, ásperos como su pais, saludan con respeto a un hombre que, escopeta y morral al hombro; se dirige a alguna aldea cercana. Bnenos dias, Don Justo. Cómo va la señora. el pequeño?
El joven contesta que el pequeño y la mujer están bien, con el favor de Dios y si gue, apresurado. su camino. Es médico del partido de Pcti lla y lra de recorrer enormes distancias para ir de una a otra aldea. Al mismo tiempo, que hace la visita. al pasar por el monte, caza lo que a su paso encuen tra. Hay que aumentar los ingresos ahora que. desde el primero de mayo, tienen un no)
La posrc10n esta época, pero en aquellos años. 1852 lo era más aun. El joven Don Justo Ramón Casasús, cirujano de segunda clase, ha con seguido este titulo a costa de grandessacrificios propios y» de una voluntad tan enér gica gue. ca sado ¿ya y con¡ un ºh ijo, sigue estudiando para recibrr el titulo. de medico. Cirujano. Esta tesonerafvoiuntad la lego a su hijo Santiago, el pequeño por el que. le preguntaban los eampesinos. agradecidos. De Petilla se trail ladó el matrimonio Ra món a Larrés doñdc nace el segundo. hijo, y de alli a Luna. Ya Santiaguillo ha crecido, tiene cuatro años y todos los demonios del infierno en el inquieto cuerpecillºf Tan travieso es que una tarde está a punto de morir a consecuencia de una de sus diabluras.
Se le ocurre dar un palo a un caballo que pace tranquilamente ett el Campo y recibe tan tremenda coz enmedio de la frente que cae al suelo bañado en sangre y sin sen tido. La herida es muy grave y les. da un tremendo susto a sus padresque temen Que muera.
Pero, al fin, se alivia y parten; todos a Valpalmas. Se aficiona el niño en esta épºca por los pájaros y los nidos con verdadera pasión.
Caza vivos los pajaritos, Se encanta con sus graciosos movimientos. vc como empluman, como aprenden a volar y luego. los devúelve al nido o, si son ya adultos los pone en lif bertad. Santiaguilló es travieso, pero ¡to perverso. No maltrata alos animales, porel can trario, les ayuda a. vivir mejor.
El mismo. Ramóny Cajal nos dice, que, estando en Vaipalmas. recibe tres imborrables impresiones: la celebración del triurifo de E5paña en. Africa, el. rayo que cayó en la escuela y un eclip se. sol. De estos tres. cpi50dios el más dramattc es el deira yo. Una tarde que amenazaba tormenta. el birra subió a la torre de la iglesia. y tocó la camde médico rural es dura en.
pana creyendo conjurar de este modo la tetn. pestad. Un rayo cayó sobre él eléc rocután. dolo y causándoiehornbleg ltertdas. nEi ra. yo siguió su camino cayo. en. la escuela. mató a la maestra. que explicaba trani1uila cuatro los vástagos, ya que: lranz nacido ade¿
más delos dos varones, dos mñas parte. lai familia Ramón a. rAyerbe. Ya tiene San tiaguillo ottro, año Sale a la. pla za del pue bio y. le reciben los chiquille del pueblo con ;una rechil la que va en áutttertto»hasta llegar.
a los golpes. Sa nti aguiilo¿sej detiende. da. volos e5pe cialistas.;Si¿. se. cbnociera¿biert. nos. e:ttraña riart. menos ciertas ¿aberraciones del gusto :de r:if:lafgente. mozá. deºgta. cual ¿se ¿ha. dicho:rcotiá;razónjque e5 entreutosa gcni todo. Ei adolescente. adora. lafitipénbole ;íjcuando. pirtta exagera. el. color. si narra; siamplttica zy errneº. 9dº. en te a sus alúmnos y. les. dió un susto tal. a éstos que salxeronf de. estampíalltasta la mitad de la plaza. En busca de mayores ingresos y a son ¿o. de verdugosudando loºe spoido o ricis víctimas, Por Paulita Btool ces. pregunta que ocurre, y al oirle hablar, la recluifla crece ¿Qué ocurre? Es que Santia guil lo no viste calzones, uni calza alpar.
gatas, ni lleva pañuelos atados a. la cabeza.
Además, habla como el maestro. Es pues un señorito.
Pero después de esta terrible acogida, y qtíizá. consecuencias de ella, Santiago se convierte en el campeón de aquellos bárbaros. No hay pelea en el pueblo en la que él no tomase parte, ni cencerrada que él no organice. Se convierte en el dolor de cabeza de su austero padre. Por estas dos ra zones y por otra Don Justo que ya es mé dico Cirujano sueña con que su hijo ma yor sea médico, pero Santiago se empeña en ser artista. No hay tapia recién encalada que él no ernbadurne, ui papel que caiga a sus manos qiie salga ileso de garabatos.
El padre se alarma ante tan decidida tendencia y procura ahogarla prohibiendo a su hijo que pinte, pero este sigue a todo trance pintando con los escasos medios con que cuenta y el padre decide consultar con un entendido en ¡la materia. Por aquellos días estaba en Ayerbe un pintor o decorador de muros y a él se dirige Don Justo con Santiaguillo ¡cargado con sus dibujos, entre ellos, una estampa de Santiago que era su orgullo. El chico tiembla de emoción, pero el artista mueve la cabeza y dictamina que aquellos son auténticos mamarrachos.
