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El Artesano (San José: Salomón V. Escalante, Alejo Marín J., Menardo Reyes., Septiembre 1889), pág. 4.

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OTRO Lazo al cuello. El domingo en la mañana, y enla iglesia parroquial de la Merced, contraeran matrimonio don Lfigïlel Pacheco y Marchena con la señorita Tecla Braun. Que sean felices. BUEN VIAJE. Melico Argüello ysu señor padre, cansados de tanto trigo politiquero, han alzado el vuelo y marchadose a su hacienda del Guanacaste.
DIJO ono: La verdad es que para ser la ves primera que vengo a San José, no puedo quejarme: conozco al candidato de donJose Rodríguez, a don Ferraz, a don Florencio y don Próspiro. Don Zenon nos había engañado, pos que no son los P111taos. QUÉ se habra hecho? No hemos imei to a tener el gusto de leer artículos de las «Siete Cabritas. ÍPero lo disculpamos; tal vez ahora esté de temporada en aquella tiene turqsa tierra, haciéndonos hn juego Herpes, o jugando húmedo ahora que tanto llueve. DñLo Debates de san! Salvador, co; rsesPondiente al 24 de agosto, reproducimos el sueto que sigue. Cessna Bros. datos quedrecien tementc nos han llegado, se hace cada más tirante lakescicion entre los dos elementos políticos que allí se diaputan la,. Presi. dencia de la República a. Esquivelistas jr Bodriguistas, esto es, liberales y conservadores, ponen en juego cuantos medios tienen a la: mano para sacar avante su ¡respectiva candidatura. De allí ha prevenido que grupos de una y otra bandería, cada vez que se asistan, lleguen alas manos y que libran por un quitam o alla esas pajas, con piedras y pistolas, verdaderas batallas.
Para poner coto a esos desborde s, es que, suponemos. reasumió la. Presidencia de la República el General don Bernardo Soto.
También se nosasegúra que fue llamado al desempeño del Ministerio de Relacio nes Exteriores don Ezequiel Gutiérrez; y que ha sustituido al señor doctor don Tobías Zúñiga en el de Gobernación, el doctor don Andrés Venegas. Hacemos votos porque los partidos se reportan y que con la calma propia del cindadano que va a ejercer nn derecho, se presenten en les comicios. Por lo demás, nosotros simpatizamos en un todo con los. liberales. Pero debemos advertir al colega, annqne ya lo sabe por los paquetes que ha de haber recibido, que son los tradicionales los que han provocado conflictos entre ellos y los liberales, y que si el señor General don Bernardo Soto volado al Poder Supremo. fué en virtud del decrecto que el señor Esqui?
vel dicto para evitar una situación anormal que estaba en contra de sus principios. Dícelo aSÍ muy claramente el Manifiesto del Señor Esqnitrel, y antes díjolo, como ahora, la. lealtad y honradez que le caractes 11221. Iu. nos ¡recirroonaos Hace de esto como cuarenta años, lo cual quiere decir que es cosa cuasi Sucedida en otro mundo o al menos en otro ¿país donde no ha ;r. Ésquiveleños ni Rodrigues nos. con? perdon de. mis estimados a. Hacemuarenta años que veian la priEL anrnsnno. don Ascensión, que pudieran no gustarles que apellidomos así a sus Bodrigmstas yEsquivelistas, como generalmente se les llama; pero a mi me suena muy agradablemente el años, como a un señor periodista debe somarle el costarricuefios con que nos amostaza diaramente, no importándole un bledo que nosotros nos hayamos querido llamar costam icenses; se trata simplemente de marchar contra conrriente. Mas ahora me apercibo de que el paréntesis me ha resultado más grande que el fondo de la idea, hasta el grado de haber olvidado lo que estaba diciendo. Ah! ya recuerdo; mera luz dos apreciables sujetos: don Cero y don Ciro; flaco el primero, gordifión el segundo; aspirante a destinos el uno, destinado aspirante a empleos el otro, y ambos muy desprocupados, esto es, que no se ocupan si la necesidad no los obhga.
Don Ciro es conservador puro, y por esto muy enemigo de las conservas mezcladas. Don Cero es un liberal rojo de fuego, medio libe rtino, que se toma libertades que otros respetan, y sobre todo eso, librepensa»
dor atrerido y materialista desaforado. El primero es católico y romano, el segundo incredulo y liberiano; pero los dos reunidos se espojan de su? ropaje, y quedan netos y sin descuento, don Ciro y don Cero, atantos vividores que besan las manos. de todo poder constituido sin constituir, con tal que sea poder. Pero es el caso que en estos meses de Dies se han encontrado con una situacion ambigua, común de dos, epicena y nunca arista en esta capital. Los. hermanita eos sellos despertado de ms largo sueños yeal a. brir los ojos se han dividido en dos bandos intransigentes intransigibles, poniendo a naestros pobres amigOs en la necesidad de pronunciarse por el uno por el otro, para no ser piso teados por los des. Qué hacer. Como adivinar cual sera el partido triunfador? Guando van Cartago, vienen ambos Bodrigueños, mas si pasan per Alajuela, se declaran Esguivelistas. En Heredia y San José protestan su imparcialidad en política, sin perjuicio de apoyar con calor al uno al otro partido. según sean Sus interlocutores. Pero hay casos en que el grupo que los rodc a es claramente Rodrigueño, mas un poco saplica dos de Esquiveleños. En tal situasión el silencio es de plata, y la mejor palabra es la que no sale de sus labios. Vista, pues, la dificultad y el peligro inminente de la situasion, don Ciro y don Cero se consultaron, y deepues de una sabiadiscusion gritaron ambos. Eureka. No la de Carlos Voho, ni tampoco la del sabio de. marras, sino una Eurekita costarriquena y de facil manejo, como es la que paso a describir.
