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Supervivencia de Aragón Viene dela página leg ua cuadrada. Conforme a la misma base informativa fCataiuña extendía sus comarcas a 1, 003 leguas cuadradas, cºn una población de 858, 818 habitantes y una densidad de 856 moradores por legua cuadrada. Aragón contaba con 119, 187 viviendas útiles, y Cataluña con 128, 578.
Es curioso comparar, en ambas regiones, la estructura social de aquellos tiempos, tema éste del que estábamos mejor informados a principios del XIX que en la época presen te. cuya estadistica guarda un culpable. silencio sobre la materia. Conforme al citado Censo de Lorena, Aragón distribuía sus habitantes. registrados, del siguiente modo: Nobles, 7, 058; propietarios y arrendatarios, 49, 165; jornaleros, 43, 256; artesanos, 12, 499; comerciantes, 276; empleados, 1, 098; domésticos, 12, 620; eclesiásticos de ambos brazós, 13, 962. Los datos correlativos para Cataluña eran los siguientes: Nobles. 914: propietarios arrendatarios, 47, 535. jornaleros, 60, 322; artesanos, 33. 163; comerciantes, 1, 007; empleados, 1, 160; domésticos, 9, 895; eclesiásti cos, 15, 022. Contiene el Diccionario de Hacienda algunos datos sobre la riqueza regional que, aún admitidos con reservas, dan una clara idea de cómo entonces estas informaciones tenían ya, en España, una tradición que hoy. ic ha perdido, y que nos obliga a comparecer con desdoro en los estudios internacionales sobre la materia. Las cifras que poseemos al respecto pertenecen por desgracia a años diversos. aunque no muy distantes. La ri queza de Aragón, según el Censo de 1799, era de 455, 663. 17 reales de vellón por. legua coadrada, y el promedio por familia, de 4, 271. 19 reales; la de Cataluña (Censo de 1802. de 415, 231 reales por legua cuadrada, y la media por familia de 2, 424. 23 reales.
Las tierras cultivadas se distribuian del siguiente modo, según la clase de los poseedores: En Aragón pertenecían, de esos terrenos, a manos vivas, 748. 710 aranzadas. a manos muertas, 945, 788. a señores. 813. 174. En Cataluña, a manos vivas. 068. 390 aranzadas; a manos muertas. 020. 688; a señores, 671, 774. Por derechos feudales y dominicales, en Aragón ¡se pagaha a los señores millones de reales de vellón; en Cataluña, 20 millones.
La totalidad de existencias de ganado ca. naliar, molar, lanar, cabrio y de cerda se cifraba, según el ¡Censo de 1799, para Aragón en 032, 29 cabezas; para Cataluña, en 567. 804. ra desde entonces era la actividad fabril. mor importante en Cataluña que en Aragón; pero en algunos renglones nuestra región segula manteniendo su pasado prestigio. Por ejemplo, Aragón con taba con 7, 793 obradores de lino y cáñamo con 22, 693 operarios, y 5, 340 obradores de lana, con 14, 869 ope rarios. Cataluña poseía 4, 610 obradores de lino y cáñamo, con 7, 612 operarios, y 680 obradores de lana, con 3, 545 ºperarios.
Poco antes de iniciarse la iniasión na po leónica, los bienes de propios eran suma mende copiosos, y Aragón no era de las regaones men03 lavorecidasfen esa fuente pa trimonial. Sus ingresos globales se cifraban en 10. 438. 300 reales de vellón, cantidad con la que se atendía a los principales gastos de los municipios, dejando un sobrante det. 22¿l. 800 reales. En Cataluña. los bienes de prºpios arroja ban un ingreso de 879. 300 reales de vellón, y el remanente era de 490, 9(D.
La institución de los pósitos pios para labradores tuvo un profundo arraigo en nues tra comarca: en 1800 existian 727, con un fondo en trigo, de 327, 712 fanégas; 16, 395. ianegas en semillas menores, y unas exis tencias, en dinero, de 392, 756. 18 reales de vellón. En Cataluña había en esa misma leclta 24 pósitos pios, cuyo fondo de trigo se cifraba. en. 39, 969. fanegas; el de otras semillas, en 26, 866 fanegas, y las disponibili dados en efectivo, en 388, 232.
