Archivo rebelde a77147acab591156d77483d401256a43f39bc4562524f7686386d66724792d1e

El Artesano (San José: Salomón V. Escalante, Alejo Marín J., Menardo Reyes., Mayo 1889), pág. 2.

1889 05 29 1
1889 05 29 1 black white

nosotros las damosEn aLlueven solicitudes, y nosotros acJedenios a ellas. La Sociedad se levanta y crece, y nn día diremos, parodiando a Pelletan: esto marcha. Que satisfaccion para nosotros el dia que veamos dos, tres ycuatrocientos obrerosdel trabajo, centenares de hijos del pueblo, marchar ii. un sólo ciimpas y ii. la sombra de una sóla bandera. Que satisfacción ¡Sara los fundadores dela Sociedad el día qne vean su obra concluida, sn ideal realizado, Su pensamiento resuelto.
Ya lo hemos dicho en otra ocacion: queremos que la clase obrera sea fuerte, poderosa y respetable; queremos que ia clase obrera sea independiente. libre y digna; queremos, en tin, que la clase obrera imponga con su elevacion de miras y con sus obras de regeneración, de adelanto y progreso.
Tengamos pacieImia y esperemosa. FI TEATRO. Adoptadoj El señor don Francisco Antonio Durini ha hecho al Supremo Gobierno, con fecha del martes 21 del corriente, la proposición de construir no Teatro Naciooal en esta ciudad.
Según los proyectos, sera el mejor de Centro América, De estilo renacimiento, por sn hermosura, solidez y espaciosidad, sera un soberbio edificio. El proyecto, como todas las cosas no vulgares, ha hallado opositores.
Hasta ha habido quien diga que esa clase de centros solo sirven para desmoralizar.
Nosotros no pensamos asi. El arte debewteiier. nsoiiin:iiento y das»arroilo en donde quiera que haya sociedad; en los paises cultos ese deber es imprescinu dible. El arte, que tanto endolza las costumbres, qne tanto contribuye al adelanto moral del hombre, al perfeccionamiento de sn estetica y a formar el gusto en todas sus inanifestaciones, es sobre todo un correctivo de las inclinaciones danosas del espíritu. La estadistica enseña que los pueblos dile rinden culto al arte, son los mas vii tooscs, los que experimentan en menor número de casos las desgraciadas coioecnencias. del. crirnen. No. se explica de otra Inanera como las ciudades mas civiliZadss de la tierra destinan ingentes sumas a la creación y fomento de conservatorios de música. atadem ias de pintura, es suelas de bellas letras, museos y teatros.
Esos certámenes del arte y del trabajo que con el nombre de exposiciones menudo se realizan; esos monumentos que se origen; esos genios de la cst era artística que el mundo admira y aplaude, prueban la devoción a las bellas artes de todo pueblo ciriliaado.
Las bellas artes educan la sensibiiidad, y la sensibilidad educada. huye de lo gres tecno y ruío.
La poesía, la; declainaeión y la música, tienen porcentro y por tefigplgfii ¿Emi r en el hallan. caeida íiin clias otras formas de sentimiento artistico que con esmero se cultivan en tod as partes.
Costa Rica no se ha apartado de este movimiento. Sabe qee las principales capitales dan en la clase de Centros a que nos sin a; pero el Infidesto edificio que por os se llaníó teatro en esta capital,. iste y por fortuna, poes no guardaba relacion con el gusto progreso del pais.
No existiendo es indispensable repo nerlo con ventaia.
La ciudad de Eau José no puede pres»
cinclir de un edificio de esa naturaleza. Aquí, donde predomina la consagración al trabajo; donde las virtuosas matronas sacrifican al hogar todo su tiempo, todas aus fuerzas y todos sus gustos; donde existe una juventud inteligente que tan facilmente puede encenagarse en el vicio; es justo y útil. es de necesidad señal, levantar un teatro en. donde halle descanso el hombre laborioso, solas ia esposa, honesta, entres tenimientos decentes la juventud y hasta el obrero; éste sobre todo, que en sus Ocios no tiene en estos pequenos paises otro lugar de descanso y diversión que la abomiw noble taberna.
Esto no es desconocido por nadie, y al expresarle nosotros, agregamos con toda sinceridad, que nos muere el interes social, el ainor al engraodeciiniento ¡ie la patria, sin tomar en cuenta si hay nó razon para que preceden al teatro otras obras que talobiéo reclami el bien común; poes su necesidad la colocamos la altura. de las ue pir otros rumbos contribuyentes a. la etducación del espíritu, como las escuelas, á la correccion de los perversos. como las cárceles y peoitencrarias.
Todo debe hacerse, todo es indispensable; pero empecemos por algo: ese algo debe ser, en nuestro concepto, el teatro, por que a. se impone como un deber de cultura, de decencia, de hospitalidad para el eai trangero, quien debemos de hacer grata de algunamanera su residencia en el país; ii las obras qiio ciriliaao, es una muralla que se coloca delante de la taberna y del lnpanar. No qucrraioos que continúen estos sitios accesibles al pueblo laborioso y honrado por quien trabaiainos.
