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El Artesano (San José: Salomón V. Escalante, Alejo Marín J., Menardo Reyes., Junio 1889), pág. 2.

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Ef. jm De modo, padre mio, que cstando al ciudadano de la soeicdml ¡ple pertenecemos, evitamos malesque nos pueden suln cvcnir.
Ef ¡oodr. In¡11idaldeiacute, hijo mío. Estando el público al cuidado delas cosas pútdi es; estando la eomtmidad al cuidado de.
las cosas cmnunes; estando tos homhres asociados a la mira de ln sociedad, que. es liaeicnda suya, evitarán que las yerbas nocibns nazcan en su tierra; evitarán que cl lobo dchore su ganado. Cuando todos retornos por lo que es de todos, todos tendremos que oln ar cn Justicia, y nadie podra considerarnos como propiedad suya. lil despotismo de los gobernantes no se concibe sino suponiendo la. indiferencia yla ignorancia en los gobernados. lisa inditirrcncia y esa ignorancia san verdmleros crinmncs políticos; son hijo mío, verdaderas traiciones que cometemos contra nuestros mismos intereses. El inditerente y el ignorante Si) traidores de su propio sti r, de su propia vida, de su propio derecho: traidores de sí mismos. Cuando todos descuidan lo que es de todos, vienen unos cuantos, se apoderan de lo que uos toca, y nos tratan como tratarían una jauría de perros. Crees tú, hijo mío, que esto conviene. Crees tii que tus ¡autres te han puesto en ¡el mundo para que seas tratado como un mastin. Jsïdüo. No, señor, no lo creo: yo creo que lie nacido para que me traten como llambre, ya que en el reparto de la Providencia.
me ha tocado la suerte y la gloria de naeer criatura humana.
El! padre Mc (las un gran consuelo pensando asi; mas no conseguirás que te respeten como hombre, si no to conviertes en guarda de tu lnnnanidad de la. humanidad de tus Semejantes; en iguarda de tí. propio y de tus vecinosy, paro que tus vecinos se conviertan cn guardas de eilosy de ti. Es indispensable, hijo miog que todos trabajen para todos, ya que todos venimos (le un mismo origen vertientes una misma vida, una misma alma, nn mismo derecho y un mismo destino. Todos somos socios de esta misma sociedad, y claro es: nos importa que pros pere.
ponía y claro es que nos conviene que la compañía adelante. Adelantando la compañia, adelantamos todos; tú también, también yo, puesto que tu y vo somos compañerosPara que los demás se interesen por tu bien, es necesario que tú te intereses por el bien de los demás, y este no se alcanza sino andando todos al cuidado de lo que todos.
pertenece. Así evitaremos, hijo mio, que cl lobo deborc nuestro ganado, que la yerba nocilia nazca cn nuestra tierra y que el ladrón robe en nuestra casa. Entieudes. Los tiranos de la sociedad, los tlóspotas del mundo, son los ladrones de nucst a casa, la yerha noeilm de nuest a tierra, la cizaiía de nuestro trabajo, elloho de nuestro ganado.
Así se evitan los sacrificios que hicieron nuestros padres por la indiferencia y la ignorancia dc nuestros abuelos. Asi se evitarán las revoluciones (pie tenemos que hacer nosotros, por la indiferencia y la ignorancia de nuestros padres. Asi se evitarán las guerras y las desgracias que tendrán que sufrir nuestros hijos por Ia iudit ei eneia y. ia ignorancia de nosotros. Asi sc evitarán la sangre y lagrimas, que hacen derramar los oprcso»
res, por la indiferencia y la ignorancia de los oprimidos. Por que ¡no lo olvides! Aprendelo tú. ensu sñolo a tus hijos, si los ticnes! En la opresión tanta culpa. tienen los oprimidos como los oprcsores. La culpa de los opres ores es la ambición, el orgullo. La culpa delos oprimidos es la ignorancia, el Somos compañeros de esta gran com EL ARTESANO.
abandono, la imlit ereneia. Los ti anos no son posibles más que en la tierra de los indiferentes y de los ignorantes.
