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El Artesano (San José: Salomón V. Escalante, Alejo Marín J., Menardo Reyes., Septiembre 1889), pág. 3.

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EL Aurnsasc. WI ÚOa lota Villacorta.
loroso aplauso fue la respuesta del público asis aceite, riuagre, sul, pimienta, etc; pues frantente. camente, hacia mucha falta su admisiónÏ. Declarado no culpable. ypuesto en libertad Ni migrar ni ¿flagrgrm llenaban el oli eto; por el Juez del Crimen, Gerardo, siempre triste callado, pero estrecha nde entre las cuyas las manos de sus amigos, marchó a su casa ay en cuanto a la mas castiza, que es roller, apostamos que ni en Madrid mismo la hubieran entendido los mozos de una fonda.
Escaño.
En la calle de puesta de Moras, apiíiada entre otras construcciones parecidas, se encuentra una casita pequeña, retirada de la calle, y que sólo tiene unos seis metros de frenteUna ucrta y una ventana, ambas pintadas de azul e ciclo, el tejado rojo vivo y las paredes blanqueadas con cal común; eso es todo, pero bastante para albergar a Gerardo Villacorta y e su hermana Carlota, únicos habitantes de ese nido de pájaro que solo contiene una salita que gonna todo el frente, dos cuartitos caedizos y una cocina ¿Él conjunto así diminuto como es, tienenn airo de limpieza y coquetería tal, que á, primera vista se adivina que tal habitación es el albergue de una mujer joven, de imm ginacion actora y de costumbres intacllables en su moralidad y en sus habitos de orden y de limpieza. En efecto, Carlota es costurera y ¿su bermano es carpintero; mas no pertenecen a la clase de artesanos ignorantes y abandonados, sino a la muy simpatica especie enteramente nuera, de jovenes. que, por haber alcanzado mejores tiempos, concurrieron a las escuelas públicas y de alli sacaron esos conocimientos elementales que comprenden laienseñanza primaria.
Ambos sabian leer y escribir, con suficientes nociones de contabilidad, de Geografia 37 de Estena El continuo roce con sus patrones les comunicaba cierta elegancia y finnra de maneras que hacia de Carlota una muchacha encantadora. r Tal la consideraba Jorge Barrales, uno de los mas apuestasjerenes ¡de San Jose, que la visitaba, yzde quien se enamore perdidamente.
Digo perdidamente, no porque Jorge fuera capa de una pasión pura y noble, smc, preciosmente, por ueel amor de Barrales fue la perdición de Gar ota, engañado con una promesa: de aaamooo inilïreees cataratas. Un díaencontro Gerardo a su hermana ba nada en lagrimas leyendo una carta, que no quiso o no pudo ocultar a su hermano. La carta era, una de esas despedida llenas de frases dulces y ardientes protestas. pero en cuyo fondo se reía claro el tenerlo que destro zaba el corazón de Carlota. Le decia que el estaba muy joren, y por consiguiente debia renunciará una unión que haria la desgracia de ambos.
Gerardo quede hecho una estatua, sumergido en miadolorosa y profunda meditación.
Mas esto no dure mucho, y repentinamente se levantó y se acerco a su hermana, a quien abra;se fiernamente. hBuscói alguna cosa que sacó de un cofre, jr Salió. El ue hubiera encontrado a Gerardo en esa ocasión bría leído en aquella fisonomía varonil y resuelta alguna tragedia espantosa que se anunciaba cercana en el sombrío centelleo de sus raseados ojos ardos, a grandados por la cólera y fa audacia e las 1ntenciones que lo dominaban.
II.
EIÏ GASTIG O, Seis semanas despues la sociedad josefina se dirigía presurosa al Palacio de Justicia, donde tenía lugar la reunión de un Jurado que de;bía decidir de la suerte de Gerardo, quien sellal bía delatado a sí mismo presentándose al Juez del Crimen para ponerse a sus ordenes, porque. acababa de matar ¿Jorge Barrales, disparandos le dos tiros de revolrer, uno de los, cuales le a trar eze el corazon; perdiendose la otra bala en los ¿pnlinones del que habia sido amante de Carlota. Gerardo era el obj etc de la curiosidad general. Pálido y triste, pero tranquilo y sereno, cuando llegó el momento de la defensa solo dijo lo siguiente: no me arrepiento de lo sucedado; si mil veces estuviera colocado en situación parecida, mil roces materia al infame seductor, que convirtió vida la de m1 hermana en un tormento continuo.
Cuando el Presidente del Jurado, con voz temblorosa por la emoción, pronuncie el sere; dicte absolutor io del tribunal de hecho, un lcabros del Club Liberal Progresista, compañado de numeroso concurso, compuesto de casi todos los carpinteros de San Jose. aerardo Villacorta es 1103 uno de los miementre cuyos companeros goza de Ia merecida influencia que GOD:ng trae el cumplimiento del debery una r1 de reprochable. San Jose, setiembre de 1889.
SIRID.
