Archivo rebelde es
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El Pueblo debo y puede razonar La. razón, esa prerrogativa admirable de la naturaleza humana, en las distintas formas en. que se manifiesta, establece grandes egoismos y desigualdades entre los hombres.
No en todos ellos funciona de idéntica manera, no en todos muéstrase con la misma fuerza ni con la misma brillantéz. No en todos es igualmente poderosa, ni hacen de ella igual uso. De ahi las granA. nes diferencias entre el salvaje y el hombre civilizado, entre un pueblo bárbaro y un pueblo culto.
Los paises que se dejan envolver por el oscurantismo y conservan sus primitivas costumbres respetando añejas tradiciones, los. que se estacionan por la superstición y la igomancia, obedeciendo conveniencias clericales; serán pueblos demasiado católicos, pero pueblos que cuentan entre sus ju. dividuos muchos que por su rudcaa intelectual se difieren bien poco de las serpientes y que lejos de convencer con la razón, cuando atacan defienden una idea, tra. tan de ¡aneular en su adversario el. veneno asqueroso de la calumnia, y vencerlo de este modo. Yo no quiero creer mi pueblo colocado en este nivel, ni siquiera imaginar que en él ya quien tome al sexo débil como pseudónimo para encubrir su nombre insultar los apóstoles de las. ideas modernas que son fuente de los y el más firme apoyo de la libertad, del orden y del progreso de los pueblos. Quiero creer mi pueblo esforzándose por mejorar su condición moral haciéndose cargo de los elee mentos de la inteligencia, presentandoti cada uno de los hombres quello forman rodeados de las ven Í tajas ci viliz adnrab, entre las cuales. aparecen las manifestaciones es, plendorosas de la verdad: Aconsé ¡esele alindividuo que oiga, que lea, yque después analice; y e ese análisis por escasas que sean Sus facultades puede formarse cl qiterio que marca el conocimiento que se adquiere dela misión que se ha de desempeñar sobre la tierra.
y de la manera de realizarla. Pero nunca quitarleelhderecho de raao nar porque es obligar al individuo ti dbedecer y. accionar en medio. ldcl mayor servilisrno y entonces la razón no es ya la fuerza impulsora hacia el progreso; sino, la que dctiene al hombre en el Junto en donde radica su desgracia y lo obliga lamer humilde el hediondo pié de los déspotas que encubren sus tiranias con las añejas tradiclanes.
Si la libertad no en5eña el error, si no infunde la superstición y prc. para al. conocimiento de la verdad, el hombre que ella rinda culto, puede sobre un método de investi gacioaes exacta, dar desarrollo pleno al pensamiento. Para que el hombre pueda ser verdaderamente racional. es decir para que aparesca dotado de sus mas grandes cualidades, neCesita en consecuencia, que su razón esté exenta de errores y supersticiones y pueda funcionar con entera libertad.
La enseñanza moderna es cam po donde deben cosechar virtudes. campo sin ciraña que debilite el grano que alimentcla virilidad de los pueblos.
Félix Quesada Curro vrrrrr ADVERTENCIA Solamente el Administrador, podrá tratar precios de avisos otros asuntos concernientes esta hoja. «hl. jLn verdadera educación no empieza sino aLsalir de las escuelas: una se la raác si mismo; dirigido libremente. por sus convicciones, sus experiencias y su posición particular.
o a i Humanidad. rada según la moral católica. rezar al templo, ni hago pe, de salvación, el trabajo diario. me sacará El. alma de los hombres. cholt nooantonio woo oo los.
No sólo el teatro, sino la literatura toda sufre en España la influencia del pensamiento, no diremos francés, sino universal. Porque Se: trata de una nación que vive como las demás naciones y que está sujeta los mismos fenómenos de infiltración. En nuestro siglo de intercambio febril y cosmopolitismo creciente. todo sc mezcla: y se confunde. España, que no está tan fuera del mundo como algunos se complacen en afirmar, tiene que respirar la atmósfera común todos los pueblos.
Esto nos recuerda la aventura de cierto propietario original, que habia dividido su jardin en tres partes y lo habia confiado tres jardineros, con orden de cultivar enla primera, rosas; en la ségunda, claveles; y enla tercera, jazmincs.
Los jazmincs se extendian en grandes almácigos delante del palacio; los claveles ocupaban una vasta extensión la derecha. y las rosas se amontonaban la izquierda en bosqoecillos caprichosos.
Nuestro original había hecho su cálculo; desde las ventanas del saalón, que estaba al frente del edificio, esperaba respirar la fragancia de los jazmines; desde las de la sala del billar, la derecha. el perfume de los claveles; y la izquierda, desde su dormitorio, la cmbriagadora esencia de las rosas.
