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El Artesano (San José: Salomón V. Escalante, Alejo Marín J., Menardo Reyes., Junio 1889), pág. 2.

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. 11. VU y. erw H u. lla. en el mundo dos especies de gloria: la una, brillantey deslumbradora que 1a con; quistan los ambiciosos colocados al frente de as naciones, que arrastran ejércitos de combatientes, derraman a torrentes la sangre de sus hermanos, conquistan provincias y esta»
blecen su nombre poderío sobre Ïuna base formidable, la razón del másfnel tc; la otra mas modesta que pertenece los benefaeteres de 1a humanidad que trabajan, no por su interés personal, sino para aumentar los eonacimientos basamos, elevando y libertande nuestra inteligencia. Son estos últimos los que haran el tema de esta conferencia.
La gratitud y la admiración que me inspira la mas difieiLy la anís rasta de las ciencias, me obligan, señores, a abrir nuestro panorama por las rcaerables figuras de los grandes astrónomos a quienes somos deudores del conocimiento que tenemos del uni«
rerso. Vosotros reconocereis. conmigo que si la ciencia ha aicanzado en nuestros días sorprendentes resultados, ello se tlÉlJC al precio de bastantes rigílias, de bastante trabaje, de bastantes sufrimientos. La ciencia es tambiénun campo de batalla que tiene sus muertos y helidos, pero éstos son por la conquista de la verdad y no por la utopia, el capricho y 1a ambición.
En el primer rango de los fundadores de la astronomia moderna se colocan Copérnico y Galileo, quienes con un siglo de intervalo pusieron sobre una base inmutable.
el verdadero sistema del mundo Copérni co, nacido ¿3211472, muerto en mas, era iiijo de un panadero hoiandés, ji de este ha: mil de rango se elevó asia cúspide de la esfera intelectual. Perdió a sur padre a la edad de diez años, y los comenzó sus estudios perla medicina. in desatender sus estudios de esta ciencia, se puso a leer los libros de astronomia de la época, 3T muy.
luego sintió despertarse en a tin gran entre siasmo por esta ciencia. los 26 años se dirigió a Eonia donde tnro por profesor de astronomia al célebre Bogicmantanns, que poco fue asesinado por el hijo. de un autor cuyas obras había fuertemente criticado.
Antes de cumplir los 30 años, Copérnico rolrió Polonia donde había obtenido una ca. nongia. En eses tiempos como ahora el emm pieo de canónige era mny ambicionado por. la vida tranquila e independiente que proporcionaba con sus nó insignificantes rentas. Copérnico llenó los deberes de su cargo y dió gratuitamente sus cuidados a. los enfermos, sin embargo que se le notaba ser mas concurrente al observatorio que las ceremonias del coro.
Fué en esta época, a la edad de treinta años, que fijó. sus ideas sobre el sistema del mundo y principió a componer su famosa obra sobre Las revelaciones de es cross ccchz cs. Como esta obra estaba en formal contradicción con todas las ideas reinantes 37 con la enseñanza universal, era bien difícil, 1301 no decir imposible, publicarla. Hasta entoa es, fuera dela antigua escuela de los Pitagórieos, la creencia universal era que la tierra era el centro del mundo, y el hombre el principio y fin de toda 1a. creación, HB. cia quince siglos que todas las ideas. todas las creencias se andaban sobre, este orden de cosas. Copérnico, desquiciando la tierra de su baseseeular, tocaba el edificio sagra. muw. rvq.¡u. de; y pmrde concebirsc la oposición que deberia cnrmitrar semejante rmnlución. lis 3; sera siempre así con todas las mueras rerdades.
Copérnico no se atrevió a publicar su obra, sino que esperó treinta años! empleando te de ese tiempo en revisarlo corregirlo. Que ejemplo, señores, para nuestros escritores del dia que apenas piensan por la mañana el articulo que se ra a imprimir en la tarde! todaria, al salio de 3G años, el gran astrónomo, no se decidió a ello sino en fuerza de las instancias de sus amigos discípulos. Se dice algunas roces en tono de burla que rule mas dirigirse al buen Dios que a sus santos; Copérnico asi lo hiso dedicando su libro al Papa mismo. Su dedicatoria esta llena de dignidad. Si algunos hombres ligeros o ignorantes. dice «quisiesen abusar contra mi de algunos pasajes de la escritura cuyo sentido se tergirersa, desprecio sus ataques temeraries; las verdades matematticas no deben ser juzgados sino por matemáticos. El renorador no conoció las consecuencias de su publicación. pues el día mismo que rccibió el primer ejemplar, sus desfallecidas manos no pudieron sostenerlo y las sombras de la muerte se entendieron sobre sus ojos. oeo después el Tribunal del Inch conde no formalmente la creencia en el morimiem te dela ticrra y todos los libros que lo afirmaban. El nombre de Copérnico sonó mal a los delicados oídos de los miembros de aquel Tribunal, siendo Galileo, que rine al mundo al fin de este siglo, a quien le estaba reservado apurar c1 caliz de amargura hasta las heces.