En 262 casas hospitales Aragón daba asis tencia a 1, 455 enfermos. utilizandº los servicios de 326 empleados; Cataluña cºntaba con 27 hospitales para l, i4 enfermos, aten didos por 826 ernplbados. Para terminar esta prolija enunciación de datos desnudos, me refeiiré. la capacidad contribut ra de ambas régiones. En la de r::una (il contribuciones igue se hizo en 1813 que arrojó, para España entera, la cifra de 516. 864, 32. reales de viellón, Aragón aportó la suma de, 45. 088, 4212rea1es, y Cataluña 34. 918. 160. En la repartición de los cupos correspondientes al ejerdicio de 1822 23, la provincia de Barcelona Íreacaudó 977, 6952 reales de,, vellón por territorial, 210, 24225 por consumos. y 873, 376. 33p0r la c0ntribuoión 596, 977 sobre rivienda sí.
parte, nn comentario adtua1. Unico. objeto. ;º ioupth¿ en tefprap. Para el lector atento, Eestas cifras son. dc. suras gf¡ ara a realizarº masiad¿ animadas para due necesiten. de mi. 1¡1¡10i3i Viene de la pagina da que se cae a pedazos frente a la Europoordirnte y otod, en cwyizs wenas. ialta todo el aus io del mundo; las andanzas del opcrgominado y pergourinesco Duque de Alba, y de otros Albus sin bla, sone. qna rn tierras de América buscan ¡también el abºrto del alba verdadera.
No. Hoy no a soplar el Cierzó hacia adentro, Juzcio nuestro. pobre pequeña rara abandonada, Vo o decir, asen otoman. r, áspero monté quizás, que los aragone ses, otardeapdo mucho de un ciego y ton ciego! omór o España, no Iron compren dido bien cómo se trabojo mejor por ello.
No ¡um comprendido que para que nnes rra España nomás fuerte, más culto, más ancho pitondo en el corazón de los hom bres, es menester que los pueblos que la integran scan células vivºs en el gran cuerpo que nos dió oído y noi! lrno de substancia. Amar a España es, impedir que puestros compar scan erialcs, que mwrtros hombres rea tz eriales, rjue Aragón sigo rra curva descendente iniciado hace poco más de un siglo, ante laindiferencia, inconsciente o crf¿poble do. co. ii todos. ¡Como si Aragón no fuera una parle dé esa España tau mirada y ima parte que está umriéndose lentamente, sin que nos demos cuenta de su muerte. Porque muerte es ese desinterés colectioo que nos aqueja; muerte ese. Jloido. de la AUTENTICA propio fisonomía, para aceptar la cor icotwres ca que nos lle ga dr fuera; muerte ere desong rarse por lo forzoso ¡ruido de los. dirconformrr ho cio Ingo res más abiertos, más llenos de estímulos, más propicios a que el hombre se encuentre gu cuojdy tritmfr. de la rta.
da que es toddoido frustrado; innerte ese dosdéír hoc io nuestro pasado ejemplar y hacia los tareas que como pueblo por cu mben, en el concierto de los pueblos de España. Add. mumnttttttlttlitttltttlltlttltt:tltnnmununtutttttnnmttttttlt1ttttit tltltiltttll. Hug mentalidades donde lo bor búnlcd tiene aún, cómodo sustento a las dos no place el postiiládo flrngdnllhre, culto g1uzite; en nuestra España ren ucldn. Por lo visto, prcil crizn un. ñrugdn lamentable, de bnlurrud¡i u char.
carrllln; sin cuniprzrider que »Es¡m. ña no puede tener. valor tilslln ln. la sumn de ualorcs. que den los.
pueblos que la integran.
ilillllllltillIlllllllllllil llllllillnlll lllllllllillllllllIllinilllll Illilillllllllli11lilllllll Que me propon ia con esta breve y fragmen.
taria. pr fti8 10nst datos era mostrar como Aragón, en feclia relativamente cercana, seguia representado algo de impºrtancia en la ecorromid hispánica. En un próximo at ícul o procuraré exponer cifras y, razones one, a mi juicio, evidéncian: la penosa 1en trtud con que nuestra región se incorporó al mo vrniento de progreso de las tierrasº;c1rcun vtr iras, hasta el: momento a otual. º; Puedo adelantar, sm embargo, que ninguna delasi rt zas retardatarias del progreso aragonés se cataloga en elíígrupo de las:idsu1ierables te. ahí mi optnmsmó. fº ¿El cercano ¡porvenir. de España exigirá una profunda riawsuorrrl e lucln. económicos e:iilleas políticas, que, ha r:i desaparecer mueltos. de lbs. desnitíeles, de. 35C3. e 5u cto ¿mias. íf esa obra. de ;rcrntegracron ¿q :mfa ttE. una fcólabóiación fii óbuita bl. resultaba ineficaz. 1iiás1;elérado, enilo: catnpos debatall. nc. debenioij. sobre viviendas; la de Zisragoza, 608, 085. 18. uni inundó arimdte de. la;í f¡taa, f¿ nºoíthabrá aticº. por territorial; 067, 994. 17 sobre con sumos. c¡esz 08 PROBLEMAS CAMPESINOS Al iniciar estas lineas, sobre problemas del.
campo, en 1a reconstrucción denuestia Patria por régimen republicano, es un tema tan im portante en ¿la vida y economía agrícola, que al enponcrla el campesino exilado en las Ame. ricas, se encontrará la mayor parte de las veces, que no tendrá a su alcance, datos in teresantes con que poder dar a sus. lineas un criterio más ajustado a las claras, y concretas exposiciones, de los problemas campesinos.