Demás está decir que la naturaleza no se prestó secundar sus dcseos. Un excéntrico puede separar las llores y encerrarlas en espacios diferentes. ero nadie puede poner limite lo. perfumes que se reconcilian y se funden en el espacio, pesar de todo. El alma de los hombres, como la de las flores, pasa por encima de las fronteras, para formar en la altura el espiritu dela. rlifarzrrel Ugaríe. Argrrrlr na Femeninas La (banana. la obrera me dijo: Yo no soy culta ni graciosa, ni pov dré serlo jamás: mis fatigas y mi trabajo me hacen olvidar mi sexo; ni tampoco soy hones decir, no me confieso ni voy nitencia, ni creo en los auxilios de una oculta providencia; sólo sé que dia y noche necesito trabajar para vivir; sólo eso. yo, gran soñador y vagabundo, fabricante de ilusiones, guardé silencio y medité en la.
grandeza de aquellas palabras admirables y sencillas, inspiradas por la realidad de esas vidas oscuras de obreros y obreras que asidas la única tabla vacilan los golpes del cansancio, de la miseria, de la enfermedad, en el océano de ingratitudes injusticias que se llarna el MUNDO, hasta que al fin sucumbcn mirando hacia arriba donde la Buena Estrella ilumina muchos que sonrrientes pasan sobre el plano celeste de la dicha en el carro de la Fama, dela Fortuna, del Poderydela. Gloria; mucho que nunca han derramado una gota de sudor en bien de la humanidad, ni nunca han tenido microcéfalos eternos una idea luminosa, un pensamiento altivo.
Envio de Henrrírr. La piedad ha determinado grandes e oísrnos en la vida. BELÉN 132, EMEA. Oh Libertad! Lu: y vid Que los derechos igualns, Hrindarl al rnunrlo tus galas luminosos destellos. Pobres países aquellos En donde cierras tus alas!
Dtnan IOIIOOOIIRUI úntugo ba Libertad ha sido siempre una anhelada aspiración, un ensueño suprerno. qnc se encuentra como silvestro Diosas een mitad de los bosques, donde lt: cantan los pájrros su inmortal himno de: redención.
La libertad que perseguimos. la suprema emancipación, la realizaremos por riuestro prepio esfuerzo, sin do mz rrrr que cos indilgueu, cuando comprendamos que todos sou mos iguales. cuando rechaccrnos el vicioy cuando despreciemos los que audazmente nos buscan. Gerardo ego orar rrirm rr Compañeros: la Union En ninguna época hemos visto los tipógrafos de Costa Rica (los que trabajan cn algunas fuertes empresas) en situación tan lamentable como la presente. los discípulos dc Guttenberg se les hace trabajar desde las primeras horas de la mañana. hasta muy altas horas de la noche, por un exíguo salario. después dicen esos mismos directores de empresas que en Costa Rica no se explota los trabajadores: que éstos lo que pretenden es vivir con la holgura y que. Eso no puede ser!
Que su misión en esta baja tierruca es trabajar con exceso. esto lo toleramos mansamente y dejamos que sobre nuestras frentes sudorosas se imprima el sello de la esclavitud, de esa esclavitud tan enérgicamente rechazada por el gran Washington. i ¿Cómo solucionar esa situación tan triste en que sc hallan los obreros del penmmicnto. Sencillamente: enfrentándose al benefieiado por medio de fuerte barricada: la Unión. como realizar esa unión? Deponiendo nuestro cspirítu de servilismo y deslealtad para. que nuestro justo grito enouentre eco en la conciencia de los exploradores. Jóvenes, que vivimos del sudor de nuestras frentes, bien debemos aceptar el trabajo bien remunerado; pero nunca entregar nuestras energías al trabajo que se paga mezquinamente en detrimento de nuestra bolsa, y lo peor todavía, con grave perjuicio de nuestra salud.
Just! Román ¡Parras VI Cojín rrr rrmu CCLa Aurora Social luna ÜÜlEllSül de la Elan lllrrn Canin immer; Dirección: Apartado N? 767 San José Costa Rica.
aparecerá. los lunes Suscrición mensual. 0 25 No se admiten articulos para ataques personales, pero sf para todo aquello que indique el mejoramiento de los gremios trabajadores. Es un requisito indispensable. que éstos vengan con la correspondiente firma del rcmitente.
No se devuelven originales. Imprenta EL PUEBLO San José. Costa. Rica r. La usuario) asociación tará de los intereses del de mecánicos os valientes compañeros del hierro y del bronce, losinfatigables amigos de la fragua, que llevan siempre, la vuelta del taller, su cara adornada con pequeños retazos de acero y de carbón, insignia del trabajo, la más gloriosa. de las insignias que pudiera lucir el hombre despecho de esa caravana de asalariados que transita por cl mundo. esa formidable masa de obreros trata de dar un paso firme hacia el punto dondense han dado cita las más cultas agrupaciones que hoy se hacen representar por la civilización en los principalés centros del Universo.
