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El Artesano (San José: Salomón V. Escalante, Alejo Marín J., Menardo Reyes., Febrero 1890), pág. 1.

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FEBÏIERÜ DF. ig :scan 2. Li noccactói: La iiIsCIrLis a sus EsPLI szones, rcss rno Para HOMBRE ÉQIAEIOS Tarro muwflnmr. nmolmmm l ¡J h nn. a unnI a u Iuul. n¡«cesen rumana. l l Redactor. Editor irlininisn ador, Ïr EN ¿EDO REYES. m. MJFÍN IflüfiufimTMW HWmWW EL ¿ÉTESAN.
nmüwfififi Discurso Prensas ¿ado por el Deez or clon Federico Pis rro, al hacer sa recepcion en la Sociedad literaria El Pol reno. Scion Pansmssrn, soii ones; Llamado al seno ¿oe esta honorable sociedad; poc el roto espontaneo de sus miembros, he renid agui a prestar la promesa reglamentaria, lleno dd reconocimiento por el honor (pie me habeis dispenv lo. mientos ningunos de parte, iñdispuesto al mismo tiempo a coadyuvar al auge en grandecimiento de eiia por todos los medios trae Se ¡italian aii «alcance. Peso noos foi jeis ilusiones respecto de mi, señor Presidente. Amplias facultades, instrucción variada y profunda, relevantes prendas personales, y sobre todo, relaciones e influencias de todo genero son indispensables para desarrollar su organismo y su fitalidad hasta donde lo permitan el medio en que vive y la índole de su constitución po, desgraciadamente para mi, no poseo ninguna de dichas condiciones.
Hay, sin embargo, una circunstancia que me consuela alienta. Las grandes verdades adquiridas por el entendimiento lo mismo que las más arriesgada; empresas humanas, las ciencias como las artes, no son la obra de un solo hombre ni de una sola generación. Ha sido necesario el concurs so de muchos hombres y aún de muchas generaciones. para que, despnós de largas y quizas dolorosas gestacionesdiayan adquirido unas su completo desarrollo 3: llegado otras a ese grado de esplendor, de cultura y desenvolvimiento, que pasma tiro por el grandioso campo de vista que presenta, y revela desde luego el poder de la inteligencia 1: la fuerza y eficacia de la voluntad.
Abr id la histori. señor Presidente, y decidmc que era la industria en esas relmotisimas epocas, que, aunque separadas por largas distancias, se agrupan y confunden en la oscuridad de los iempos, 3; que la arqueología misma lia consagrado con los nombres de Concrete, de CTG malgle jr de Faifood.
Decidrne, que podria ser cuando el hombre, reducido a unos pocos instrumentos de piedra, groseros toscos, ordinarios, tenia gnc vivir en las grutas cavernas de ios montes, expuesto siempre a los turores de la naturaleza jr la inclemencia de las fieras. Becidmo, que podia ser cuando aún no se conocia el fuego, a cuyos destellos de luz y de calor comenzarona nacer mucho despues el derecho patrimonial de la familia, base de la futura propiedad las in comparables alegrias dei hogar, las tiernas endeclias, los dulces cantos de amor!
Solo, desnudo e indefenso, sin relaciones de pueblo ni aún de tribu, sininstituciones sociales ni politicas, sin nociones ni elementos de ninguna claSÉ: 10 que es peor, señor residente, sin otros medios de comunicación que el gesto, el ademan, el grito de asombro de coraje, de alegria de dolor, enermcos y pintorescos si se quiere, pero impotentes para expresar el pensamiento, su posición sobre la tierra debia de ser desesperada. más miserable y descalida que la de los demás seres de la naturaleza. sin embargo, señor Presidente, aguijado por la miseria e impelido por la necesidad, creando nop un instrumento de defensa y mañana otro de il ÏZ «ÉT. u. ¡r. 1. a La Grass escena. III a Ïflpaï. una. cs sus. EÏGEKDEE La maneras ici: rocas FCEBz a. T0505. ML GLS: í recreo rnoeaiiia, KL ESIEa ¿armamos i crsrni nsrsaiïziDE BIEN, SER ERRIÜDL ÉÏÁ. 17. ur ha.