El pobre Santiaguillo vuelve a casa cabizbajo y triste. Ya no puede soñar con la grandeza de la gloria. Se ita de contentar con ser un prosáico médico como su padre. No sabe que esta grandeza y esta gloria ha de corquistarla algún día como médico Y vuelve a sus diablur as. No serían hijas estas de su afán de descollar de algún modo? vuelven a menudear las azotainas con que castiga el padre las cada vez mayores tropelias y enla escuela. menudéan las tardes pasadas en el cuarto oscuro.
Una de estas tardes de calabozo, está Santiago tumbado y mirando el techo. Qué ocurre? La estrcchiv5ima ventanilla que sir ve de conexión con el mundo deja pasar un haz de luz que dibuja en el techo un trozo de la plaza, pero de la plaza patas arriba Con su navaja y gran impaciencia ensancha el ventanillo. Si siendo tan pequeño copia un trozo de la plaza, siendo mayor la copiará entera piensa el niño. en siguientes tarde de encierro sigue ensanchando la ventana,. pero se encuentra con que las imágenes copiadas se hacen más vagas e impreci sa5. Entonces hace disminuir el hueco de la ventana cubriéndola con papeles pcgados con saliva. Qué prodigio! La imagen. sé reduce pero cobra vida y. colores. Santiago está ¡loco de alegría con su descubrimien to que comunica a sus amigos que se le rien.
Aquello es natural, dicen. cuando Santiago cree que hal descubierto una maravilla ii sica se entera que ya el gran pintor Leonardo de Vinci lo había descubierto la friolera de dos siglos antes y de que ya en tos manuales de física sé registra el fenómeno con el nom bre de. cámara oscura. su desencanto le hace casi llorar.
trolf vez diiiiiitdiddoto de un miserable capitán muchos¿ de goUo5j Creyentes de ése Dios que prof tende representaron iu Tierra. ¡I fiiY no méritis iifiiíi5itiprdnstblá idúá :el itnqido parci. sei tuente 5de f5eonsueio y de misericordia. torÍme ;en¿ eljportidoide ¿los perseguidores. de aque ilos, qiié sin. e más mínimo pretexto válido, ien daniiídeefoarr on y ¿triturcm. corne, huesos sangre, sentimientos, iesperonzasr todo. en tin, cudnto or: id es ºdé fpuuiduier. CGSQ PALABRAS DE CAJAL No sé por qué, cuando oigo el tópico manido de la alianza entre el altar y el trono. me acuerdo del previsor paguro, que lleva montada una actinia. Esta le avisa dei peligro, mientras que el crustáceo paga su vi gilancia con los despojos del festín.
Hay que reconocer, triste y sinceramen te. que la grande epopeya nacional, es decir, el conjunto de aquellas altísimas hazañas iie vadas a cabo por España en pro de sus vitales intereses, tuvieron remate con ei giortoso reinado de los Reyes Católicos y su continuador Cisneros. Después, nuestras em presas guerreras fueron empeños egoístas y ambiciosos de la Casa de Austria, que exploto a nuestro país como dócil instrumento de sus locos e nsueños imperialistas. No es montruosamente ¡lógico y suicida que un pueblo débil, rodeado de poderos as nacrones, abogue por el derecho de ia tnerza, en lugar de proclamar la fuerza del derecho? Pues semejante absurdo se ha defendido en E5paña, afortunadamente, no por todas las clases sociales, sino por las que, sm duda pºr ironia, se prociaman acérrimos defensores del espiritu cristiano. De qué esencia espiritual llenaremos el averiado barril nacional para evitar su total disgregación? He aquí el arduo, el pavoroso problema de España.
Para mi, lo he repetido hasta la saciedad sólo resta a España un ideal accesible: fomentar por si misma la riqueza de su suelo y crear a todo trance ciencia e industria originales para prestigio, aumento y prosperidad de la raza.
El día que la Ciencia se puso al servicio de los tiranos y de las oligarquías, inventando para ellos instrumentos bélicos costosisimos, inaccesibies a la penuria de las masas, quedó en principio abolida a la ii bertad individual de asociación.
La pobreza y la ignorancia van siempre de la mano. Por eso ei probiema culturai de E5paña no se resolverá plenamente hasta que desaparezca o se atenúc la pobreza rural mediante leyes agrarias nireladoras. Casi todos los males de pueblos e indi v1duos dimanan de no haber sabido ser pru dentes y enérgicos durante un momento his tórico que no volverá jamás. Dos cosas excelentes tuvo España: san tos y soldados. Los santos han desaparecido definitivamente, y los soldados. según marchan las cosas, están a punto de :tcnbarse. de acabamos. Felicisitno pais el nuestro, en donde la. casaca ministerial, la toga. el blasón no de. desde el. erebto a las. manos: Sólo por el. trabato ialcanaarn nuestra Patria su pleno. ílorecrnnento. Hay que cotnbatrr en muchos lin quen jamás. La cómoda manía de viajar de noche y en coche cama es la causa de la ignorancia geográfica de nuestros políticos. El hombre de Estado, digno de este nombre, debe viaiar de día, agarrado a las ventanillas. a fin de apreciar de isú la fecundidad de las tierras, la densidad de población cuantía e importancia de los centros fabriles.
Para terminar Con estas observaciones.
barto ntacltacund5 y. subidas. vaya un con. sejo: Seamos algo. pesnnistas, pero con un. pesimisnm corimrensrro. critico. en todo caso,. jamás consintzunos en que descienda fren tes aº. ln vez. Urge refnudir la España gloriosafíl pcro inconmleta. incoherente, icgada :p0r nuestros mayores.