El Señor no es posible. Ilnis que en la tier a dc los esclavos. Av hijo, info, si tú supieras esta historia! ijiijo, de mi alma, si tú supieras lo que sufrio tu infeliz madre, lo que han sufrido las infelices madres de la humanidznl! Con lo que sus ojos Ima llorado, podría formarse nn segundo oceano. Óvemm hijo mio, pues nadie te ama como tu padre! Nadie. quiere tu liien y tu gloria, como el antor dc la existencia! Los padres y los hijos no son eriat as diferentes: son una misma vidaJ una misma sustancia, una misma sangre. ll arbol rotoiia, y este rctoí ío es árbol. El padre se funde, se estimule, se dilata en el hijo, y esta dilatación del padre toca el sór del padre. El. padre se reune a, se. reinvcneec cn la. vida del hijo, el hijo no es mas que la juventud deilos padres; retenes de aquel árbol, somlu a de aquel cuerpo. rayando aquella luz. Oyeme llijOl Yo conscntiria en ser ignorante, debil y poln e; vo consentiría en pedir limosna, porque tii fueras sabio, rico y heroe. Ten aca; tienes veinte. años, yo anliclalm que llegase alguna ocasion de poder hablarte de esas cosas. Tu madre murio a los pocos días de nacer tú; Todavía la lloro y la llorara. toda.
mi vida. Sast quién la llevo al sepulcro. Ay hijo, miel La llevó oi scpnicro un tira. nolqne illllJO en España. Ese tirano me tenía preso por mis opiniones liberales: ese tirano me tenía preso poran vine al inunda con el don divino de pensar; ese tirano me tuvo preso, porque Dies quiso que yo. naeicra hombre. u madre acababa de tenerte a ti. Estaba en coma todavía. Entonces se dijo que aquel dóspota pensaba fusilarme como ft13il án1lïl lc ll 8¿ este llegó ti oídos de tu buena madre y ei susto Ia mató. no la ví mas. CUNÍI HN HFÚ La Ines e no (I oa CAMILO Fantasmas. Como Kepler cra protestante, ai advenimiento de Fernando, muy ferviente católico, fue desterrado, arruinado y privado do sus medios de existencia, junto con su joven esposa quede lialiía traído en dote una modes tn Comodidad, hasta que Ticho Brahé lo asocio su observatorio de Praga.
Desde ese momento, y sobre todo desde la muerte de Ticho, el se entregó exclusivamente al estudio apasionado de la astronomia.
Hacía treinta y cinco años que aquel llevaba un registro exacto y minucioso de. los Inovimientos celestes, el que le sirvio de base :í Kepler para buscar las leyes que rigen esos movimientos; pt rrsuadido como estaba que atlí se escondía un orden eterno e. iman. table, buscó este orden durante nueve años con esa voluntad paciente que triunfa de. todos los obstáculos. Esto círculo se consideraba ¿sento la figura perfecta por enccleiacia; y Kepler, corno todos los demás gcúmetras de entonces eticdceía la preocupación gene: ral a1 creer ¡1110103 astros debían IIIIH ÜI SB en círculo. Largo tiempo intentó hacer pasar un círculo por los puntos de la órbita de Marte eligen ados por su predecesor; larg tiempo empleó en conformar estas observaciones eon la teorínf siendo inútiles todos sus esfuerzos. El planeta Marte, como todos los demás ldaactas, no describía un círculo cn su, revolución. Cuántos. cálénlos cstC rilesl Cuantos ensayos int rnctii ososi Entonces la paciencia se a an el genio, volviendo el H astrónomo perseverante :i rt visar todos sus interminables calculos que dieron por resultado una solución que rl no se espcralni: que.