Cienciap, Letras, Endustfias, estes. Noticias, Variedades y. visos caza o de labor, de pesca o de, navegacion; de agri: cu tnra ¡o pastoreo; bosquegando aqui el. esabado mas allala arquitectura, la escultura la bpintnraí 1: haciendo saltar de pnproriso la palabraï de su bo: ca, nina, fecunda, inmortal, ora en forma de intergección, ora de onomatopeya, abst ravendó rr «concretando, es decir, alegandose nor grados de lo indiridnal particular a Io uniiiersal e indeterminaáüg fua ¿1. hombre de esos tiempos quien trazo los primeros planos y puso la primera piedra en el emfi cio de la indast ria de 133. 3:1195, ÜU. Ï03 productos. podemos admirar lio. en su. infinita variedad de formas en las exposiciones y mercados, donde son conducidos por el comercio y tráficodelmun¿0. Qúé Telade es, señor Presidente, quepa des. de entonces buflía, bajo su craneo, entre las an1 frmfuggidades circunvoluciones del cerebro. gggpggpgmfgg 25 1113, germen del pensamiento hu a de alumbrarei camino dei progre mano, cue nata Ï 1:. i. 1 11 15. H30, constituir era hice. Kira (3 lll. remo Qué son los sistemas, teoria s, los metodos cientificos. Esfuerzos combinados de la inteligencia para ilustrar las ciencias agrandar el poder del hombre, no sólo sobre cuanto le rodea sino también sobre si mismo por el menudo examen de sus facultades. Pero esos metodos, esas teorias y esos sistemas no han sido hechos de golpe por un solo ingenio ni una sola voluntad. semejanza de las concreciones minerales, se han formado lentamente por la yuataposición delas ideas y de los conocimientos, que, recogidos por la tradición diseminados en el arsenal de la historia, se han venido vertiendo de siglo en siglo, de pueblo en pueblo y de generación en generación. tintes que Nicolás Copérnico, deepués de lies ¡ber sometido á, nuevo examen los diversos sistemas astronómicos do sus predecesores, hubiese escrito la famosa obra que con el titulo de Resoluciones de los caer ¡Joa celestes le dedicó al fin de sus días al papa Paulo III, Pitágoras, Filoiao y. aristarco de Samos, alla por los años de 584 a 4:89 jr 280 a 5220 antes de Jesucristo, habian adivinado ya 1a teoria de la rotación de la tierra jr su doble movimiento al rededor del sol, al traves de las densas tinieblas que enroloian entonces la cosmogonia, y mas por la intuición de sus facultades que por la fuerza de sus deducciones. De aqui que, sin aminorar ennal i e le gran personalidad del sabio prusiano, la hisl l l l 3. toria no le haya dejado otro mérito sobre el part colar, que el debaberdesenterrado el sistema de Aristarco, cubierto como estaba por el polvo de los siglos en los retustos iibros de 1a filosofia griega ¡r haberlo desenvuelto maravillosamente, confirmandolo con sus observaciones y estableciendoio detinitivamente entre las ciencias, como una de las conquistas mas valiosas de lo humanidad. a propósito de este hecho, que cambió de faz la astronomia, bueno cs hacer notar lo que son las preocupaciones, y lo que cuesta a veces el alumbramiento de una verdad. Aristarco fue acusado y perseguido como perturbacior del sosiego de a los dioses, por haber sostenido el movimiento de la tierra; Copérnico no se atrerió ii publicar sus ideas, por temor de la muerte que la Roma de los papas hacia suspender sobre la cabeza de aquellos que se atrerian a lanzar una palabra que no estuviera conforme con la palabra de lasÉantas Escrituras; nadie ignora que, puesto de rodillas delante de un tribunal incompetente, esa misma doctrina le costó 1a humillación a Galileo, como antesle habia costado la sida a Giordano Bruno su hermosa teoria de lo ágil sito ¿le los situados Cuántos mártires de la ciencia 3: de la liber tad, señor Presidente! Pero la rei dad se noi e para PRIMEEa DE Las menesteresnun DEDICi iliOS RL EETEA coïssonacnizï ciento.