BELL. escasos La Sociedad de Artesanos. de Bianagua ha estado punto de disorrerse en días pasados; y no es sino a fuerza de constancia dc parte de don naa Zelaya, Presidente de la Sociedad y Redactor de nuestro tocayo. El Artesano. que se empieza reorganizar y prosigue las tereas emprendidas anteriormente. iio conocemos al señor Zelaya, pero su desisterés y empeño nos son tan simpáticos, que lo apreciamos como si fuera nuestro amigo y compañero; y en realidad que lo es.
adelante, conipaíiero, que ya nos veremos. CLUB bíILITáR. a Bandera NaomEso de taller esta bueno para las carpinterias y zapaterias; pero no para la mesa.
cores1¡iron procedente del germanico, que significa jabón, jr 1rale para nosotros lo mismo que chaqueta chaquetón. Es pues. tiza y no hay por que ver con desconfianza la palabra. De La Bandera ïacionel. ¡Eee SERms. La señora ¿Feliciano Patiño afin sa: que el número premiado de su rifa es el 35, rendido a Daniel Gonzáles, de quien e pera que pase a su casa por el premia. f SaLunanos a nuevo semanario que comenzó. pu nie el sabado, del cual es editor don Mora. Desnosle las gracias por los Blind. dos elogios, que nos tribute. el obispï bebdromedaiio de la calle de vela der EEE Parma ¿Don Buenaventura. Gorra los, el inteligente Oficial Mayor del Ministerio de instrucción Pública, parte ¡3, 128 de los corrientes hacia las playas, europeas en busca de salud Deseamosle un viaje muy feliz, grata permanencia en el viejo conti, u nal de fines de agosto da cuenta de un Club Heflte PÏ ÜHÉÜ regreso al al nata Militar proyectado enhGuatemalc por varios efes y Oficiales del Ejército de aquella capital, con el objeto de linear más estrechos los vinculos de amistad que deben de existir entre los jefes oficiales superiores, sin perjuicio de los deberes de respeto y subordinación que la Ordenanza les impone respecti ra mentel.
El 23 de agosto se discutieron los Estatutos del Club. pr obando que el asunto habia sido enloomendado dfá buenas manos. a las del señor General don Camilo Alvarez, iniciador de la idea. Pero nuestro colega, en u número del 30, da conocer la frialdad que luego entró en aquellos hijos de Marte, pues el asunto fue ebado en olvido. y se queja de que el espiritu de asociación es posible que no lialle eco en los entusiastas de un momento.
Ahora preguntamos nosotros. no es conveniente que nuestros militares intenten la organizacion de un Club punto de reunión común los asociados, con el objeto de recrearse como buenos compañeros ü Creemos que si, y esperamos del señor General Soto que inicie, fomente su creación, 1a que consideramos de suma importanciai Desde luego ofrecemos nuestros servicios. asii ¡QUÉ masónica Cierto abogado defendió ¡en un litigio a una señorita con quien se iba a casar, y la hizo pagar una enorme cantidad por sus honorarios. La nifia le echó en cara su codicia, y el respondió. Le hago ¡pagar a Ud. el precio justo, para que rea. cuán lucrativa es mi profesión y el buen negocio que hace Ud ¡casandose con un hombre que gana tau fácilmente el dinero.
tt DICCIONARIO reido sermones. oceano eee;Disconso. Recibimoa oportunamente el discurso encomendado por el ayuntamiento de la ciudad de Alajuela; a nuestro amigo don Francisco Montero Barrantes, con motivo del; aniversario de la Independencia Nacional. De ¿1 copiamos los siguientes nobles párrafos, que enaltecen a su autor por la justicia merecida que hace la Madre Eatria, España, y por sus ideas lllllüïllSt BS, por lo cual lo felicitamos cordialmente.
Dice asi el señor Montoro Barrantes. Felices mil veces nosotros que PÜd9. mos enviar desde este rincón de la América bendiciones mil a la Madre Patria, la España noble, la España fuerte, la España genes rosarala que nos dió sus hábitos, sus cos. tumbres, su religión, y mas que todo, la que nos enseñó que debíamos morir antes que ser esclavos y soportar ¡el yugo opi obioso 3: mil veces maldito que los tiranos imponen a los pueblos para chupar su sangre y hecer los víctimas de sus instintOs de monstruos miei nales, abortos del mal. Qué nuesto recuerdo puede empanar. nuestra dicha de este día. Por que habríamos de denostar España por el estado miserabie en que vivimos durante el coloniaje? Injustos seríamos, señores, si tal conducta hubiéramos de cbser rar. Qué era la metrópoli bajo el cetro de Carlos I, de los Felipes IL a V, del rey hechiz ado, de Carlos IV y de Fernando VII. Era la esclava que deVOra todas las afrentas, era el león enjaulado que martiriza el domado r, erala rectal púdica hundido. en el cieno de la ig nominia por los Olivares grlos Calderones y otros cuyosnombres son manchas de lodo y sangre en las albas brillantes paginas de la Historia. Al tin ella fue libre como nosotros y luac en su horizonte politico, hasta alli tempestu cso, el soi primaveral que la hizo ver un cielo a zul sin mancha de nube alguna, Felicitamos a la Real Academia porta: Enterrada la cats rra de tiranos que desga.
ber admitido en su último Diccionario esta palabra, por el aparato que se usa en la rue. sa para colocar los frascos que contienen rraron su seno 37 13. aportaron de sus hlJÜS madisimos, entendió sus brazos buscando a a éstos para testiiicaries su amor con sus caEste documento es propiedad de le Biblioteca Nacional Miguel Obregon Lizenc del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura rduventud. Costa Rica.