No quiero referir ahora la ride de este hombre ilustre que sera. eternamente la gloria de su siglo. Esta. existencia es demasiado rasta. idemasiado. coinplcja para dar.
una justa idea de ella refiriéndela a la lijera: por si sola llenaria una conferencia. tias no es posible saludar a los heroes del trabajo y c1 pensamiento sin inclinar la frente ans te esa digna figura. No puede dejar de asegnraros que el proceso y condenaeión de es lilee han tratado de disimularse para justificar a un tribunal que mas bien debemos olvidar que examinar, y que el astrónomo fue perseguido únicamente por su creencia en el morimiento de la tierra y de ninguna manera por sus ideas religiosas. Hoy están en nuestras manos los documentos de ese celos bre proceso; y la historia, que no se deja en:gañar, ha derramado lagrimas sobre la rietima, lágrimas que son de acero y que nadie puede borrar.
Bepresentaos, señores a ese venerable astrónomo, a ese anciano de setenta años de edad, al que se debía la invención el perico cionamiento del péndulo, del termómetro, del telescopio y del microscopio, al que habia pasado sus dias y sus noches estudiando el sistema del mundo; que habia descubien to los hechos mas característicos a la par que los más importantes de 1a astronomia; al que en fin, habia hecho por el conocimiento de la creación, más que todos sus antecesores juntos, obligado a venir durante el invierno y desafiando crueles epidemias a constituirse prisionero en Roma y retractar las verdades a cuyo descubrimiento habia consagrado su rida entera, porque esas verdades eran heregías.
El oyése llamar herege y falso, rió su libro arrojado a la sentia? de las obras despreciables, fue condenado a 1a reclusión perpetua y recibió por penitencia recitar por tres años consecutivos los siete animos penitenciaies! Vosotros, señores, no debeis ha»
ber olvidado la fórmula de abjuración que u Iuh. :v. e P1 muevo nm dbn el ilustre tÉlÏ llllIlilfi l tll ifl se rió obligado a pronunciar de rodillas aula sus jueces, pues está consignada. 11 una de las conferencias anteriores del señor Vergara.
Climate seria el dolor j; la anmrgura de ese anciano al pronunciarlal Vuestros senu timientos de propia dignidad se rm elan aute semejante cuadro. Ülridemos, señores, ol ridemos esta pagina que ojala pudit ramos arrancar del libro del progreso! listo tenia lugar el 21. dejuuio de 1:12:33. Por mas que se baya querido oeultar, 1m hay duda alguna que un inmenso tlolor agobíó al anciano privado de la luz y condenado al aisiamimïto. Nueve ai ios en tpleó en extinguirse esta.
constancia pririlegiada, que se extinguió del todo el de enero de 16152, el mismo año del nacimiento de Newton.
Ilo. podemos afirmar sin temor, que 1a tierra gira y aiiadir con Pascal, que aunque todos los hombres pretendicsen que no se muere, eso no le impediria continuar su majestuoso curso ni nosotros acompañarlo en sus rapidos giros. il mismo tiempo que Galileo, Kepler buscaba por descubrimientos de otro orden la prueba de la, realidad de la nuera teoria. siendo también uno de ios héroes del jenio de la perseverancia. erninado su padre por una quiebra, se hizo taberncro, acompañandole su hijo en tan humilde oficio; mas pronto se relevaron sus aptitudes para la astronomía. Como Copérnico, comes sus estudios por la carrera sacerdotal, deteniéndose a mitad del camino para consagrarse por entero al estudio de las matemáticas.
Hizo primeramente almanaques, que pretendió liacer adoptar en Stiria. donde era desconocido el calendario gregoriano; mas los protestantes de alli le contestaron que prefer u es tar desacordcséeenr el sol qsaeecrrm armonía con el Papa, lo que sorprendió a Ii cpler, que sólo reía en este una cuestión puramente científica. Hoy que los rusos se ebstinan en permanecer con doce dias de atraso respecto de los demas pueblos. serán también de la misma opinión que los daneses. Se continuará. Con verdadera satisfacción remos como por procedimientos sencillisimos inocentes van los pueblos de Centro América preparándose para darle rcsoiución al indescii rar ble problema nacional, que tantos sacrificios nos riene contando 3ra, y que por tantos aiïos ha ocupado la mento de los buenos patriotas.
En Costa Rica, Nicaragua y el Salvador encuentran los obreros a sus hermanos con los brazos abiertos, dispuestos a hacerles menos sensible la ausencia del hogar, a prot egerlos, distribuir entre si el escaso pero honrado pan de sus familias. El egoísmo comienza a bambolear: fuertes heridas lia rccíbido con los acuerdos de los gremios deartesanos, de las mencionadas secciones, declarando socios honorarios los miembros de los demas, los cuales gozarán de las proa rrogatiras de sus socios naturales a la sola presentación del diploma que acredite el ingreso alguno de los gremios de igual naa turaleza fundados en Cent o»An1ó1 ica. La clase obrera ha sido en tiempos anteriores la más indiferente por 1a felicidad pública; se la había tenido en completa ignorancia y Esto documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregon Lizano del Sistema Nacional lo Bibliotecas del Ministerio de Cultura rJurontud. Costa Rica.