Ofioina: número Carlile ns La Biescas. to 1. o a despecho delas iras :5. persecuciones de la ig l, orancia, p, de aiii que se hayan hecho tan celebres siguientes palabrasde Juan Haas, lanzadas el li rostro del. inicuo Concilio ¿e Constanza, recogidas por la historia como un eco lejano del pobre mor ibundo: El tirando no «melo elfo, pero Jeaccrán otros gnc arroces ¿irán la sorde 3; se alcoi rin con. rapido nacio sobre los foros de sas enemigos. La gran resolución que produjo enel mundo de las letras la Ingram om: Blogia de lord Bacon, considerada en el fondo, tampoco fue esclusiramente suya. Trescientos anos antes que a, nn monje ingles de u mismo apelativo, tan modesto como sabio y tan sabio como atrevido, surgiendo de en medio de las rie ¿Vueltas 3: dc la confusión (le esa larga noche que se llama Edad fiodia. ra lia1 bía puesto los cimientos de la ciencia moderna, proclamandó el principio de la libertad del ¿pensal mu ¡fina miento. haciendo ver la necesidad. Luc hay de sn, bin ¿basta los primeros elementos de las cosas, em: cineastaamenacen ns atui fieiia e1 m etéoríqfie 1a observación dei experimento, para Tasogararsd de la eaact itnd, de la rerda de la certidumbre de los lieciios, de sus causas 3: leyes.
De suerte que cuando en 1620 el Efren o Gijonno derribaba por su base el sistema de Aristóteles y de los escolasticos, fundado en ranas sutilezas en unos cuantos principios arriesgados, recibidos sin discernimiento ni comprobación científica, esa obra no hacia otra cosa que coponar la renovación comenzada por Rogerio Bacon, y. proseguida con mayor suceso por esa plegado de hombres ilu tres, que en los siglos XV y XVI honraron a Italia.
Francia, Inglaterra Alemania.
Pero esto no es extrano, señor Presidente, pues atendida la limitación de nuestro ent endimiento y la inmensidad del espacio que esta llamado a recorrer, era natural que esa cadena interminable de ideas pensamientos, que ha venido a constituir la ciencia humana, nó se formase sino gradual y trabajosamente, Lo extrano es que ninchas veces el error baya servido a su modo para encontrar la verdad, a lo menos para agrandarla fortalecer la. La teoria que desde hace doscienes años explica el movimiento de los cuerpos ee lestos, no se debió únicamente a la caida fortuito de una fruta, como se cree generalmente por hombres que no estan acostumbrados a penetrar en e fondo de las cosas. ontribnyó a olla en gran manera el sistema de los rórtices torbellinos de Descartes, puesto que coser nando el paso de los comet as por el supuesto remolino del sol, jr 1rie mio c1 ne el movimiento de esos cuerpos no se podía ei:píicar por ia errónea hipótesis del filósofo frances tuo que Isaac Newton, despues de iiacer las mas ingeniosas demostraciones, vino a establecer 3: con fiicnar su grandiosa ley cosmológica de la grnrita ción universal, que lio. reina sin contradicción ei el mundo de las inteligencias.
La misma labor, ia misma marcha trabajosa 3: lenta, encontraremos, señor Presidente, en las instituciones que se refieren ala ride politica de los pueblos. Esas palabras magicas vertidas por el Cristo desde hace casi dos mid años, que lior son a la vez el simbolo de la. democracia ei óieó santo del liberalismo; esa declaración dedos derechos del hombre esculpida como un nuevo decálogo de la humanidad en el recinto de la mas grande de las Constituyentes; ese código fundamental sancionado por la Revolución del 913, que fulüurara siempre como el Sinaí de la civilización moderna; en suma, todo ese trabajo de la Francia revolucionaria agtada por el genio de la fraternidad, que derribó los tronos abolió los privilegios, inauguradon el reinado del dcreclio sobre ln fuerza, de la inteli. Este documento es propiedad de le Biblioteca Nacional Miguel Obregon Lizeno del Sistema Nacional le Bibliotecas del Ministerio de Cultura yduventucl. Costa Rice.