SEMANARIO LIBERAL. LW ARO l aflo de 1876, el General Portii io Díaz decidió rebelarse y se rebsló contra el Presidente en aquella época. Lic. Sebastian Lerdo de Tejeda. El Presidente Lerdo pretendía reelegirse violando la Constitución que orde naba que solamente cuatro ai podía permanecer en el Gobierno un Presidente. Porfirio Dia! triunfó y pasó ocupar el pues o que habia quedado vacio por le caída de Lerdo de Tejada, Fue Presidente cuatro años, hasta 1350 sn que, por medio de una combinación política, pasó el Poder ii manosl del General Manuel González, quien quedó comprome. do volver entregarlo Porfirio Díaz. por supuesto, haciendo la farsa de las eleciones. Así sucedió, y desde ¡Diciembre de 1884 se encuentra dicho militar en la Primera Magistratura de la Por. blica Mexioana. Ir Porfirio Diaz no ba tenido más que una preocupaoién: no perder el puesto que usurpó por medio de la Violencia. Naturalmente, tenía que atropellar las leyes para salir events en su oapricbo y las ha atropellado su sabor.
Permitir la soberanía de los Estados de la Fed iraoión, hubiera sido tanto como decretar el ¿tin de su reinado, pues siendo ios Gob. nadcres de los Estados funcionarios electos por los ciut adanos, no estaban obligados obedecer órdenes atender indicaciones del Presidente. Era, pues, necesario que los Gobernadores no debieron el cargo a los electores, sino él, Porfirio Dias, para que, como hechuras suyas, lo obedecieran. De ese modo quedó reducido cero el voto popular. No se empleó ni siquiera el iraude para sacar viotoriosas las candidaturas oficiales: el Dietador recurrió lisa y lansmente la fuerza. Disolvió por medio de asbirros los Clubs Políticos, llevó la cárcel los propagandistas de las candidaturas independientes, puso soldados en las casillas electorales. Ante tal lujo de fuerza, los ciudadanos se. abstuvieron de votar; pe hubo muchos que. sintiendo torgüenza, protestaron. Esos eron habitar les NEGR Asi logró Porfirio Díez imponer Gobernadores los llamados Estados Libres y Soberanes de la República Mexicana y pudo hollarlos su antojo.
Los Diputados al Congreso do la Unión seguían constituyendo un peligro pero los deseos absolutistcs del Czar de México.
Era necesario, también, que los. ciudadanos no los eligiessn, y para conseguirlo, se si u ó el mismo sistema que se puso en practica para impedir la eleoión de Gobernadores. Lc mismo se hiso para que los jueces, los Magistrados, los Alcaldes y Regidores de los Municipios no debieran sus puestos al voto popular, sino al favor de Porfirio Días, para me éste obedecieran y conocieron como amo. El Poder Legislativo y el Poder Judicial quedaron de hecho dependiendo dei Poder EJecutivo. La centralización a í e luedado chocho, y Porfirio Diaz podía reinar como soberano sbsoluto. a o e Pero si Porfirio Diaz se había hecho dueño de la máquina gn bernamental, en las conciencias alentaban ideas de independencia y de rebeldía que se sentían ofendidaa por la imposición bro, tal del moderno Nsrón. Era néoesario castrar las conciencias, mutilarles, aníquiiurlas. Mientras hubiese hombres de carácter, la autooraoie porfirista no podría tener una larga existencia y siempre estaria envuelta en conflictos políticos y sociales, que harian imposible css. quietud que aspiran todos los déspotas y que constituye la. base en que descansan los más sombríos dospotismos.
Los periódicos independientes levantaron la voz pero protestar contra la centralización que habia llevado a cabo Días.
Grupos de ciudadanos se constituyeron en clubs enemigos da la autooracia en toda la extensión del país y aún sc hicieron esfuerzos para ejercitar el derecho electoral. Se había formado al rededor del Gobierno una stmósiera de hostilidad que amenazaba le. perpetuidad que para el despotismo soñó Diaz, y ontonces éste se dedicó matar, asesinar sin reparo y sin liimte.
Las primeras víctimas fueron oslabozo de OI presidios, sien nos ciudadgnog que habían for.
do epoleados asesinados los mado un club enemigo del desmás enérgicos potiïsmo en el Puerto de Vera4. Www.
cruz. El club era secreto, porque de otro modo no hubiera pov dido existir, y su propósito era propagar entre los ciudadanos ideas de libertad y, de justicia, preparándolos para un movimiento contra la opresión. Alguien donunció la existencia del club al Jefe de las Armas del Puerto de Veracruz. General Luis Mier y Terán, y éste. perro fiel de Porfirio Días, le envió telegrama en cifra netioiándole el hallazgo. Porfirio Dias, tamblén en cifra y o telégrsfo, contestó lacónioamente de este modoz Mátaios en caliente, frase que recuerdan horrorizados todos los habitantes de le inicrtunada República Mexicana.
Luis Mier y Terán se npresuró cumplimentar la órden. La noche del 24 al 25 de Junio de 1879, cuando los habitantes del Puerto se entregaban. al ¡1031180, Luis Mier y Terán y sus esbirros llamaban s cart a de las casas de los prescritos, que tam bién dormian sin sospcc har que la muerte estaba cerca de éllos.