La caridad y los huérfanos, El sabado 18 delos corrientes bajo la impresión mas oonmwedora y patética que jamas hayamos podido sentir, vimos desfilar la ¡n ocesión de los huérfanos de esta capital, en demanda de un pedazo de pan, del auxilio de la caridad.
Nada conmueve tanto como esas mani estaciones del desamparo y de laindigenoie; nada llega tanto al alma como esas multitudes que piden, en nombre de Aquel que, todo lo dá, una limosna para aliviar sus panas, para encarrilar su paso porel mundo; nada, en tin, despierta en el hnnbre los sentimientos de humanidad y las fibras del corto són como esos grupos de pequenoelos solicitan, con la ronda elocuencia de los ac que tos exteriores, un ¿bolo para ainpararse y nn techo para guarecerse.
La Caridad no tieneEPatria.
La Caridad, ensenada y practicada por Jesús ea los tiempos del pag anisnio, se des que en cuanto a escuelas y asilos penales.
necios.
En todas las capitales del mundo abundan los. Leatros: nada es nas hermoso, nada embellece tanto las poblaciones, como los magnificos edificios que se consagrar) al arte, la ciencia y ii ia rcligióni De otro lado, esta ciudad es la capital del pais, sn inmigracion crece día por día, yan porvenir es seguramente lisonjero, por su posición, por su comercio, y por sus ilustrados hijos.
Esto por sí sólo demarsda ia construce ción de un teatro.
Ahora bien. puede ser el teatro empresa rnuiiicipali Es imposible, porque ios fondos del cantón son insuficientes. Tiene pues, que ser nacional. es justo que la nación lo haga porque ios intereses que satisface, así morales corno ¡materiales vinculan a 1a generalidad de la República: los beneficios del arte y el decoro de la capital, todos aprovecha. Que se haga la obra entonces con los fondos de todos.
Una subvención del tesoro público, la mitad del producto de la loteria, y el precio en que se venda el antiguo teatro municipal, dan lo bastante para realizar la obra.
Creemos que no ¿debe arreriraiïnoe la flan!
sumaqnese presii pongafelwfiais tiene soii, cíentes recursos para no prescindir de las condiciones de firmeza, extencion, comodi»
dad y elegancia del edificio, ni menos para apissar se ejecución.
Ofrezcatnos al pueblo centros de cultura y honesto recreo, y las cárceles se raciarán. Ofrezcansos alientraugero algo de lo que es elemental en los pueblos civilizados, y tendremos asegurada su importante coo!
parecido en la obra de nuestro desarrollo.
Cada grano de arena que se agregue. si bien rudimentarios, iinperfectos. los te. arrolla como, amparo jr se extiende como amor. Entre la caridad y el amor penas hay on paso, paso que consiste nada más que en la manera de ser de su inspiración.
Hay corazones para quienes la 1ros íntima de la conciencia. esos etlurios dir ines que arrancan notas de aaior y de fraternidad, no significa nada el sentimiento de la caridad. Esos corazones empedernidos no gozan: sufren siempre el aguijon del remordimiento.
Deciainos quejamos desfilaron. recorrerlas calles dela capital, la procesión de los huérfanos. Todo aquello era orden, rior preso en los semblantes juveniles ide los heefanos de ambos sesos. y amor, retratado en las personas que organizaron la funcion y que la dirigían con verdadero interes; Precedia la procesión un grupo de pa bellones de diferentes nacionalidades, sin.
bolizando que la Caridad, como dejamos dicho, no reconoce patria, porque su patria es el mundo entero. Esas banderas, eatendidas en forma de palio, eran condncL dais, como todos les demás objetos, por los mismos huérfflïiüs. Seguian unos cuatro, modo de escudos, con leyendas expresivas y unas baizderolas con inscripciones alusiras al acto.
a continuación caniinaban en grupos bien definidos los gremios de ninos, divididos en carpinteros, sastres y talabarteros. Ostentaban, llenos de satisfacción y reconocimiento, los productos de su teniprano tra bajo, con el cuai nn día podrán sustentar a sus familias y ponerse al abrigo de las pri raciones por falta de un oficio una indusi trial, Dona Celina, con esa abnegación sublime 5: propia de las mujeres de su clase, dirigía la procesión. la, entre. todas alas demás señoras y señoritas que la ayudaban, sobresalía y se distinguidmsti corazón es una llama de amor, no foco de carino para el desralido hijo de la desgracia, Ella, como la mujer de la Biblia, tiene un core són para sus hijos y otro para los agresiones Feiiz ella qce comprende su mision, y dichoso el pueblo qee puede contar con una matrona de tantas virtudes y tantas exelentes condiciones.
La banda de núsira que acompañaba la procesión, amenisaba la. marcha con esEste documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregon Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura rduventud. Costa Rica.