De todas formas, guiado de espíritu noble.
y desinteresado, queda rá expuesta la ºpinión de lo que pienso en los diferentes ramos del trabajo agrícola; la tarea es ardua, nero será eficaz. Lo Que si debo anticipar es. que. to rlas las experiencias obtenidas en la Agricultura, pºr las ¡diferentes épocas de. nuestra lucha por la Independencia de nuestra que ri. da España, nos. han demostrado la inefi.
cacia de las mismas, siendo hoy el propósito de exponer cosa prácticas, en la nueva organización de la economia de la nida y del trabajo en el campo.
En tan variados y Cºmplejos problemas, contribuirá hasta conseguir una fácil compenetración de los mismos entre la clase campesina. Estoy haciendo la vida del campo en to»
dos sus aspectos en el exilio, como lo viví en nuestra Patria por ello. estudio cuanto me es posible, lo inhumanamente que vivió las diferentes épocas de latifimdismo y ca ciqui smo, el campesino español. Los canipcsinos en. todos los tiempos, siempre señalaron dentro de su incultura, los principios a seguir, para el mejor. desenvolvimiento del trabajo agricola; a. esto se contestaba infinidad de veces, con la indiferencia de sus representantes, con el encarcelamiento, la injuria, etc. pasaba los mejores años de su vida, olvidado por todos, menos por sus seres queridos que, sufria el hambre, la umi seria yla enfermedad cruel; en muchos casos morían sin la asistencia de nadie. En esta forma se luclráb a sin descanso por un mejor estado economico, expuesto a las incertidumbres de los caciones de los.
pueblos, que eran peores que la langosta qne invadia los camlpos, sino se supeditaban a sus caprichos. Asi luchó, año tras año el campesino español, esperando la oportunidad de librarse de la tiranía feudal y de la usura. llegando con esta. ilusión. al triunfo, de la República, el 14 de Abril de 1931.
Durante el período de la República, al campesmo basta cierto punto, le permitieron tener más libertad para trabajar:pero no Cºn; siguió abolir la dominación del terrateniente y latifundista, como tampoco pudo abolir, la. mala fe de alguna autoridad republicana, que se oponía a las reivindicaciones del tra. bajador del campo l En este tiempo se di ctaron muchas leyes paraa plicarlas en el campo, una de ellas la de ia Reforma Agraria, era un ¡tuto su apli cación; levantó protestas al. no llenar las aspiraciones sociales del campesino, se llevó con una lentitud, que hizo perder la con fiauaa en su aplicación, además la cosa juridica de la ley, quedó pendiente, aprove clrándola el enemigo de la República, que continuaba en los centros oficiales, para terpiversar su contenido, en favor del señorito eudal. Se hacian reclamacrones y se. pas. ban meses sin resolverlasr tan rbién se bizo una ley de arrendamientos, en muchos casos. Se consigdió una ley de Rescate del Bie nes1Comunalés. ley que devolvía a, los Ayun tairiientos¿el derecho de propieddd dobre los terrenos nsufpa dos, urios en. tiempos ¿del feudalismo, zotros vendidos (aprovechando l:i ley de. jdcsainortizacin del 3añtr¿gltió. y; ot rós que habran. SldQ. 68313005 31. 4. llt e jlººfllí Pºf. , Agticolas. jdonde se ¿prepare a los hombres su ;GCresontantes en. los,, brl umcrpros. Al ípº viº tielititáñana a la ersltlotauó de cultivos apr onerse, en. e1ecuc10n. dtcha, ep, ripor losg, rntere. 108. cada Región. Provincia o Comarca. y. cu. Ia ºj dnrini stracióri de fincas Agricolas; e amenazados fl ? ífi? aº t9rlºi? li? 5:I ági iº. Industriales. conrlos prodedimientos más prac. V111Cliiii33iiiCÓÍÍ. 13. iCSÍL1Í1CIÓHÍÚCZSUSf;CRÍ ÓS fe:i. sº. tjcos ¿vimdáemOs A5í C0i110. a egcpu1. Qiqa. présérttdtivótáifen. lo 5szdiitainie ntos; ji eroíº potencialidad que¿segadvertian:últianarnente. entre las regionesg españolas. Noya por. una. jº falsa idea de beneficencia ºdc mrcoma rczisii fuertes hacia las actualmente ulébilésp;sino por exigerrciás ºrrtas altas quedas tle¿Esi aña lil :zma, sus distintas ¿entidades¿ geográficas. tendrán que art ula rse écon unitz mayor. 3105. en asus idearios. po. sados en. rcscatar, fgfeáós, bi en e s, iºs eneon ra. ll)tirintt eº: la I¡iit di. iiiiiiii il Iicéi iiel ai ifáilttt)o. lOS 3 tliilé. i eren :ii e ºfittorccntaj e a. wprotiucmónf ois. los. Iiiencs, ioue¿ aº. losi Municipiosº¿les ººº eflc. necran;í. rebajado Por Antonio Garulo gancho. abandonadas, miseria y hambre por todasi partes. Se ha pensado alguna vez, qué significej y que será en España el. campesino, frente al abandono que se le ha tenido. Acaso nó hizo un destacado ¡papel en la cruenta coní tienda que sostuvo la República desde el año 1936, al 1939. No son miles los asesi:nados, encarcelados y martirizados por el Franquismo. Existe algo preparado, cp solución, para el futuro que le espera al campesino, en la nueva reconstrucción demo?