De sus lechos, de los brazos de dos esposas sobrsoogidas de espanto, sin parar mienten en las lágrimas de las mujeres y de los pequcñuelos que habían deportado sobresaltados por lo inusitodo del acto, por la brutalidad de los sicarios, fueron arrastrados las calles desiertos, semi desnudos y tiritsndc de frío, los ciudadanos cuyos nombres constaban en el Indice de la tiranía.
Así, sin permitir siquiera que se pusieran sus vestidos, que cubriesen sus carnes, fueron llevedos los mártires al cuartel donde en un patio alumbrado apenas por un farol de luz amari.
llama, se les hiso formar en li.
nea mientras una soldedessa ebria cargaba sus armas. Lu rs Mier y Terán dió la órden de hacer fuego. Algunos hombros cayeron mortalmente heridos; otros quedaron todavía en pié; otros más, sobrsoogidos de torror corrían por el patio tratando de saltar las topics. Manos crispadas arañabsn ias paredes pretendiendo escalarias. Lo soldados hicieron nuevas descargas, y aquellos hombres caían unos sobre otros maldiciendo suplicando, pidiendo mercedó blesiomando. La puerta que dnba la calle se abria de tiempo en tiempo y entraban nuevas víctimas, desnudas casi, caminando golpes y maldiciones como no se hace marchar las Pasa la tercera plana LOS ANGELES, CAL, OCTUBRE 26 01124907. me. n GONÏHA li. AÍAVISMU.
rutHay pueblos que posar del transcurso de los tiempos y de la transformacion de varias generaciones, siempre llevan consigo ias malas costumbres y vicios de sus antopasa ios, siendo fiel espe»
jo degic antigüedad y conservando todos los traabios y tradiccionos que como legado le dejaron sus predeceeores.
En Méxicr, or ejemplo, si leemos la histc is que precede al descubrimierto de Uolon y la invasión de Fernán Cortés, veremos en ollas la adaptación de unes costumbres importadas de España, que son el reflejo del más obscuro ianttisino religioso, del despotismo gubernamental y la ignorancia coittplota de todo un pueblo que se lanzaba en busca de conquistas ai Nueve Mundo oon si afán enriquecerse y volverse después su patria con el orgullo de vencedor y repleto a. du Inútil menïioar los infinitos crímenes quepstos conquistadores cometí ron contra la raza indigena qut se rebelaba contra sus opresordu, haciendo tan solo notar queei brutal despotismo con que los soldados españoles tratabana lu rindios ha ido trasmitiéndose tisvés de los siglos, como la falsa educación religiosa que los miei otros inculcsbsn los hijos doip ís ha continuado hasta nuestmsidías, a sí como el desbarajustt, ri abuso, el robo y el cscándalr los antiguos administrador e úblioos se han eucedido hasta u épocs presente resultando qu dejerdedominar en México los tspatïoles, si bien es verdad m bl pais. se iibertó. de la tirantn los funcionarios públicos de España, no por eso dejó de ser ceclavo de los malos eqempios e ar estos, do¿uu do e b o. al abandonar México, ut emilia venenosa que forzosa nte habia de dar pésimos fra. más tarde, quedándose et bio independiente, pero coo la herencia de uns mala cultura, dl una funesta ad; ministración yiñ crasa ignorancia en el seno al pueblo. Qué sum dt después Que los hembra mal vivir, los holgasanes H ambiciosos.
imitaron a los ¡alos gobernan.
tes español s, wíen pronto los mismos mexicana, inoculados con el virus pizofioso que dejaron los miadores, empeu.
ron despiliusr el tesoro público, chanchllear con Is política y dos; rock al pueblo que r. NÚM. io. Ii loi? mantiene, tiranisindolo y su.
jetándolo una inioua explotación ii. más de tenerlo sumido en la más negra Ignorancia, dándole religión en ves de instrucción y balazos en vez de pan buen gobierno. este etsvismo religioso, político y social lo tenemos todavía bien marcado en sl pueblo mexicano. Ha bastado la entronisaoión de un bandido a a que la relajación administrativa de antaño haya vuelto enseñorearse y amanece destruirio todo; pero afortunadamente, los liberales, que estamos ya libres de viejas preocupaciones, costumbres cronicas y pernioiosas, vamos abriendo paso paso la verdadera civilización a la sultura humana y, cual Argos vigilante, al acabar con el presente despotismo, procuraremos la regeneración dela raza, elevando al justicia y la razón y haciendo que siemrro km ras Mi Vi los Iloiaclioi del pueblo. con la muerit iel atavismo desaparecerán todos los parásitos gubernamentales actuales, realizándose la evolución en los cerebros y la revolución con los elementos de destrucción que la ciencia nos facilita como medios de combate, transformándose México, de pcís pobre ignorante, en Nación rica y culta, probando que las nuevas ideas habran dado sus frutos, quedando tan solo como recuerdo en la historia, los crímenes y crueldades del bandido í a s, que el pueblo habrá premiado cortiíndolo ls. cabeza.
Esmnraoo. Los Balcones Por cl Llc. la. Gutierrez slo lissru.
NOVELA SEN SACION AL.
Describe en estilo cácstir o los vicios de la burguesía y la corrupción del gobierno poriirista.
Lleva impreso el retrato del autor.
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