Ya no será un cantar monótono el caer del mazo sobre el hierro candente: ahora. será el himno triunfal de la redención acompañado coo las voces de clarín que da el yunque al sentir el golpe de su hermano el hierro.
Así avanzarán con el cuerpo erguido y la mirada altiva, los soldados gallardos del Derecho, los bravos titanes que con sus manos bronceadas, fabrican las porteznelas de los palacios conventuales, y las rejas que producen los ruidos lúgubres en los presidios, y los. grillos, y la carlanca siniestra donde un hombre sin ventura, descansa en espera de un rayo. de sol que algún dia habrá de dai le luz de libertad.
Asi marcharán unidos los buenos obreros que Con sus brazos nervudos levantan el estandarte glorioso del ejemplo, sin que perturbc su entusiasmo el ladrido seco de los gozqu es que. rehaciOS al progreso y amigos de la piltrafa, se dejan oir en vano.
Adelante! Estamos en pleno campo de batalla, y el enemigo es muy pequeño cuando se lleva en el pecho la aspiración de triunfar!
Ovidio Raros u.
Cerro r rrrur. Vida obrera Con estetítulo hemos visto El taller, y la intriga diario vemos constantes desequilibrios en infinidad de talleres, emanados. generalmente. de la poca delicadeza de muchos trabajadores, que no conformes con dejar buena parte de sus esfuerzos y de su salud al patrón. desempeñan, el triste, el criticable papel de detective: del taller.
De aqui que se despierte esa exigencia brutal de la genera lidad de los burgueses, que en su afán de hostilizar al proletav. riado, no se han acordado todavla que deben despojarsc de esos hábitos repugnantes como el obrero se despeja, cada semana, cuanclo llega el setimo dia, de sus vestiduras, que con la ruda labor, se convierten en harapos.
Si es verdad que tenemos que convenir con el trabajo, también debemos convenir con no desempeñar papeles que sólo están encomendados los que por desgracia carecen de cse don preciado, que es nuestro patrimonio: el trabajo: Principiemos. Impongamos la parte moral las prerrogatia vas del chisme. porque no hacernos sino dejar girones de nuestra emancipación, donde también dejarnos trabajo y utilidad. Clementz rzo Chaves Carlo: em rr wear . Los perjudicadorés cie mujeres Sólo en la capital de Costa Rica hemos observadohue los hombres, aptos para trabajos de labranza, competentes para el comercio y las industrias, Sc apoderan fraudes lentamente de atribuciones ue por su caracter puramente dornéstico, pertenecen exclusivamente las mujeres.
Así vernos por las Calles hombres gaíarrotrs que andan de puerta en puerta, con la roeirazo más grande del mundo, menudeando. Error de leche; verdnleros, panaderos y vende huevos de gallina.
Vemos en tropel jóvenes coci neritos que se estropean por llegar los primeros al empleo en las casas grandes.
Vemos dependientitós de pulque (La Prensa. Libre. diario perla que gastan su precioso tiemharto simpático para nosotros, ha abierto una sección que tra. proletariado, mejor dicho. de los. trabajadores, que son el eje sobre el cual jira el Progreso. Buena nos parece la idea.
Los linotipos enfermos. Por franca mayor no salieron el domingo último los apreciables colegas La Información y La República, diarios que elaboran las máquinas Inodernas. En cambio, lefmos El Noticiero y El Republicano, diarios que elaboran las máquirrarr antiguas. El mundo moderno, vuestro mundo civilizado, es más feroz que Gengisltharn. todo hombre le pone un fusil en las manos; todo hombre lo da la Carrion de matar, y si el hombre arroja su arma y rehusa ser hoa micida, se le trata como si fuese delincuente. Tor. srov. i a ¡I. Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Ñeicional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
po en hacer cartuchos para envolver pimientos, cominos y otras menudencias. Vemos ápureros y cigarreros, salchíehoneros y choricerosa. un sinnúmero de vagos, porque asi pueden llamarse los que tal oficio ejercen, que sin escrúpulo ninguno gastan sus actividades en trabajos que rebajar: su condición de hombres cabales.
Este es el motivo porque la: mujeres, abatidas, sín patrimonio y sin un hálito de esperanza que las libre del contagio humano. apuran de un Sorbo la amarga copa del dolor para confundirse. embrisgadas en éxtasis sublimes, entre la escoria abandonada del cae mino mundanal. Val esté Gallardo Sabadoflrïo Fratevnal saludo ¡l Hemos tenido el placer de estrechar efusivamente la mano amiga del joven poeta salvadoreño Alberto Orozco Piche, tantas veces aplaudido por aquel gran cerebral hondureño, el arrogante poeta juan Ra. rnón Molina.