crática deEspaña?
Muchos habrán pensado en ser sus rei presentantes, ya que. eltrabajador del carnob es semi analfabeto; no puede seguir el cam; pesino las objeciones y mandatos de quien reconoce el trabajo agrícola, dejando en el olvido a los hombres que, han de ser el lui turo, para el restablecimiento económico de España, por ser el contingente mayor de trabajadores. Hay que rec onocer que no se le ha ayudado en ningún momento al trabajitdor de laº tierra, aunque se hayan hecho est fuerzas para ayudarle, ni, siquiera para iiozair de su confianza en el camino de la emigración.
Desde luego, los campe sinos generalmente no disfrutan del pico de oro que, tienen algunos charlatanes de. tribuna, pero no nos hace falta, nuestras palabras sinceras, scin el fiel reflejo de que salen del, corazón. Tenemos los campesinos que cumplir con. nu estro deber, afrontando el estudio de nues.
tros problemas con fórmulas concretas quie, alientcn las esperanzas de nuestros hermanos de trdbajo, que todaviá sufren el terror Franquista y que esperan nuestra ayuda, con sin. uciones, que pongan en orden la organización del trabajo agricola: Entre los muchos problemas que existen en el campo, los más importantes y de soluc10n más rápida para la nueva organización del trabajo y economia Agricola, a mi juicio son los siguentesr Iº Expropiación total, sin indemnización de todas las fincas rústicas y urbanas de aquellos elementos comprobados, que parti ciparon en el levantamiento fascista, contra las. instituciones Republicanas.
2º Entrega total de todos los Bienes C:o muna les a los Municipios, sin ningnna in demmzación, ni trámite juridico. bastanfte experiencia tengo adquirida sobre este particular. y. 3º Regulaiización de las fincas expropia das por el Estado y Municipios en forma prov15ional, hasta que por una nueva ley de Reforma Agraria, se proceda a la organización agrícola, e industrial de las mi5masi. Es ta nueva Reforma Agraria, tiene qºue tener un contenido ¡social, de absoluta seguridad para el trabajador del campo. ya sean braceros o pequeños propietarios. Desde luego hay que abolir las inmensas extein srones de fincas, en manos inexpertasde los grandes latifundistas, terratenientes y ca cigues de los pueblos; el sistema de arrendamientos y aparcerías mediante un Código Fundamental Agrario, que regtde toda la vida agrícola y de las industrias derivadas del. campo. Dentro de eSta nueva organización agraria, tiene que existir, la regularización del trabajó y Salarios, Cooperativas Agricolas en su nueva estructuración, creación del Banco Nacional Agricola, con auténticos repre sentantes, de los ¿trabajadores del. campo,¡la.
creación de un Cónsejo Nacional ;de. Econio míalAgrícola e Industrial, con raxr i fiif aciones Regionales, Provinciales y Cornarcalcs. con el exclusivo objeto de hac er un mejor estu dio de los problemas del campo y de las in dir strips¿derivadas del mismo. La Creación. tambren. de¡abundantes Escuelas y Granjas. orgaitiidCióii. F0rézsºtaliíide los Montcsy un estos, a. pesar de. esas 1amenazas. llevaron :o. gran,;iricnemento eu la ganadería en us di la prácticti ¿ºzcn. miiithosºg;casos, í¿el. reseateg¡log. persas tonna no de. los Íprobºlctnasºinásº inipoi tantc pa a. los ¡campesinos, es, el Seg u o. Social en. toda. su. e5i tcnsión. Accidentes. Vejez. Ma. ternidarl. ctc. ºº. De todº. lo re. serena. ºtl eºnre iorirºraparaáolrcainpesisiopgseguirenmsººhfa.
blando otro. dia fúnicd3néntdgfídos; dé. feétos o. con restos dpddrei Íí 29.
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