La idea les vino al contemplar ados mn; chachos que colocaron una larga rara de madera sobre una burra de lo mismo. no vayan los maliciosos lectores hacer un paid pro geo con las pollinas, ni menOs con Como fué dicho, asi fué hecho.
Don Ciro, como es natural, profcsó el Rodriguismo, y don Cero, liberal, sc adhirió al Esquivelismo, y esta dichosa pareja marcha. hoy siento en popa s1n preocuparse del porvenir. Sin embargo, como en esta triste vida no hay placer completo ni felicidad cabal, una tarde se aparecio don Ciro en casa de don Cero. Venta aquel agitado, nervioso y cariacontecido, y sin mas preámbulos comunico a su compañero la noticia que corría por las calles. Se decía que un nuevo adalid aparecía en el campo electoral, y que los honores del torneo ¡le pertenecían, porque así lo había dispuesto Júpiter, el padre de los Dioses. Los dos politiqueros ¡se hacían mutuas reconvenciones por no haber acatado antes y previsto un acontecimiento tan natural y esperado por los hombres de buenas narices. Lo cierto es que esa noche no asistieron a sus respectivos clubs, y la pasaron escribiendo, la siguiente misiva, que llegó al otro dia a las propias manos del dichoso mortal, tercero en discordia. ReSpetabilísimo señor y amigo: Ya sabra usted que don Ciro y yo liemos rechazado todo compromiso con. los dos aspirantes que luchan por la Presidencia de la República, como si ese puesto sehubiera hecho para otro que para usted, tan bien dotado por la suerte con las calidades que tener deben los que dirigen los destinos de los pueblos. Ordene ustedlo que debemos hacer, seguro de que seguiremos su suerte, cualquiera que ella sea. CIRO VENTAJAS. Ceac Tmaaas. Puesta la carta en la estafeta, un em pleado de la Administración de correos, que conocía nuestros dos pancista, les conto. leido uni arreglo o etransaeeionw entre los partidos, por el cual habían convei nido en renunciar la candidatura los señores.
Esquivel y Rodrigues, y ambos partidos trabajarían por el triunfo de un terCero, que el empleado nombro. iEstupefacción de Ventajas y Tinajasll. y la carta que habían mandado al protegido deJúpiter. Que hasta? Por lo pronto suplicaron al empleado de co rreos que les devolviera la misiña; pero este contestóí que mientras conversaban había partido el correo. En esto estaban cuando?
llego a Ia miseria oficina, unos dicen que don Jose Rodrigues, jr otros que don inscensiónx Esguivel; lo cierto es qiio don Coro ni don Ciro lo saludaron, y luego pusieron de testigos al portero y a un repartidor de cartas, de que ellos no habían adulado al espa Taïtíé. J. En el periodico Rodrigueño del dia siguiente apa ració la protesta que copio. Pnornsra; Las firmas nuestras gue aparezcan en manifestaciones cartas, han sido dadas, unas por equirocacion y otras por presion, pues a medio día timos pasar una ametralladora que conducian los caseríos, de un cuartel a otro, ademas de la notoria. mala cara que ponen los militares a los pobres ciudadanos inofensit os. A; esas amenazas no. era posible resistir. Retiram os, pues. ese modo nos daremos mutuas garantías. las que no son jumenta s) Apoyada la vara en su centro sobre la burra. advertencia anterior) se monto uno sobre un extremo de la rara y otro en el otro extremo, y empeze: ron ese juego que consiste en que el uno se levanta cuando el otro baja, y viceversa, juego que llaman losí ños soñe y baja. Ambos amigos se dirigier una mirada de, inteligencia y enclamaron. licomprenïdo, sí, comprendoll Uno de nosotros sera Esquweleño yel otro sera Rodrigueño, y de nuestras firmas, y declaramos que no pertenacemos a ningún partido político de los que hoj? se nombran. Nuestros rotos los reservamos para cierto sujeto. cu. yo nOmbre hoy no conviene publicar.
Cano Tinaaas. Grao Vitamina. I (Se containers. Sn rnïcío Cristianas. Tipografía de Vicente Linea comerme age. B;Este documento es propiedad cie la Biblioteca Nacional Miguel Obregon Lizano oel Sistema Nacional oe Bibliotecas oel Ministerio cie Cultura uJuventuo. lSosta Rica.