los. planetas describen elipses de cuyos focos el sol ocnpa uno. Kepler no se. detuvo en este. descubrimiento, sino que descubrió dos leyes formando la triada armoniosa sobre la elml Newton desarrolló la gran ley de lantmeciún universal. Sincmlmrgo, al hombre: quien dciunnos cl conocimiento de los movimientos celestes, fué casi siempreatormentmlo Ípor embarazos de. fortuna por pcsarcs domesticos. lomo su sueldo no se le pagaba, se vió obligado a lmcer almanarpies y horóscopos para alimentar a su familia. Ay señores! no lia sido sole Kepler. hey misnm hay bastantes sae bios que se ven obligados por la imprrios: necesidad a entregarse trabajos ente amente extraños a sus estudios, y los que seria una crm justicia vitaln rar. Un dia nuestro astrónomo supo. no su anciana madre, de más de setenta años de edad, lll tliitl. sido aprisionada por lll tlill y debía ser quemada viva. Su inmenso crimen, Según se decia.
era (le no mirar de frente la gente y de no llorar nunca. El uso era arrancar a las vietimas por medio de la tortura confesiones ooinlenatorias. Kepler acudió precipitado en socorro de su vmadre a la que no pudo salvar sino despues de una lucha tenaz de cinco años, durante los cuales se vio obligado a renunciar a su profusión, snfricndo las consecuencias de. una espantosa miseria.
Para colmo de infortunio, despues de halicr perdido su fiel esposa, tan tiernamento amada, vió desaparecer también su idolatrada hija, dediezisietc años de edad. l arotal e a la. energía de este liüllllfl ilustre, que es ¡í estos años de luto y de miseria que debemos las más bellas otu as que llave WO dncido el ingenio humano: clliln o de las ¡li montas (It Mundo. Fué cn el eterno silencio, en la inmensidad de los cielos que el astrónomo sumergid sn alma inquieta, olvídando los dolores de la tierra al escuchar el coro de las csi ns celestiales. Cunitmmrfi. fIfi zfla cllvib 1. a o. vu. 1. 1 uu. d Und. u. a, Don llchedero. lïrcihintos su conteniendo, que no podemos insertan TaInbiéu recibimos sn última con tres ¡insm. Graciu. Bon José zu. Flores y don Leoncio MartínezSnu Pedro (Ahfij itecihimos sus aprceildes y nn peso ca dinero.
Don Juan Iinstos. Lihcria. Gracias por su atenta, quereeibïmos con la listo ¡ic maestros de esa provincia, Don Jesús Velázquez liagaecs. Su gruta coadcruíto, los rcriliimos, Hoy empezamos la publicación IJc la. cartilla. Joa Isidro llanlírcs. ltecihinms sacarte papi fo. iir ase decirnos una es el lugar de su domicilio, que un su carta no to rsrrildo. lt: mdenos el trabnjilo. plc lo fll flgl tï lllíl. azrmteeí los.
Don Pl ln nrdo. oIil nicr Puntarenas. remitimos los cj ¿mpiarcs que pide, y nos alrgmmos ¡ancho que El Artesano haya sido ¡li HI recibido. m de mandar materiales. Jun Manuel ópcz. Cartego. Como no nos ïndira cuales son los que te hacen falta, no pndemm compilar sui desean lndíqnelns y hl á. Irïillu puntunIIm. ate. IJclJcIaos edrerlirtc sin emlnugo, que Iii Artesano es remitido sin aticreriún :1 todos los enseriIorcs. Iíl Correo tcdrd la entre.
sense sensei 23. 3355. eczvzzrctoimna.
EL Gamo ns densa. Un dia de estos fuimos prominentes por que no salta ¡lil Grano de Arena, y no conteslamos, porque en verdad ignorabamos el motivo; mas los redactores del simpático colega, quienes Este documento es propiedad de Ia Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura yJuventud, Costa Rica,